A priori, el jueves la CAT regularizaría su situación y elegiría el sucesor de Oscar Ghezzi, quien tras seis años de gestión dejaría la presidencia. El titular de la AHT, Aldo Elías, confirmó que se presentará como candidato, con el respaldo de la Faevyt y la Fedecatur. Pero surgió un tapado: el hotelero Ricardo Boente, quien se postularía con el apoyo de la Ahrcc y los votos de la Fehgra. Todos mueven sus fichas en silencio, en un recambio con final abierto.

Este jueves debería empezar a definirse el nombre del presidente de la Cámara Argentina de Turismo (CAT) para los próximos dos años. Cuando a las 12 hs. Se dé inicio a la Asamblea empezaría a normalizarse el funcionamiento de la entidad, que está en irregularidad tras cuatro meses de demora en la convocatoria a elecciones. Además, a priori, empezaría el último día de Oscar Ghezzi al frente de la Cámara, quien tras seis años de gestión dejaría la presidencia, dado que el estatuto rechaza cualquier posibilidad de reelección cumplidos dos mandatos consecutivos. Además, los intentos de introducir una nueva reforma que estirara los plazos (la primera fue en 2012, por eso Ghezzi lleva tres mandatos) ya fueron bloqueados en más de una ocasión.

Pese a que eso parecería claro, la mayoría eligió el silencio y el secretismo es el ganador en la previa de una Asamblea que “puede ser una masacre o que no pase nada. Estamos desconcertados”, como definió una de las tantas fuentes que eligió las sombras.

COMENSALES DE ÚLTIMA HORA

Hasta el cierre de la edición algunas pocas cosas estaban claras, pero pueden cambiar antes del jueves en alguna de las innumerables reuniones previas pautadas.

Una es la confirmación de que el presidente de la AHT, Aldo Elías, se presentará como candidato, con el respaldo de los hoteleros de su Asociación, las agencias y operadores de la Faevyt y las cámaras del interior nucleadas en la Fedecatur. Ese tridente se empezó a construir hace casi un año e incluso lleva en su ADN el guiño de la propia Fehgra, con el apoyo de su entonces presidente Roberto Brunello

Otra certeza es que surgió un postulante tapado: el hotelero Ricardo Boente, quien se presentaría con el apoyo de la Ahrcc y –si la filial efectiviza su intención– los votos de la Fehgra. En este caso ni Boente, ni la Ahrcc, ni la Fehgra han respondido las consultas de este medio para confirmar o desmentir la versión. Pero desde la entidad porteña vienen hablando con otros dirigentes para conseguir respaldos e incluso sondearon una posible baja de la candidatura de Elías. Entre quienes dialogaron con Boente (a este medio no le respondió ninguno de los llamados) dicen que no lo vieron tan dispuesto a asumir la carga, ni terminante a la hora de decir si iba a dar pelea o no.

NO SE BAJA.

“Aunque se presente el hijo de Gustavo Santos yo me mantengo. Ganaremos o perderemos, pero nunca se me hubiera ocurrido correrme por el hecho de que se presente alguien más. Menos aún cuando el otro candidato aparece un mes antes de la elección”, respondió Aldo Elías a este semanario cuando se lo consultó sobre el rumor de que no estaría dispuesto a asumir sin el consenso de todas las entidades que integran la CAT. “Estoy sorprendido, pero no molesto. A Ricardo (Boente) lo conozco hace mucho tiempo y es un flor de tipo y un gran profesional. Pero hablé con él en marzo y no me dijo nada”, matizó el titular de la AHT.

Otro sorprendido fue el titular de la Faevyt, Fabricio Di Giambattista: “Uno trata de llegar con consenso y se suponía que eso ya estaba. Estamos confundidos con lo de Boente”.

A la consulta de qué motivos expuso la Ahrcc para presentar un candidato propio, Elías reveló que la respuesta de la entidad que postula a Boente fue “graciosa”: “Me dijeron ‘mirá que nosotros también nos enteramos hace un mes de tu nominación’. Y se rieron. La verdad es que no sé por qué se presentan”. La teoría in pectore de Elías es que buscaron forzar su renuncia a la candidatura (“de hecho, me lo preguntaron”): “Yo en su momento dije que no quería una CAT dividida y que surgí como candidato de consenso, por eso señalé que no tenía interés en pelear por una candidatura. De hecho, si hace tiempo hubiera sabido que Boente quería serpresidente ni hubiera aceptado mi nominación, la cual nació de reuniones entre hoteleros de la Fehgra y las agencias. Luego hablé con Graciela Fresno (actual titular de la Fehgra) y me dijo que no tenían ningún candidato en mente y que dada la estima personal no tenían inconvenientes en acompañar la mía. Que no sabían nada de postulaciones de la Ahrcc, pero que si se presentaban obviamente iban a apoyarlos (y es razonable). Pero ahora yo no me bajo. Se presente quien se presente yo sigo. Además, me parece una picardía que siendo que la Fehgra preside la CAT desde hace seis años se quiera seguir con otro mandato de un representante ligado a la misma entidad”.

¿ABRACADABRA?

El tercero en cuestión es el propio Oscar Ghezzi. Para los bloques que presentarían candidaturas -rechazada ya la posibilidad de reforma de estatutos- no queda resquicio alguno para que de la Asamblea del 10 de agosto no salga un nuevo presidente. Sin embargo, en los pasillos dirigenciales no descartan un pase de magia para mantener el statu quo. “No se qué, pero todo es posible”, graficó un empresario. El comentario es que el sector oficialista intentaría llamar a un cuarto intermedio y dilatar el recambio. Hace un mes a la pregunta concreta de si quería extender el plazo, llamar a un cuarto intermedio o el 10 de agosto dejar su cargo, las respuestas del titular de la CAT fueron evasivas: “No me hagas preguntas que no puedo responder. El estatuto es claro y las definiciones las van a tomar las entidades que integran la CAT”.

En este caso, el apoyo más importante que tiene Ghezzi es el del propio ministro de Turismo, Gustavo Santos. Aunque los testigos de un reciente encuentro en un hotel porteño del funcionario con la primera plana de la dirigencia empresaria sostienen que en esa oportunidad fue tan explícito el pedido de que sostengan a Ghezzi en la CAT que “muchos se sintieron mal y terminó siendo contraproducente”.

VOTOS Y CAFÉ.

Si las palabras lograran resistir una semana, la cuenta a grosso modo de los porotos seguiría favoreciendo a la candidatura de Elías, que se mantendría con un núcleo duro de 36 votos sumados los de la AHT, la Faevyt y la Fedecatur. El corazón de la candidatura de Boente serían los 12 de la Fehgra y la Ahrcc. Ni sumando los que corresponden a las otras entidades le alcanza. A menos que alguien se dé vuelta.

Ahora bien, la asamblea nunca fue el momento de definición. Ni antes ni después del ocaso del pacto de alternancia (ese que hacía que hasta 2012 un mandato fuera para las agencias y otro para los hoteleros). Algunas veces el consenso se cerró en una ronda de cafés entre quieren aspiraban al cargo (de hecho antes del jueves hay una agendada entre la AHT, la Fehgra y la Ahrcc, entre otros). Y en muchas otras ocasiones era el Ministerio de Turismo el que invitaba el café y ejercía de gran elector (como cuando hace seis años Ghezzi llegó a la presidencia bendecido por Enrique Meyer). Esta vez Suipacha 1111 tiene la verborragia pastoral, pero no el absolutismo de antaño. Tal vez por eso no se entiende tanto secretismo entre las entidades empresarias: serán huellas del trauma de la anterior gestión, continuidad de la coacción en el mandato vigente, o acaso siempre fue un mito legitimador del silencio.

Como sea, es casi seguro que el jueves habrá un nuevo presidente de la CAT.

Fuente: Ladevi
07/08/2017

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