Jorge Sosa, autor de la popular canción “Otoño en Mendoza” nos deja aquí algunas sugerencias para tomar en cuenta a la hora de veranear en esta provincia.

¿Se tuvo que quedar en Mendoza para las vacaciones porque no le dio el tiempo o no le alcanzó la tarjeta de crédito para intentar otros destinos? Pues no se amargue mi amigo, usted vive en uno de los destinos turísticos más buscados de la Argentina. Así de simple.

El crecimiento de visitantes a nuestra provincia en los últimos años ha sido impresionante. Ninguna otra provincia ha visto cómo se duplicaba, triplicaba, cuadruplicaba, quintuplicaba la afluencia turística a su territorio. 

No debe ser porque los mendocinos seamos unos buenos tipos solamente, sino porque tenemos cosas que ofrecer.

¿Si tenemos? ¡La pucha si tenemos! Anote: la Laguna del Diamante, el Camino de Villavicencio a Uspallata, el Camino de la Carrera, Aconcagua, Horcones, Puente del Inca, Penitentes, Las Cuevas, Los Molles, la Laguna de la Niña Encantada, el Pozo de las Ánimas, la Caverna de las Brujas, Valle Noble, Valle Hermoso, Las Leñas, Los Campos de la Luna, Llancanelo, La Pasarela, los Castillos de Pincheira, Potrerillos, Cacheuta, los Bosques Teltecas, el Tupungato, y los embalses: póngale los Nihuiles, los Reyunos, Agua del Toro, el Carrizal, Potrerillos.

Si quiere jarana, hay festivales y fiestas por doquier. No va a ser necesario que al vino lo vaya a buscar a otras provincias.

Cualquiera de estas ofertas seguramente llamaría la atención y llenaría de satisfacción a los turistas más exigentes. Me estoy olvidando de una punta de lugares más chiquititos pero no menos bellos, que son para disfrutar días enteros, al borde de un arroyo, al pie de un cerro en una de esas quebradas incomparables que tiene la montaña, donde el silencio se construye desde el susurro del viento y el canto de los pájaros.

Yo no me lamentaría si no pudiera tomarme vacaciones en otro lugar de la Argentina o de países aledaños. De hecho yo no puedo hacerlo. Simplemente saldría cada fin de semana a encontrarme con una belleza diferente pero imponente al fin, como lo hago.

¿Cuánto conocemos los mendocinos de Mendoza?

Le doy un dato significativo: 85% de los mendocinos no conoce Malargüe y Malargüe es un país incomparable. Pero tampoco conocen muchos las Huayquerías de San Carlos ni las minas de Paramillo ni el Tunduqueral, en el territorio de la irrepetible Uspallata, y mucho menos las señales que dejaron, en lo que hoy es San Alberto, los hermanos del norte con su Camino del Inca, Patrimonio de la Humanidad.

Hágase una listita de lugares suyos y vaya a conocer sus lugares, vaya a conocerse.

Entonces podrá disfrutar de una tarde con miradas de asombro al pie del Cordón del Plata o del Cerro de los Siete Colores en el camino de Casa de Piedra, o las obras de arte que cinceló la erosión en el Cañón del Atuel. 

Llévese el mate y unas tortitas (raspadas para mi gusto) para disfrutar del Manzano Histórico, y el camino arriba hasta acercarse a Manantiales.

Si es romántico y le gusta embriagarse de universo, súbase una noche de luna llena a los médanos de Altos Limpios, y va a volver con ganas de abrazarse con todos.

Esta provincia tiene ofertas turísticas para regalar. Bueno algunos pesitos habrá que poner. Hay gente que paga mucha plata para conocer nuestras bellezas y nosotros no las conocemos, no nos conocemos y, lo que es peor, muchas veces nos resultan indiferentes. Aprecie en su totalidad esta provincia y no sé si después se va a lamentar de haberse quedado.

Ahora, si le gusta la playa, bien puede armar su carpa en una playa de estacionamiento, aunque, con lo que están cobrando por turno, le conviene más ir a Mar del Plata.

Si el humor y sagacidad de Jorge Sosa no te han convencido, comunicate con nosotros y te daremos otras muchas razones para visitar Mendoza. Planificá ya tus vacaciones en esta provincia cuyana.

Fuente: Los Andes, por Jorge Sosa

 

Artículos Relacionados

Hacer Comentario