Pese a que la mayoría de los empresarios del sector hotelero – gastronómico exigen rever el tipo de cambio y critican las cargas impositivas, los tarifazos y los incrementos en los costos laborales, coinciden en que la política de Cambiemos tiene claroscuros pero va por el camino correcto. Asimismo, el mercado tuvo aperturas de establecimientos y vivenció el cierre de locales tradicionales.

Habiendo comenzado el año con la buena nueva de la reglamentación de la devolución del IVA al turista extranjero en los últimos días de 2016 y las acciones de promoción implementadas a nivel internacional, el sector hotelero-gastronómico pondera la nueva era económica y un renovado plan de gobierno.

En este escenario, también, celebró una recuperación, de la mano del ínfimo repunte del mercado interno y la llegada de turistas internacionales (ver recuadro: A PASO LENTO).

Por tanto, la presión tributaria sigue siendo el principal tópico que mencionan los empresarios al momento de hablar de la causas de la caída de la rentabilidad. En efecto, denunciaron que “las cargas tributarias y las laborales consumen el 50% de los costos internos de un establecimiento”. En este contexto, el ingreso de la Reforma Tributaria e Impositiva en el Congreso calmó a las fieras, por ahora.

Cabe recordar, que el inició de 2017 había sido con un proyecto que eliminaba los dos feriados puente, argumentando que no generaban incrementos en los viajes y sí afectaban a la producción y a la educación. Sin embargo, en octubre, el Gobierno dio marcha atrás con esta iniciativa y decretó un nuevo régimen de findes XL vigente hasta 2019, medida que cambió el humor –cambió enojos por aplausos–, del sector hotelero-gastronómico.

A PURO RÉCORD.

Siendo la ocupación hotelera una de las preocupaciones latentes para los empresarios, el año pasado culminó con un saldo positivo para los empresarios.

En este aspecto y tomando los datos del Indec, en el acumulado enero-diciembre, se contabilizaron 20,83 millones de viajeros en establecimientos hoteleros y parahoteleros de Argentina, superando los 19,3 millones del 2016, año que se caracterizó por caer casi un punto (-0,9%).

Asimismo, el estudio reveló que del total de viajeros hospedados, los residentes representaron 16,8 millones: “el mejor registro histórico”. En el caso de los huéspedes no residentes, “casi la mitad se hospedaron en hoteles de 4 y 5 estrellas”.

Entre todos los viajeros, nacionales y extranjeros, sumaron 48.004.625 pernoctaciones, es decir un 4,6% más que en 2016. Enero, febrero, julio y noviembre fueron los meses con mayor cantidad de noches vendidas. En 2016, las pernoctaciones también habían experimentado una caída respecto al 2015, llegando a 45,9 millones (-1,9%).

Si bien la comparación se hace contra un año muy pálido para la actividad, lo cierto es que no sólo los datos hablan de una recuperación sino de que incluso alcanzaron -con lo justo- para romper el anterior récord de viajeros alojados, que databa de 2011.

Por tanto, el informe aseveró que todas las regiones evidenciaron variaciones interanuales positivas, con respecto a 2016. La región Buenos Aires es la que presentó un mayor incremento interanual (15%), seguida por el Litoral (12%), Córdoba (11%) y Patagonia (7%).

¿LLEGARON LAS INVERSIONES?

Si bien la hotelería aún no vive un momento de auge, ni logra recuperar la caída de 2016, la tendencia alcista comienza a vislumbrase y la famosa “lluvia de inversiones” que prometió Mauricio Macri parecería caer a cuentagotas. Según datos del Indec, la industria de la construcción creció un 12,7% durante el año pasado comparado con igual período de 2016. Otro dato a tener en cuenta es que el MinTur presentó un informe muy auspicioso sobre nuevos proyectos hoteleros. En un primer apartado se detallan las aperturas que hubo durante 2017: se trata de 46 establecimientos hoteleros que representaron inversiones por más de $ 2.551 millones. Asimismo, en la actualidad se encuentran en construcción 137 establecimientos de alojamiento turístico en todo el país, por un monto total de inversión que asciende a los $ 8.981 millones.

SEGMENTO CON ALTIBAJOS.

Tras varios meses de demora para su adjudicación y decenas de años de espera, en el último trimestre se otorgó la explotación del nuevo Centro de Exposiciones y Convenciones de la Ciudad (CEC) a una Unión Transitoria de Empresas (UTE), la cual tiene como premisa convertirlo en un espacio de clase mundial, al tiempo que posicionará a la metrópoli como un destino internacional para el turismo de reuniones. La UTE tendrá la concesión por 15 años y pagará un canon mensual de $ 1.411.401 -un 11% más del piso mínimo pedido-, aunque el monto podría ser menor.

En otro orden, el ranking elaborado por la ICCA trajo buenas noticias para el turismo argentino. Por un lado, Argentina recuperó el lugar de privilegio alcanzado en la última década y se ubicó entre los 20 países a nivel global que mayor cantidad de eventos internacionales recibe y en el 2º de Latinoamérica. Este salto fue producto de que acogió siete eventos internacionales más que en 2015, totalizando 188. Asimismo, lo más destacado fue el desempeño de la Ciudad de Buenos Aires, que tras dos años afuera del top 20 volvió a colocarse en el puesto 17°, con 103 eventos internacionales (21 más que en 2015).

EN TERAPIA INTENSIVA.

Otra problemática con la que el sector hotelero gastronómico convivió durante todo el año fueron los cierres de establecimientos y el cese de personal. De hecho el gremio gastronómico advirtió que en 2016 cerró un restaurante por día y que el panorama no cambió demasiado en 2017.

Por tanto denunciaron que la “crisis” se debe a a la fuerte caída del consumo por la pérdida de poder adquisitivo de los salarios; mientras que los empresarios advirtieron que la suba de tarifas de agua, luz y gas en el último año y medio, terminaron de configurar una situación que está llevando a los restaurantes a cerrar sus puertas.

“Lo que más nos preocupa es que están cerrando locales con más de 40 años de tradición gastronómica”, declaró Verónica Sánchez, presidenta de la Cámara de Restaurantes de la Ahrcc, para añadir: “Los motivos de los cierres son por el incremento de costos de alquiler, la presión tributaria del 40%, y el encarecimiento de materias primas y servicios”.

En cuando a los despidos y las suspensiones en gastronomía, de acuerdo a una investigación del Conicet, la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (Flascso) y tres universidades nacionales, 2.392 personas fueron desplazadas del mercado laboral en el rubro gastronómico.

Fuente: Ladevi
06/03/2018

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