Quería conocer la Tierra del Sol y del Buen Vino. Mendoza sería nuestro destino para el verano. Si bien tenía en claro que no se trataba de un viaje de enoturismo, no podía dejar de pensar en las visitas a bodegas que iba a realizar.

Con un total de 12 horas de viaje, paradas incluidas- y 1066 Km recorridos llegamos a nuestro primer destino: Cabañas Ventanas de Chacras en Chacras de Coria ubicadas en la calle Matheu y Río Seco (calle Viamonte) donde nos esperaba José María con el portón abierto para darnos la bienvenida.

Luego de acomodarnos, salimos camino a la oficina de Turismo donde nos asesoraron acerca de las excursiones y puntos clave que queríamos visitar.

Pensé mucho en cómo contar esta experiencia y partí por narrar algo muy resumido pero luego de terminar de contar el viaje me di cuenta que no puedo con mi genio de bajar al “papel” hasta el más mínimo detalle.

Desde la planificación del viaje ya sabíamos que había mucho por recorrer y conocer en esta magnífica provincia. Por supuesto que para conocer todo hubiésemos necesitado mucho más que unos escasos (pero rendidores) quince días.

En nuestra estadía en el norte estuvimos recorriendo y conociendo los siguientes puntos de interés:

Día 1 – Recorriendo el Mendoza Capital
Área Fundacional, donde Pedro del Castillo en 1561 puso la primera piedra para la construcción de la ciudad. El recorrido lo hicimos en el auto, pasando por varias plazas (Independencia, San Martin, Italia, España y Chile), la peatonal Sarmiento y el Barrio Cívico.
Parque General San Martín, espacio verde de gran extensión que, salvando las distancias, me hizo acordar a los bosques de Palermo. En el mismo se encuentran el Rosedal, una Escuela, el Club de Regatas, el Estadio Islas Malvinas, el Teatro Frank Romero Day (donde se hace la Fiesta de la Vendimia), el Jardín Zoológico, el Club de Golf, un Observatorio, un Velódromo, el Club Independiente de Rivadavia, el Club Hípico, y el famoso Cerro de la Gloria que lo subimos a pie (1000 msnm).
Antes de abandonar el centro para volver a Chacras, contratamos la excursión de Alta Montaña para realizar al día siguiente.

Día 2 – Alta Montaña
Temprano a la mañana una combi nos pasaron a buscar para encarar un día muy emocionante.
La excursión duró prácticamente todo el día, ya que salimos a las 8:00 y regresamos a las 19:45. El objetivo era llegar hasta el Cristo Redentor ubicado a 4000 msnm. en la línea imaginaria que separa Argentina de Chile. Para ello hubo que atravesar varios puntos históricos de las Rutas Sanmartinianas y nos deleitamos con la belleza natural del paisaje que regala la Precordillera, el Río Mendoza y el magnífico Cordón del Plata.
Sacando el último tramo, ascenso al Cristo Redentor, se puede hacer toda la excursión con auto propio. Obviamente el último tramo también pero se lo dejo a los audaces que les gusta transitar por caminos de caracol en la montaña con zonas de extremo riesgo. Mi recomendación es contratar la excursión ya que asi se puede disfrutar de todo el paisaje.

El viaje comenzó recorriendo la Ruta 40, hasta la 7, donde entramos en la zona pre-cordillerana y visitamos Potrerillos. Luego seguimos hasta Uspallata y continuamos el recorrido hasta Punta de Vacas, Los Penitentes, Puente del Inca, Mirador del Aconcagua y Las Cuevas, siempre al pie de la cordillera.

Finalmente, como las condiciones climáticas lo permitieron, subimos al Cristo Redentor. Nos habían recomendado llevar un abrigo, y apenas pusimos una camperita en la mochila. Yo les recomiendo cuando vayan, lleven más de un abrigo!! Hacía mucho frío y hasta llegamos a ver caer un poco de nieve. Por suerte en los puestitos de souvenirs te vendían un exquisito y oportuno chocolate caliente.
Durante la vuelta, paramos a almorzar en Las Cuevas, y luego pasamos por el Puente histórico Picheuta que lo habíamos dejado de lado a la ida para poder llegar más temprano al Cristo.
Tengo que destacar la pasión que le puso el guía durante todo el viaje y tal como dijo él dar gracias a la montaña por permitirnos ir y volver.

Día 3 – Termas de Cacheuta
Este día amaneció caluroso, y nos vino bárbaro porque habíamos planeado ir a pasar el día a las Termas de Cacheuta. A tan solo 38 Km de la Ciudad de Mendoza se encuentra el Parque de Agua Termas de Cacheuta, un parque con piletas de agua termales de diferentes temperaturas y enclavado en la montaña.
Antes de entrar fuimos a visitar el Hotel & Resort con la intención de quedarnos ahi pero como no aceptan chicos seguimos hasta el Parque.
Al regresar, luego de un día de sol, agua y montaña, fuimos al Palmares Open Mall y cenamos en La Marchigiana. Un lugar altamente recomendable de cocina ítalo argentina.

Día 4 – Villavicencio
El quinto día dejábamos Ventanas de Chacras por la mañana y como teníamos check-in en nuestro próximo destino a las 14:00 decidimos ir por la mañana a recorrer la Reserva Natural Villavicencio y conocer el famoso hotel de la botellita de agua que hace unos cuantos años dejó de estar en funcionamiento.

Tras recorrer 45 kms. por la ruta 52 hacia el noroeste, ingresamos a la Reserva que comprende una de las Áreas Naturales Protegidas de Mendoza, con una extensión de 70.000 hectáreas y su gran riqueza arqueológica, histórica, cultural y faunística.

Al llegar a la entrada del Hotel Termas de Villavicencio, seguimos por el camino de los caracoles hasta el primer mirador (3 kms.), sacamos fotos y volvimos. El camino no estaba muy bueno. De hecho al día anterior había estado cerrado por derrumbes.
Finalmente entramos a conocer el hotel y recorrimos sus parque y jardines.
Como dije antes, al regresar cargamos el auto con todo y nos fuimos a Casa Margot, donde nos estaban esperando para darnos la bienvenida.

Espero no haberlos aburrido y, si luego de leer toda la nota, alguno se tienta con viajar a Mendoza, habrá valido la pena el esfuerzo de la redacción.

Fuente: Blog “El vino del mes”, Esteban Bruno
04/10/2017

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