Te presentamos distintas opciones para este año. Hay experiencias para principiantes, para experimentados, para los que viven lejos de Mendoza, para los que viven cerca, para todos. Elegí tu mejor propuesta.

Compartimos aquí algunos programa de aventura para vivir y disfrutar la montaña de Mendoza. Conocemos la montaña porque la hemos caminado con amor y respeto, por eso podemos ofrecerles distintas opciones que van desde un trekking  tranquilo y contemplativo, a la exigencia que implica intentar llegar a una cumbre a más de 5000 metros sobre el nivel del mar.

 

Mi Primer Trekking: Divisadero Largo. Ciudad de Mendoza.

Está pensado para padres e hijos. Se busca que los más pequeños obtengan herramientas básicas a la hora de realizar actividades en contacto con la naturaleza.

 

El programa incluye caminatas sin dificultades técnicas en el pedemonte y precordillera de Mendoza.

 

En ese ámbito guías profesionales acercan nociones básicas y técnicas sencillas para qué preadolescentes y adolescentes pueden incorporarlas en sus primeras experiencias en contacto con la naturaleza.

 

Trekking a la Laguna del Potrero Escondido

Iniciaremos el trekking desde Villa Las Cuevas, hacia la Quebrada de Matienzo. Bordeando el Río Cuevas, de aguas rojizas, caminaremos bajo los picos de legendarios cerros como el Tolosa, Cristo, Caracoles y Matienzo hasta llegar a la asombrosa Cascada del Potrero Escondido. Desde allí ascenderemos sobre terreno rocoso hasta encontrarnos con la preciosa laguna de deshielo, la Laguna del Potrero Escondido, que nos deleitará con sus aguas cristalinas y la posibilidad de avistaje de fauna.

 

Experiencia Vallecitos. Arenales – Andrecito.

Vallecitos es considerado una escuela de andinismo. Es un lugar de hermosos paisajes rodeados de cumbres que van de los 3000 a los 6000 metros.

Allí se puede experimentar la esencia del montañismo. Su clima, su geografía y el estilo de vida que se palpita en los refugios de altura; nos trasladan  a un mundo salvaje, donde la naturaleza manda y el hombre comprende y respeta.

En ese contexto realizaremos un trekking de altura, hasta alcanzar los 3400 metros para disfrutar de las cumbres de los Cerros Arenales y Andrecito.

 

Allí tendremos hermosas vistas de las villas cordilleranas que componen la región de Potrerillos y del lago que lleva el mismo nombre. Y palpitaremos nuestra pequeñez ante el anfiteatro formado por cumbres que superan los 4 mil metros. 

 

Es una experiencia para los que tienen entrenamiento aeróbico previo y mínima experiencia en montaña.

 

Experiencia Vallecitos Invernal.

Dejá tu zona de confort por algunos días. Te invitamos a sentir el calor de la vida en el frío invernal de Los Andes mendocinos.

Vallecitos es una fiesta todo el año.

 

Y el invierno es ideal para disfrutar de caminatas con raquetas de nieve, para tener las nociones básicas de transitar por caminos congelados, para desafiar nuestros límites y alcanzar lugares situados a miles de metros por la única recompensa de sentir latir nuestro corazón no sólo por el esfuerzo, sino por la sensación de vivir a pleno.

 

Experiencia Vallecitos. Adolfo Calle.

En primavera el clima comienza a ser menos duro para estos lugares, por lo que se transforma en el sitio ideal para comenzar a intentar cerros por encima de los 4.000 metros. Te proponemos una salida al cerro Adolfo Calle, una cumbre ideal para los que ya tienen alguna experiencia en alta montaña.

 

El lugar es de ensueño, con las mejores vistas  de los centinelas de piedras que alcanzan los 6000 metros.

 

Experiencia Vallecitos. Cerro Vallecitos.

Esta propuesta ya son palabras mayores. Te invitamos a intentar una cumbre de 5000 metros. Alta montaña de verdad: exigente, fría, ventosa. Pero como  lo que cuesta vale; vas a poder transitar paisajes inigualables, experimentar noches de otro mundo, y caminar por filos a dónde sólo los cóndores se atreven a llegar.

 

Plaza Francia. Aconcagua.

Es una experiencia única de tres días, para hacer en verano. Llegaremos a los 4200 metros aproximadamente, al mirador de la pared Sur del Aconcagua. Una de las moles de piedra más difíciles de conquistar para llegar a la cumbre del cerro a más de 6900 metros.

 

Cuando de cerca vivenciemos las dimensiones del cerro más alto de América, y veamos los glaciares colgantes y las avalanchas que se suceden durante el día, entenderemos por qué sólo la elite del montañismo mundial se atreve a esta pared.

 

Fuente: MendozExtremo

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