En rigor de adaptarse a los cambios de paradigmas y redefinir los roles de estos espacios para eventos en las comunidades donde se ubican, y así establecer una posición de liderazgo en Latinoamérica, más de 150 representantes de la región de esta industria se dieron cita en el congreso en Salta. En este orden se constituyó la Asociación de Centros de Convenciones del Caribe y Latinoamérica (Accclatam), que preside Arnaldo Nardone, y que brega por una integración regional y comercial.

En la tierra de Martín Miguel de Güemes se realizó el 1° Congreso de Centros de Convenciones de América Latina y el Caribe, donde se comunicaron los principales retos del turismo de reuniones; al tiempo que se pregonó por la sustentabilidad y la sostenibilidad de estos recintos, y se compartieron experiencias para estimular el crecimiento de la industria.

Durante tres días el gran desafío de los participantes fue poder desarrollar en conjunto estrategias y acciones que les permitan mejorar el desarrollo profesional y el posicionamiento de los destinos a nivel global.

“En un mercado cada vez más competitivo y complejo, donde la única certeza es el permanente cambio, debemos estar preparados para enfrentar las principales oposiciones que el turismo de reuniones y eventos nos presenta día a día. La única forma de hacerlo es ampliando nuestro conocimiento de cómo realizar negocios y, al mismo tiempo, establecer nuestra posición de liderazgo en cada destino, asumiendo la gran responsabilidad que tenemos de desarrollar en conjunto con otras entidades y nuestras comunidades este rentable y fascinante negocio como es el turismo de reuniones y eventos”, sostuvo Arnaldo Nardone, presidente del 1° Congreso de Centros de Convenciones de América Latina y el Caribe.

En este contexto, enfatizó que la región se encuentra en una oportunidad única para potenciar este rubro, y recordó que hace 50 años en América Latina el segmento de los eventos y las convenciones representaba el 4% del total de turismo, mientras que en 2014 constituyó el 10%. Al respecto, detalló que en los próximos años se inaugurarán 25 centros de convenciones en la región, potenciando así la oferta de Latinoamérica.

“Este crecimiento es producto de la inversión y la creación de los centros de convenciones”, manifestó el dirigente, y afirmó: “Sin estos espacios para eventos no hay negocio de reuniones”.

PLANTANDO LA SEMILLA.

Durante el encuentro en Salta, y con la necesidad de lograr la integración regional y comercial, concertar los objetivos comunes, y promover los encuentros participativos y las propuestas de progreso, se constituyó la Asociación de Centros de Convenciones del Caribe y Latinoamérica (Accclatam). La misma, que preside Arnaldo Nardone y designó como secretaría permanente a Argentina, tiene como premisa agrupar a todos los centros de convenciones de la región para una mayor defensa y desarrollo de la actividad.

“La creación de esta asociación es un hecho histórico, y es el puntapié inicial dado por 18 centros de convenciones de América Latina que conocen su potencial y quieren demostrarlo”, enfatizó Nardone.

Respecto de las necesidades y las problemáticas comunes de la actividad, dijo que están relacionadas con la matriz de nacimiento. “Hay que evitar que se construyan elefantes blancos. Antes de invertir, y para que un centro de convenciones sea eficiente, se debe analizar la demanda, la logística operacional del destino y su infraestructura hotelera y de servicios actual y venidera,”, declaró, y explicó: “No obstante,estas claves no aseguran su éxito, ya que éste depende de un compromiso del Estado por consolidar los espacios”.

En esta línea, aseguró que un centro de convenciones empieza a generar resultados entre el tercer y quinto año, y aclaró: “El sector público no debe pensar en la construcción, sino en su impacto socioeconómico”.

A su vez remarcó que en América Latina no se llega a interpretar el valor de los centros de convenciones, pese a que el 83% del total de los ingresos generados por los eventos se quedan en la ciudad organizadora.

Por su parte, el secretario de la Accclatam y director del Centro de Convenciones Salta Sociedad del Estado, Federico Bischburg, resumió que el objetivo fundamental de la asociación es que los centros de convenciones tengan una entidad y fuerza propia para potenciar la industria. Además subrayó: “Buscamos crear una sinergia y un trabajo cooperativo para facilitar la rotación de los eventos en Latinoamérica;como también poder actuar de forma homogénea ante la aparición de problemas”.

Tras la primera asamblea de la Accclatam, la entidad, que planea duplicar el número de socios antes que termine 2016, resolvió que Uruguay (Punta del Este) y Colombia (Bogotá) sean los próximos escenarios, en 2017 y 2018 respectivamente, donde se reunirán para elaborar un plan estratégico, reglamentar procesos y analizar el comportamiento y la evolución de la actividad.

CIMENTANDO LAS BASES.

Teniendo en cuenta que en América Latina existen grandes espacios para eventos que no fueron explotados pese a su envergadura y la calidad de servicios, el encuentro en Salta incentivó e instruyó a los asistentes a sortear los principales obstáculos que ralentizan su crecimiento.

“Debemos aprender a competir con los hoteles de infraestructuras importantes, en los cuales se nota la calidad de los servicios”, declaró Nardone, y afirmó: “Si queremos demostrar que somos diferentes a nuestros principales competidores, tenemos que profesionalizar todos los recursos humanos y focalizarnos 100% para definir perfectamente en qué áreas somos expertos”.

Otro reto que debe afrontar esta actividad es la relación con el Gobierno. “Es tiempo de que los funcionarios entiendan que deben ayudar a los centros de convenciones a consolidarse una vez construidos”, expuso.

Por tanto, el presidente del 1° Congreso de Centros de Convenciones de América Latina y el Caribe valoró la importancia de la creación de una red de negocios en América Latina para tejer estrategias comerciales que les permitan cruzar eventos.

SINERGIA OBLIGADA.

En busca de que los centros de convenciones sean rentables y autónomos financieramente, el subsecretario de Promoción Turística Nacional, Fernando García Soria, aseguró que es tarea del gobierno generar un marco para que esta industria crezca independientemente. “Cuando desde el estado se habla de acompañar a estos recintos, decimos que se deben estimular las inversiones hoteleras, concientizar a la sociedad sobre su importancia, elaborar planes de captación de eventos y difundirlo”, explicó.

Al respecto valoró: “Es vital mostrarle al mundo que somos capaces de organizar un evento, porque damos por entendido que nos respalda una gran calidad de servicios e infraestructura”. En esta línea remarcó que los centros de convenciones son un tractor de desarrollo que genera recursos e ingresos para la ciudad.

A su turno, Octavio de Jesús

Pérez Marrero, directordel Palacio de Convenciones de La Habana, celebró que en Cuba el gobierno está dando sus primeros pasos para profesionalizar la industria, y especificó: “La actividad privada es quien promociona, capta y organiza los eventos en la isla. Creamos nuestras propias herramientas para promovernos y organizar congresos que nos dan ganancias y permiten sostenernos”.

En este contexto, Pablo Sismanian, coordinador de Turismo de Reuniones en el Inprotur, destacó que con recursos cualquier destino puede construir un centro de convenciones, pero aclaró que se necesita mucho más que dinero para que sean eficaces. “En este proyecto contemplado a largo plazo es vital la participación del sector productivo. El trabajo mancomunado para la constitución y la sostenibilidad de un recinto para eventos genera empleos, estimula las inversiones hoteleras y gastronómicas, provoca nuevas frecuencias aéreas y ocasiona una derrama económica en toda la sociedad”, indicó.

Fuente: Ladevi
15/04/2016