Los espacios gastronómicos en bodegas suman sofisticación y servicios para ofrecer al visitante una auténtica experiencia gourmet en el marco de paisajes de singular belleza y honda sugestión.

Degustaciones, visitas guiadas, actividades didácticas complementarias: las bodegas proponen experiencias temáticas distintas por temporada

El turismo enológico se ha revelado como uno de los rubros más dinámicos del sector y la alta gastronomía no podía quedar al margen de dicha evolución.

De ahí que cada vez más bodegas hayan incorporado la opción de maridar sus vinos con una oferta gourmet que privilegia los productos regionales elaborada por profesionales con experiencia.

El marco incomparable de la naturaleza provee el escenario adecuado para completar la propuesta, los viñedos se extienden al pie de los espacios gastronómicos de las bodegas, así los visitantes pueden disfrutar los atardeceres, copa de vino en mano.

Adicionalmente a las visitas se ofrecen experiencias diferentes de acuerdo a la temporada. “Viví la vendimia” preludia la visita en los viñedos acompañado de personal idóneo que le explica la técnica de cosecha, las especificaciones por variedad, los tipos de suelo y clima y todo lo relacionado con los trabajos de esa época del año. La alternativa temática “Tiempo de poda” propone a los turistas el aprendizaje de la tarea junto a personal experto.

María Restaurante, de Bodega Séptima se consagró ganador del Best Of de Oro en la categoría Restaurant en el certamen Best Of Mendoza’sWineTourism 2016, organizado por la red mundial Great Wine Capitals.
Su cocina se define como “de precisión, destacándose por respetar los productos locales, ser innovadora en cuanto a la combinación de los sabores y pensada en función de las etiquetas de la bodega”.
Con capacidad para 200 personas, el salón se destaca por su mobiliario de diseño, los pisos de madera de quebracho y amplias vistas al exterior que expanden la sensación de libertad.

Bautizado Osadía de Crear, el resto principal de Susana Balbo Wines estrenó recientemente su espacio remodelado y una nueva propuesta gastronómica con el asesoramiento del reconocido Chef Hernán Gipponi. Su espacio arquitectónico convive armónicamente con el entorno: techos y muros revestidos con duelas de roble recicladas; una imponente vitrina central con las líneas de vinosde la bodega e impactantes ventanales con vista al Cordón del Plata, la laguna y los viñedos, brindando una cálida sensación hogareña.
Osadía… diseña dos cartas anuales (Primavera-Verano y Otoño-Invierno) con otras tantas adaptaciones que introducen a la temporada que se aproxima.
En cada una se busca resaltar el uso de ingredientes de estación y reflejan las influencias de la cocina de Gipponi y de Mendoza.

Una cocina de productos y productores que identifica a la región, su legado histórico y su entrañable gente.Los jardines que rodean al restaurante, son aptos para el esparcimiento de los más chicos.
La bodega cuenta con una segunda propuesta: Espacio Crios, que cierra sus puertas durante el otoño e invierno.

“El estilo gastronómico de Andeluna, con viñedos ubicado en Gualtallary (Valle de Uco), se nutre de la Cocina Argentina, con ingredientes regionales, recetas que nacieron con el cruce de las muchas fórmulas inmigrantes y autóctonas -reseña María Barale, gerente de Marketing

Los productos que se utilizan, en su mayoría, son orgánicos provenientes de una huerta a 5km de la bodega, cuidadosamente seleccionados para nosotros. Por esa misma razón, el menú cambia con el paso de las estaciones: todo el equipo participa en cada nueva propuesta, desde el chef al enólogo, para lograr, como en cada cosecha, lo mejor en cada bocado, cada maridaje, cada imagen, cada aroma”.

La propuesta consiste en un menú de seis pasos armonizado con sendos vinos, “un paseo de sabores”, resumen. Quienes lo prefieran, pueden optar por otro plan, más relajado, con un menú criollo sencillo compuesto de empanadas criollas, entrañas asadas acompañadas por un puré de ajos asados y tomates confitados, para finalizar con flan casero de dulce de leche. Todo elaborado y presentado con el mismo esmero.

La carta ligera se sirve en el living o en la galería, “el objetivo es relajarse”. Allí la invitación incluye quesos, lonjas de jamón crudo, paté casero, tostadas de vegetales, empanaditas, panes, aceite de oliva y una copa de vino: el acompañamiento perfecto de la pausa.

Puestos a trazar diferencias, Gaia, en el predio de la bodega DomaineBousquet, “se caracteriza por ser un restaurante que fusiona la gastronomía francesa con la cocina regional -ilustra MarianellaNovello Arranz, responsable del Área de Hospitalidad -Cuidamos cada detalle, desde la temperatura del espumante con el que recibimos a todos nuestros visitantes hasta el pan, que se hornea todos los días, y la pastelería en los postres, buscamos que quienes nos visitan disfruten de un almuerzo relajado y que vivan cada etapa como una experiencia memorable.

Cada paso en nuestros menús se diseña en función de nuestro amplio portfolio de vinos.

En este proceso creativo, participan nuestros chefs, enólogos y sommeliers que se encargan de que cada vino elegido maride a la perfección con cada ingrediente del plato. Además, contamos con menús adaptados para vegetarianos, veganos y celíacos con el objetivo de que todos pueda vivir la experiencia Gaia”, perfila.

Qué estás esperando para venir a Mendoza y disfrutar de los Caminos del Vino…un viaje para todos los sentidos…con mucho gusto!

Fuente: Diariobae, Oscar Muñoz
06/09/2017

 

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