Son comercios y profesionales que entre abril y diciembre deberán aceptar débito. Aunque prometen incentivos y rebajas, temen que sean insuficientes.

Resolución 3997-E de la AFIP que fija la obligatoriedad de usar el servicio electrónico de tarjetas de débito en terminales de puntos de venta (Lapos o Posnet) para operaciones en el comercio minorista y profesionales que facturen hasta $ 4 millones, alcanzará -según proyecciones de la Regional Cuyo de AFIP- a 35 mil monotributistas locales, a los que se sumarán otros 47 mil en el primer trimestre de 2018.

Para el comercio mendocino, y sobre todo el sector pyme, la medida ayudará a la bancarización. Pero advierten sobre la necesidad de mantener los costos del uso del sistema Posnet, así como las complicaciones que puede generar la disparidad de importes a transar.

“Lo usamos sobre todo de noche, cuando evitamos el manejo del efectivo por seguridad. Si bien no va a perjudicar, al contrario, creo que sí será complicado al principio: imaginate a la gente que sólo compra un atado de cigarrillos o caramelos pagando con débito”, observa Juan, dueño de un minimarket-café en pleno Centro.

Para Enrique Tarditi, titular de Apyme en Mendoza “es positivo en cuanto a la bancarización, pero negativo por el costo de uso y mantenimiento que involucra sobre todo para el pequeño comerciante. Tiene que ver con el momento económico: en un país floreciente estaría más convencido”.

Desde la Cecitys (Cámara de Empresas Comerciales, Industrias, Turismo y Servicios) piden que se asegure estabilidad. “Siempre y cuando se respeten los costos de contar con Posnet me parece bueno. Hoy por hoy es una herramienta que el comercio exige y el mercado pide”, analiza su secretario, Marcelo Marra.

Los profesionales se resignan y asumen que llevará tiempo acostumbrarse a su implementación y uso en los estudios. Eduardo Marroquín, presidente del Consejo Profesional de Ciencias Económicas, lo define como “el camino que toma la realidad económica actual en busca de que todo se blanquee”.

Costos e incentivos

Alquilar el aparato por el cual se desliza la tarjeta para registrar una operación cuesta entre $ 350 y $ 450 mensuales (más IVA), principal argumento de muchos comerciantes hasta ahora para no adherir, además de la necesidad de contar con cuenta corriente en un banco y línea telefónica. A eso hay que sumar 3% de comisión para crédito y 1,5% en débito, aunque usar el PEI (Pago Electrónico Inmediato) permite recibir pagos y transferir hasta $ 200 mil a costo 0.

Por eso, AFIP lanza una serie de incentivos para facilitar la adhesión. Entre otros, los monotributistas podrán acceder a 2 años de uso gratuito, en tanto que un Responsable Inscripto gozará de una bonificación del 50% de ese costo, además de poder deducir ese porcentaje de IVA y Ganancias.

A criterio de Tarditi, los incentivos no son suficientes “y frente a las inconvenientes que el sistema acarree a las pymes, el que termina ganando es el sector financiero”.

Por su parte, más allá de la obligatoriedad, Marra considera que, para empezar, “alcanzan” las ventajas establecidas por AFIP. Es la forma de que todos estemos en igualdad de condiciones en cuanto al pago de impuestos”, evalúa.

Sin embargo, el “prueba-error” en las políticas no deja de aflorar. “Esto termina contraponiéndose a otras medidas como el cobro del 1% para depósitos en efectivo. Todo vale en tanto no sume costos a la presión tributaria y las tarifas”, asegura Marroquín.

Lo concreto, es que, además de quienes tributan como Responsables Inscriptos, 35 mil monotributistas mendocinos tendrán que contar obligatoriamente con Posnet para recibir tarjetas de débito como forma de pago. A fin de año serán objeto de controles de rutina por parte de AFIP, a partir del SIPER (Sistema de Percepción de Riesgo), la modalidad que desde este año otorga un puntaje a los contribuyentes por su conducta fiscal.

Fuente: Los Andes
25/02/2017

Hacer Comentario

Su dirección de correo electrónico no será publicada.