El turismo del vino atrae a miles de turistas a Mendoza y aparecen nuevas combinaciones que contemplan actividades en contacto con la naturaleza. Vinos y adrenalina parece ser un buen maridaje.

Luego de recorrer tres bodegas todas parecen ser iguales a los ojos del visitante inexperto en el mundo vitivinícola; es por ello que aparecen nuevas propuestas para mantener el interés del turista que visita la provincia de Mendoza.

 

Kayak y Vino

En el Valle de Uco y luego de un recorrido por bodegas ubicadas en el denominado  Camino del Vino,  bajar por las calmas aguas de un arroyo en kayak es una experiencia que completa la idea de un día perfecto.

 

Los operadores de turismo aventura han comenzado a aliarse con agencias para ofrecer experiencias que contemplen la magia del vino y una tarde de aventura. 

 

El plan comienza en el lugar de alojamiento del visitante a primera hora de la mañana, luego de un traslado de una hora y media la primera bodega aparecerá con la cordillera de Los Andes como telón de fondo. Las bodegas en el Valle de Uco están ubicadas en zonas donde las condiciones geográficas contemplan un clima y suelo ideal para la producción de vinos de alta gama.

Las degustaciones y visitas clásicas en estas bodegas consisten en la cata de tres vinos y un recorrido por las instalaciones y viñedos. Luego de una hora y media, el visitante tendrá una idea general de la región, los modos de producción y de la calidad de los vinos.

Lo nuevo contempla sumar a las visitas tradicionales medio día de relax y actividades de aventura.

 

En San Carlos, departamento que forma parte de la región del Valle de Uco, aparecen distintas opciones, como la de bajadas en kayak en un arroyo con paisajes que se destacan por su vegetación abundante y recorrido del cauce.

 

Una vez en las  instalaciones, los visitantes son instruidos en algunas cuestiones básicas para el descenso por el arroyo junto a los guías; realizar todo el recorrido tiene una duración aproximada de 1:30 o 2 horas.

La propuesta también contempla el almuerzo en las instalaciones del parque, el típico asado criollo argentino no puede faltar, acompañado, obviamente, con buenos vinos de Mendoza.

 

Bodegas y paisajes ocultos

Siempre en el Valle de Uco, otra experiencia que es digna de concretar es la visita de bodegas y completar con un recorrido por El Camino de La Carrera y la visita a las villas Cordilleranas de Potrerillos. 

 

Esta propuesta contempla la visita de una bodega de alta gama en Tupungato, otro de los tres departamentos que conforman la región del Valle de Uco, allí la elegida es bodega Atamisque, que se destaca por la calidad de sus vinos, su arquitectura, que se funde con el entorno, y su finca con lagos internos, campo de golf, lodge y criadero de truchas.

Aquí el viajero puede optar por almorzar en el restaurante o continuar y tomar el almuerzo liviano, pero no por eso menos delicioso, de fiambres, vegetales y vinos, que se saborea en algún lugar tranquilo junto al camino.

 

La experiencia continúa por senderos que están ocultos al público masivo, Las Carreras es una ruta de tierra que transitan pobladores, productores rurales y algunos curiosos. Los paisajes son de una gran belleza y  contemplan cumbres nevadas, campos con ganado o cultivos y alamedas que en primavera y verano dan pinceladas de verde al entorno. 

 

El destino final de este camino es el pequeño pueblo de Las Vegas, en Potrerillos, Luján de Cuyo, conformado por típicas casas de fin de semana y cabañas para turistas. El broche final del recorrido es una visita al Lago de Potrerillos, un embalse artificial que regula las aguas del río Mendoza y se destaca por sus aguas de color azul y las montañas que sirven como contención y telón de fondo.

 

Fuente: mendozaextremo

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