Una investigación realizada por Diego Cabot del diario La Nación concluyó que entre el 2007 y el 2016 la compañía estatal Aerolíneas Argentinas le contrató 47.912 noches al Hotel Alto Calafate propiedad de la ex presidenta de la Nación, Cristina de Kirchner, para hospedar a las tripulaciones cuyos vuelos pernoctaban en esa ciudad.

Algo más de 15,5 meses del hotel completo. Esto determinó que hasta diciembre de 2015 la deficitaria empresa estatal emitiera cheques por U$S 4,85 millones a la orden de las sociedades que, en distintos periodos, administraron los hoteles de la familia presidencial. Según aclaró el diario, los datos se obtuvieron directamente de la contabilidad y la base de datos de los proveedores de Aerolíneas. La mayor parte de los pagos habrían sido en dólares pese al cepo y a que se trataba de dos empresas argentinas. Al margen de las dudas que muchos especialistas, inclusive de la misma Aerolíneas, tienen sobre la conveniencia o necesidad de hacer pernoctes en este destino, los llamados a licitación siempre fueron parte de la comidilla del pueblo. La compañía, cuentan los hoteleros, solía hacer anualmente una compulsa de precios para alojar a sus tripulaciones, aunque siempre terminaban optando por el Alto Calafate. Salvo un año, en que un conocido hotel-spa ubicado a orillas del Lago Argentino, cotizó un muy buen precio y se llevó las tripulaciones. Pero la alegría duró poco. A las 36 horas alguien llamó y los tripulantes volvieron raudamente al hotel de siempre. El dueño del establecimiento ganador se agarró una bronca bárbara –recuerdan- pero optó por no discutir con el “poder”. Desde entonces nadie osó moverlos del Alto Calafate.

Fuente: SGR
04/03/2016