Qué actividades se pueden practicar en Mendoza, en qué consisten. Precios y recomendaciones.

Cerros, ríos, arroyos y quebradas son parte constitutiva de la riquísima oferta paisajística mendocina. Fornida también es la variedad de formas existentes para explotar estos caprichos de la naturaleza.
Son variadas las actividades que desafían a la adrenalina y quitan el aliento. Desde una simple caminata de reconocimiento, una bajada por un río a bordo de un gomón, hasta planear en parapente por la cordillera provincial.

El turismo aventura es, sin duda, una de las alternativas más entretenidas que ofrece esta provincia, tanto para los visitantes, como así también para los lugareños que quieren ponerle un poco de sal a sus fines de semana.

En Mendoza, las actividades de turismo aventura más practicadas actualmente son: el rafting, el trekking y las cabalgatas, sin olvidar el rappel, la tirolesa y el parapente. 

En esta nota mostraremos una breve descripción de cada una de ellas, para saber de qué se tratan y así alcanzar un mayor grado de orientación a la hora de elegir alguna de las propuestas.

Rafting

Es un deporte que se practica en ríos que poseen rápidos, como es el caso del río Mendoza. La actividad consiste en el descenso por las turbulencias, sobre un gomón en el que viajan de 5 a 7 personas (según sus pesos), más la compañía y dirección de un guía experto. 

El guía es el encargado de leer el río y comandar las acciones sobre la nave. Por razones de seguridad, estas personas escuchan las recomendaciones de un segundo guía que va delante de la embarcación sobre el denominado “kayak de seguridad”. Ambos deben estar autorizados por la Dirección de Parques y Zoológicos para llevar a cabo dicha actividad.
Los tripulantes, mayores de 8 años, cuentan con un casco, un chaleco salvavidas, un traje semi impermeable y una pala (remo). En el caso de los menores de 18 años, deberán contar con la autorización de sus padres. Los recorridos pueden ser, según la propuesta, de 8, 12, 16 o 26 kilómetros.

Trekking
Como lo expresa el mismo término inglés “trekking”, esta actividad consiste en una caminata por los cerros del pedemonte mendocino.

Estas caminatas son preferidas por el 70% de los extranjeros, por la posibilidad que tienen de poder fotografiar los paisajes más característicos del pie del cordón cordillerano de los Andes, junto con su flora y fauna autóctona.

El recorrido de las travesías está acompañado por un guía que hace una suerte de “mountain tour”, indicando las características de la zona.
Este tipo de trekking no requiere ningún tipo de pre condiciones y no es comparable al trekking de ascenso en Plaza de Mulas, el cual demanda un arduo entrenamiento previo ya que las características del escenario y de las distancias son muy asimétricas.

Esta disciplina por lo general se combina con actividades tales como el rappel y tirolesa, las cuales la hacen más interactiva y entretenida.

Cabalgatas
Pueden durar desde una hora hasta 3 días, según las intenciones del paseante. Se trata de recrear una experiencia en contacto total con la naturaleza a ‘la criolla’, de modo que además de la posibilidad de poder recorrer distancias más grandes que con el trekking, se hacen paradas nocturnas.

En las paradas se monta un campamento; se comen comidas típicas, tales como un buen asado; y se vive del modo más rústico posible, como por ejemplo, el hecho de aprovechar los ríos y arroyos para mantener frescas las provisiones.

Los grupos son de 6 a 8 personas y están acompañados por uno o más guías; quienes están preparados y equipados para sortear cualquier vicisitud que pueda plantearse en el camino.

Rappel
Es una actividad que se combina, por lo general, con el trekking. Se realiza comúnmente en la cascada de El Salto (Potrerillos), la cual cuenta con una pared casi vertical de entre 15 y 18 metros de altura.

La actividad consiste en el descenso de una montaña con la dotación de sogas, ochos, mosquetones, casco y un arnés de seguridad. 

Los guías van digitando la actividad e instruyendo a los aventureros a medida que se van realizando los descensos.
Generalmente, esta actividad está incluida dentro de los planes del trekking; pero, para los menos osados, esta actividad puede saltearse y bajar esta zona por un camino alternativo.

Tirolesa 
Consiste en el traslado de un cerro a otro, por medio de un cable de acero. El aventurero está sujeto por un arnés a un mecanismo de roldanas, que lo desliza desde su origen hasta su destino.

El cable tensado cruza el río, lo cual hace más vertiginoso el viaje; pero no por ello menos seguro, ya que, además de la roldana y el arnés, se utiliza una soga de seguridad.

Los recorridos de tirolesa en Mendoza son bastante cortos y también están incluidos dentro del trekking, con el objeto de lograr un itinerario variado en emociones fuertes y divertidas.

Parapente
Los descensos en parapente se llevan a cabo en modelos biplaza, en la zona del Cerro Arco y a una altura que oscila los 1400 y 1800 metros sobre el nivel del mar.

Este deporte consiste en el planeo por el aire, montado a un vehículo alado de poco peso que sortea las alternativas del viento. El vehículo cuenta con comandos manejables con los dedos y que son los que le darán la dirección al parapente.

A la hora de realizar esta actividad es recomendable cerciorarse de que los pilotos cuenten con todas las habilitaciones correspondientes para realizar este tipo de viajes, que duran entre 15 y 25 minutos según las condiciones climáticas.

Animate a sentir la adrenalina! Contactanos y te llevamos a vivir una experiencia aventurera entre paisajes sorprendentes.

Fuente: Los Andes, Juan Manuel Gatti
12/10/2017

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