Aunque todavía restan casi 3 meses para el fin de año y el inicio de la temporada estival (con vacaciones incluidas), en el Paso Internacional Cristo Redentor ya están en alerta preparando la logística para el aluvión de argentinos que elegirán Chile para sus vacaciones, como cada año.

Autoridades migratorias, de la coordinación argentina del Paso y del gobierno de Viña del Mar estimaron que el próximo verano cruzará entre 20% y 30% más de turistas que en el último, con mayor concentración a fines de diciembre (quienes van a pasar Año Nuevo en las playas del Pacífico) y en el mes de enero (cuando el Papa visitará el vecino país).

Desde la comuna de Viña del Mar indicaron a Los Andes que se espera que el verano 2018 continúe con la tendencia positiva de este año. “Según estimaciones de la subsecretaría de Turismo de Chile, se proyecta un crecimiento de 21,4% respecto a la cantidad de turistas que llegarán al país durante el verano 2017-2018”.

En concreto, calculan que unos 3.500.000 turistas ingresarán a Chile entre diciembre y marzo próximo, “flujo que en su mayoría arribará a la Región de Valparaíso, especialmente a la ciudad de Viña del Mar”, destacaron.

Pero además de las vacaciones, el primer mes de 2018 contará con un condimento especial que hará que no sea solo el deseo de vacacionar el que mueva a los argentinos (en especial los mendocinos) hacia Chile. Se trata de la visita del papa Francisco, quien estará en suelo trasandino los días 16, 17 y 18 de enero.

“Sin la visita del Papa se estimaba ya un aumento de casi 30% en la cantidad de gente que cruzará la frontera para la temporada. Pero calculamos que esos días se van a sumar al menos 400.000 viajantes más que no teníamos previstos”, indicó el coordinador argentino del Paso Internacional, Néstor Majul, quien destacó que luego del próximo fin de semana largo autoridades de las dos coordinaciones nacionales mantendrán una reunión con el objetivo de optimizar y dinamizar el flujo de tránsito en el Corredor Bioceánico.

Desde la delegación provincial de la Dirección de Migraciones, en tanto, estimaron que el 2017 cerrará con un aumento también de 30% en la cifra de personas que cruzarán la cordillera por el paso Cristo Redentor en comparación con el año pasado. Este fenómeno se explica con la multitud de argentinos que deciden aprovechar los precios convenientes para comprar del otro lado de los Andes.

Además, se espera que los precios en alquileres, comidas y costo de vida en las ciudades balnearias chilenas esté 20% más caro que la temporada pasada, debido al aumento en el valor del dólar.

Más y más gente

De acuerdo a las estadísticas de la Dirección Nacional de Migraciones, entre diciembre de 2016 y enero de 2017 cruzaron los dos complejos fronterizos de alta montaña (Horcones -Argentina- y Libertadores -Chile-) casi 800.000 personas, un récord absoluto. Éstas se dividieron en unos 440.000 viajeros que ingresaron a Argentina por Horcones y 360.000 que llegaron a Chile por Libertadores.

Para el verano próximo se espera que aumente cerca de un tercio el flujo, por lo que -de acuerdo a las estimaciones- en esos dos meses la cantidad de pasajeros por ambos complejos superará el millón de personas.

Desde el gobierno municipal de Viña del Mar estiman que será una temporada “tremendamente positiva”, y basan la proyección en las estadísticas del verano pasado.

“La cantidad total de visitantes que ingresó (a Chile) por el paso Los Libertadores en enero de este año ascendió a 268.659 personas, es decir 50,3% más que en 2015. Y de ellas, 93% correspondió a argentinos. Esa alza se mantuvo también en febrero, con 175.000 ingresos, lo que estableció que Viña del Mar haya sido el principal nodo de distribución para las familias trasandinas que vinieron a disfrutar la zona costera central”, indicaron voceros de la Municipalidad.

“Como todos los años, estamos preparando la ciudad para ofrecer a residentes y visitantes un verano inolvidable. Más aún, después de un verano 2017 tremendamente positivo, con cifras que no registrábamos desde hace 25 años”, agregó a Los Andes la alcaldesa de esa ciudad de la V Región, Virginia Reginato.

Respecto a los eventos que albergará Viña el próximo verano y que servirán como imán para los visitantes, Reginato sostuvo que se destacan el tradicional espectáculo pirotécnico de Año Nuevo en el mar, la Feria Internacional del Libro, la celebración del Año Nuevo Chino y -por supuesto “y como broche de oro”- el Festival Internacional de la Canción de Viña del Mar.

“Siempre estamos preparados para recibir a los argentinos y a los mendocinos. Ya para fin de año -con los que vienen a ver los espectáculos de fuegos de artificio- y las primeras semanas de enero todo está repleto y cuesta mucho encontrar lugar. Pero igual durante esos días y en todo momento hay gente llamando, enviando mails o que entran y averiguan por lugar, ya que viajaron sin alojamiento”, destacó Ana, quien trabaja en una inmobiliaria de Reñaca.

El coordinador argentino del Paso, por su parte, destacó que ya no son solamente los mendocinos  quienes eligen cruzar la cordillera cuando comienzan los días de calor. “Si uno se fija, hasta el año pasado no se observaba a tantos cordobeses, puntanos, pampeanos y hasta porteños que viajaran a Chile. Pero ahora son turistas que viajan en auto desde sus provincias, y se suman a los de siempre”, indicó Majul, quien destacó que la combinación de playas y shopping es lo que más atrae.

El delegado regional de Migraciones, Alejandro Diumenjo, por su parte estimó que el 2017 va a cerrar con una suba también de 30% en el número de argentinos que hayan cruzado a Chile por el Sistema Integrado Cristo Redentor.

“En 2015 pasaron 1.960.000 argentinos a Chile, mientras que en 2016 lo hicieron 2.600.000 (32% más). Y esperamos que al cierre de este año la suba sea similar”, destacó el funcionario. De cumplirse este pronóstico, para el 31 de diciembre de este año habrán cruzado cerca de 3.300.000 personas a Chile desde Mendoza durante todo el año.

Por el dólar, precios 20% más caros

Quienes tengan por costumbre viajar a Chile periódicamente -y quienes lo hayan hecho durante algunos veranos- se habrán percatado de que los precios no varían significativamente temporada tras temporada, siempre y cuando se tome como parámetro la moneda de aquel país. Es que la inflación no es un problema del otro lado de la cordillera.

Sin embargo, como lo que pagan allá los argentinos está ligado al precio del dólar, se estima que este verano pasar unas vacaciones en Chile costará un 20% más caro en comparación con el último verano, si se tiene en cuenta la devaluación del peso argentino que hubo en 2017 frente a la moneda de EEUU.

Así las cosas, y tomando como parámetro una familia de 4 personas y un tipo de cambio de 29 pesos argentinos cada 1.000 chilenos, para veranear en Viña del Mar o La Serena hay que pensar en gastar entre 5.000 y 8.000 pesos argentinos diarios. Esto incluye alojamiento, comida y gastos extras (combustible, paseos y estacionamiento en las calles, entre otros).

Fuente: Diario Los Andes
10/10/2017

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