Mendoza se encuentra ante una nevada histórica. El movimiento turístico lo anuncia, y las condiciones meteorológicas también: divertirse en la nieve es una opción más que interesante esta temporada. Por eso van aquí algunas recomendaciones para esquiadores principiantes a tener en cuenta para evitar el riesgo de las lesiones en la práctica de deportes sobre la nieve.

Mientras en Mendoza sigue a pleno la temporada 2015 de esquí, algunos especialistas en la materia advierten sobre los riesgos que puede acarrear la práctica de diferentes deportes en la nieve si no se toman ciertos recaudos. El médico Guillermo Díaz Colodrero afirma que el esquí alpino, el snowboard y el esquí de travesía o de fondo son seguros. Sin embargo, señala que por cada mil esquiadores se consignan entre dos y cuatro lesiones que requieren atención médica. Para evitar ese tipo de complicaciones, propone tener en cuenta los siguientes diez consejos.

1. Prepararse y asesorarse antes del viaje. Es importante que el cuerpo esté preparado y acondicionado para el tipo de ejercicio que se va a realizar, especialmente aquellas personas que llevan un estilo de vida sedentario. Conviene una rutina previa de, al menos, cuatro semanas de preparación física.

2. Consultar al médico de cabecera. Es fundamental para las personas con enfermedades cardíacas y/o respiratorias, con el fin de asesorarse acerca de las medidas a tener en cuenta.

3. Precalentar y estirar los músculos. El día en que se va a empezar a practicar un deporte en la nieve es necesario asesorarse con un instructor, para ir incorporando las distintas técnicas gradualmente. De esa manera, el cuerpo se podrá adaptar a las exigencias a las que será sometido.

4. Hacer una pausa. Cuando se siente cansancio aumenta la posibilidad de error y disminuye la capacidad de respuesta del cuerpo. Por este motivo, es importante descansar al mediodía, hidratarse bien, no comer demasiado ni beber alcohol y abordar las pistas más sencillas al final del día.

5. Prestar atención a las condiciones del ambiente. Una pista con hielo firme –generalmente presente durante las primeras hoaras de la mañana– favorece las resbaladas y caídas. Por el contrario, la nieve pesada y floja puede producir el atascamiento de los esquíes o la tabla y causar lesiones de tobillo o rodilla. También conlleva peligro la escasa visibilidad.

6. Utilizar la vestimenta adecuada. No se deberían realizar deportes en la nieve sin un equipo carving en buenas condiciones, gorro, guantes, filtros solares ni anteojos protectores contra rayos ultravioleta. Las botas deben ser cómiodas y hay que controlar que no se levante el talón.

7. Respetar las reglas de convivencia. Tener muy en cuenta que la pista se comparte con otros esquiadores. No detenerse en el centro de la pista ni en zonas que no sean fácilmente visibles. Sólo reiniciar la marcha cuando uno se asegura de que no se acerca otro esquiador.

8. Aprovechar los momentos de descanso. Recuperar fuerzas, comer y reponer líquidos, pero no es necesario hidratarse excesivamente, ya que el esquí es un ejercicio intermitente en un ambiente frío y también se descansa al ascender hasta la pista.

9. Evitar el frío. A medida que uno entre en calor tiende a sacarse gradualmente la ropa. Pero es probable que en pocos minutos, con el viento frío e intenso, la temperatura del cuerpo vuelva a disminuir, lo que puede causar escalofríos y resfrío. Por eso, para conservar el calor corporal, es clave abrigarse apenas se haya finalizado la rutina.

10. No exagerar con el volumen de actividad diario. Esta recomendación apunta a evitar la aparición de alguna línea de fiebre, dolores musculares o en articulaciones, náuseas, colitis o síntomas que indiquen algo más que un resfrío. Por las dudas, evitar los ejercicios de mayor intensidad.

Fuente: diario Clarín

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