Motivados por la tarifa promocional, por la cual abonan un 50% menos que los andinistas de otros países, se cuadruplicó la cantidad de brasileños, peruanos, chilenos, ecuatorianos y colombianos que eligieron subir el Cerro Aconcagua. Presentaron refugios.

En la explanada de Casa de Gobierno, ayer se presentaron oficialmente los módulos que reforzarán la cobertura de salud en el Aconcagua.

En sólo dos años se cuadruplicó la cantidad de andinistas latinoamericanos que llegan al Aconcagua con intención de hacer cumbre. Este incremento estuvo motivado principalmente por una tarifa especial para los residentes de estos países que se implementa desde 2013.

La misma equivale al 50 por ciento de lo que abonan los deportistas extranjeros de otras latitudes. Por ejemplo, el ticket de ascenso al Aconcagua para una persona de Estados Unidos cuesta $ 5.500 en temporada alta, en cambio para una de Brasil sale $ 2.750.

“Otros años a esta altura teníamos entre 60 y 70 andinistas de países de América Latina y este año ya llevamos más de 250”, informó Daniel Gómez, titular de Recursos Naturales Renovables, dependiente del Ministerio de Tierras.

Según recordó, la temporada pasada comenzó a notarse el crecimiento de estos visitantes al Cerro Aconcagua, lo que se acentuó durante 2014-2015. “Indudablemente la decisión de añadir una tarifa especial para ellos los ha motivado a venir”, destacó el funcionario a la vez que agradeció al Ministerio de Turismo por la difusión de la propuesta.

“El año pasado promocionamos fuertemente este nuevo beneficio en un congreso de guías de montaña que se realizó en Perú”, comentó.

Por ahora la nacionalidad que más ha crecido en Aconcagua es la brasileña, seguida de la chilena y la peruana. “Creemos que en forma progresiva va a seguir aumentando el número de andinistas de esos países y de otros de América Latina”, dijo Gómez.

Pablo Ortubia, guardaparque encargado de Plaza de Mulas, observa diariamente cómo se han incrementado los visitantes latinos. “Están viniendo muchos brasileños y otros latinoamericanos de distintas partes; creo que la tarifa ha ayudado a que ingrese ese tipo de turismo”, señaló el profesional.

Tanto para él como para sus compañeros es muy positivo el arribo de personas de habla hispana por la similitud con la cultura. “Se nos hace más fácil entendernos”, apuntó Pablo quien contó que con cada visitante que llega hasta los campamentos se trabaja fuertemente en la prevención de accidentes y en la conservación del lugar.

Mario González, miembro de la Comisión Asesora del Parque Aconcagua, también ha podido comprobar la mayor presencia de latinoamericanos. “Es increíble cómo ha crecido la cantidad de chilenos y también he visto varios colombianos y ecuatorianos que antes se contaban con los dedos de una mano”, relató el experto.

Para él, la tarifa especial para ascender al Cerro Aconcagua tracciona positivamente para que se dé este fenómeno porque antes el precio del ticket significaba a los residentes de América Latina más del 50 por ciento del costo total del viaje.

Por otra parte, para González sería fundamental tener un balance pormenorizado de cuánto cuesta mantener el parque y cuántos andinistas se necesitan para que no sea deficitario.

“No se sabe con exactitud cuánto rinde el parque Aconcagua y a qué se destina el dinero que sale de allí”, remarcó a la vez que indicó que otra materia pendiente es conocer cuál es la capacidad de carga del parque, es decir, la cantidad de deportistas que pueden subir sin generar efectos negativos en el medio ambiente.

Más de 3.000 andinistas

A modo de balance, a dos días de que finalice la temporada alta del parque, Gómez detalló que hasta el momento se han registrado 3.600 andinistas para realizar ascenso y trekking. De ese total, unos 700 fueron argentinos y el resto, además de los latinos, de Estados Unidos, Canadá, Reino Unido, Polonia y en menor medida de Japón y otros países asiáticos.

En cuanto a los números, para Gómez se trata de una temporada similar a la pasada. “Estamos terminando el período de alta este fin de semana con números muy parecidos a 2013-2014, y se espera que cuando entremos en la media, por el descuento en la tarifa, haya un repunte en la cantidad de gente”, expuso. Así es que cuando se termine la temporada se prevé rondar los 5.500 deportistas.

“Igual sabemos que la cantidad de gente no es la óptima, ya que en 2007-2008 se pudo llegar a un pico de 7.300 andinistas que se amesetó en los años subsiguientes”, recordó el funcionario.

De todas maneras, recalcó que la principal baja se da en los deportistas que llegan para hacer trekking y no en los ascensos. “Mientras no baje ese número no nos preocupa, porque los que hacen cumbre son los que nos permiten seguir con la actividad comercial más importante del parque en la que trabajan aproximadamente 350 personas entre públicos y privados”, apuntó.

Mal tiempo, pero sin víctimas

Otro aspecto que es fundamental para los visitantes que buscan llegar hasta la cima del Aconcagua es el tiempo en la montaña. Según precisó el titular de Recursos Renovables, esta temporada ha sido muy dura y seca con mucho viento y bajas temperaturas.

“A pesar de las malas condiciones no ha habido ningún accidente grave, ni hemos tenido andinistas muertos”, subrayó Gómez. Para el funcionario, esto tiene que ver con que las expediciones no han puesto en riesgo el grupo. “O han sido más conscientes y respetado la montaña como lo amerita”, manifestó.

Hasta el momento han habido en el coloso entre 110 y 120 evacuaciones. “Son los controles que hace nuestro personal de rutina y cuando el deportista no está en condiciones de continuar se decide bajarlo”, explicó el hombre.

En cuanto a los rescates importantes precisó que fueron aproximadamente unos diez en los que la patrulla y el servicio médico actuó velozmente. “Hace diez días hubo un aviso erróneo de un andinista muerto y, como se llegó rápidamente hacia el lugar, se comprobó que estaba vivo y se lo pudo rescatar”, relató.

Por su parte, el oficial primero Alberto Bianchetti, miembro de la patrulla de rescate, califica a este año como “tranquilo” en cuanto a evacuaciones. “A pesar de que la parte climática no ha ayudado mucho, no hemos tenido que lamentar víctimas”, expuso.

Lo fundamental para que no haya inconvenientes, según comentó, es que los andinistas respeten los consejos de los médicos que los van controlando mientras van ascendiendo. “Así se evitan un montón de problemas”, afirmó.

Más cobertura de salud

Un refugio de 20 metros cuadrados, colocado en la explanada de Casa de Gobierno, fue el telón de fondo para la presentación de estos nuevos espacios que se colocarán en seis campamentos del Parque Provincial Aconcagua.

La intención es que brinden cobertura de salud a mayor altura para los miles de andinistas que visitan el Coloso. “Estos refugios eran una necesidad desde hace 40 años porque implican una gran inversión”, destacó el ministro de Tierras, Ambiente y Recursos Naturales, Guillermo Elizalde.

Los mismos se colocarán en los campamentos de base: Confluencia, Plaza Argentina y Plaza de mulas y en los campamentos de altura: Nido de Cóndores, Campo uno y Campo tres.

Cada uno de ellos está compuesto por cinco módulos de 170 kilos cada uno que son trasladados en helicóptero y ensamblados en destino.

Fuente: Diario Los Andes
03/02/2015