Ante el avance irrefrenable de la oferta de alojamientos informales en todo el mundo, y por consiguiente también en el país, la Federación enfatiza nuevamente sus reclamos respecto a este tipo de alojamientos, presentando un detallado análisis de la situación, detallando punto por punto la incidencia de esta problemática y aclarando que urge a una pronta regularización

La Federación Empresaria Hotelera Gastronómica de la República Argentina (FEHGRA) ante el avance irrefrenable de la oferta de este tipo de alojamientos en todo el mundo, y por consiguiente también en el país, la Federación enfatiza nuevamente sus reclamos respecto a los alojamientos informales, detallando punto por punto la incidencia de esta problemática.

Las cifras son alarmantes: existen más de 600 mil plazas en alojamientos informales, lo que representa el 4000% de los alojamientos autorizados (estimados en 15 mil). Estos evaden unos mil millones de dólares al año, excluyendo del sistema legal a alrededor de 70 mil trabajadores. En este contexto, mediante una declaración oficial, FEHGRA volvió a pedir soluciones de fondo a este problema.

Preocupación

En primera instancia, la entidad que conduce Roberto Brunello expresó su desasosiego por el “desarrollo explosivo” de los alojamientos informales. Uno de los puntos iniciales que señala es que han basado su evolución en el uso de figuras jurídicas creadas para otros fines, en la existencia de un vacío legal en la materia que, potenciado por el impacto de INTERNET y redes sociales, y la proliferación de plataformas (P2P), “han desencadenado una situación de inequidad para con la oferta legalmente establecida y, además, con consecuencias altamente perjudiciales para el conjunto de la sociedad”.

Según FEHGRA, el crecimiento de este segmento fuera de la ley se debe a la “falta de definiciones conceptuales, las filtraciones que facilita la Ley de Locaciones Urbanas, lagunas legales y la ausencia total de normas”.

Fair play, por favor

A pesar de la fuerza del reclamo, desde la entidad dejaron en claro que no pretenden impedir la existencia de viviendas para uso turístico, sino que éstas deban entrar legalmente a competir en el mercado. La postura de la organización es que rijan las mismas reglas de juego para todos, y que los hogares-alojamiento “estén sujetos a la oferta de alojamiento legalmente establecida, habilitada y categorizada por los organismos pertinentes”.

Problemas en carpeta

Los inconvenientes que trae la falta de regulación en este contexto son varios. Primeramente, expresa la Declaración de FEHGRA, problemas en clave de urgencia por “potenciación de factores de riesgo”, tales como la trata de personas, la explotación sexual infantil, y delitos de esa estirpe.

En otra perspectiva, los alojamientos informales generan trabajo en negro, evasión o fraude impositivo, y un “aumento de la economía sumergida, y sus consecuencias negativas para el conjunto de los ciudadanos argentinos”. Además denuncian que los trabajadores que prestan servicios en los alojamientos informales no se encuentran alcanzados por las normas laborales que regulan a los alojamientos turísticos legalmente establecidos.

De la misma manera, tienen un “impacto negativo en el mercado de las locaciones, por lo que los inmuebles son retirados para otros fines”, y perpetra una violación a los “derechos de los consumidores” en materia de seguridad y calidad. En ese sentido, los establecimientos informales tampoco cumplen con las normas de seguridad e higiene en el trabajo, ni contratan ART y seguros obligatorios.

Finalmente, desde entidad expresaron su consternación por la “degradación de la imagen y el futuro de los destinos turísticos del país” y por la “pérdida de rentabilidad” de los alojamientos legalmente establecidos.

Fuente: FEHGRA
10/10/2014

 

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