La tierra de los vinos también es cuna de pequeños productores de la cerveza. Visitas, tours y degustaciones.

 

Parece extraño viajar a Mendoza a recorrer la ruta de la cerveza artesanal​. La tierra de grandes vinos es también cuna de pequeños productores de cerveza y los bares y restaurantes de los principales circuitos turísticos de la provincia cuyana, ofrecen gustosos esta nueva línea de productos.

Desde hace un año, un grupo de pymes cerveceras han decidido unirse para atraer nuevos públicos. Por iniciativa de Eduardo Maccari, alma mater junto a su padre de cerveza Jerome, han creado la Ruta de la Cerveza Andina.

Y es tal la expectativa del crecimiento de este recorrido turístico que hasta el exitoso enólogo Alejandro Vigil (El Enemigo- Catena Zapata) y su socia Maria Sance, sumaron sus tres bares cerveceroscon la marca Chachingo Craft Beer- a la nueva propuesta.

La Ruta de la Cerveza Andina es un circuito alternativo en Mendoza. El tour propone conocer el proceso de producción de las cervecerías y los secretos de sus maestros cerveceros.

 

El turista reserva un recorrido que puede ser por la ciudad o la montaña. Un automóvil pasa a buscar al viajero y lo lleva a recorrer entre dos o tres cervecerías. «Los dueños o los encargados de la producción reciben a los visitantes, les explican el proceso y la historia de su marca», comenta Agustín Salomón, licenciado en turismo, que trabaja en el circuito. 

 

Todos los recorridos finalizan con una picada regional de fiambres, quesos, aceite de oliva y frutos secos en la fábrica visitada, o con tapeos especialmente preparados en los bares cerveceros.

El circuito cervecero está cerca de la naturaleza. Se pondera el elemento matriz: el agua que proviene de los deshielos y en algunos casos particulares el agua es de glaciar de la cordillera.

«A diferencia del vino, el circuito cervecero está más cerca de la naturaleza y se pondera el elemento matriz de nuestro producto: el agua que proviene de los deshielos y en algunos casos particulares, como Jerome, el agua es de glaciar de la cordillera», dice Maccari.

Para Vigil, la cerveza y el vino son un complemento y se relacionan en cuanto algunos aspectos de producción. Ya no lo ve como competencia: «La cerveza artesanal compite con la cerveza industrial por la sustentabilidad social y ambiental». El enólogo que obtuvo 100 puntos Parker, puntaje perfecto con dos vinos, explica su apuesta a producir cerveza: «es un producto regional que nos permite crear puestos de trabajo y marcas relacionadas a Mendoza y exportarlas».

 

Los recorridos de la ruta cervecera incluyen la combinación de bodegas, fábricas de cerveza artesanal y destilerías. Abarcan las zonas turísticas más demandadas por los visitantes a la región, como el Valle de Uco, Potrerillos, Cacheuta, Chacras de Coria, Maipú y Gran Mendoza. 

 

«Los emprendimientos cerveceros comparten territorialidad con otros circuitos como el de alta montaña, ciclovías, ruta del vino, por lo que su accesibilidad es muy franca», apunta Maccari.

Los circuitos cerveceros son muy populares en Estados Unidos y algunos países de Europa, cómo en República Checa y Alemania. En Argentina, las ciudades de Buenos Aires, Bariloche y Córdoba tienen sus propios recorridos y, por eso, el desafío de la ruta andina es ofrecer la conexión nacional para que lleguen los consumidores de la cerveza de otros países: «Que el apasionado por esta bebida puedan visitar Argentina y a la vez los mejores exponentes cerveceros en cada uno de los destinos regionales», dice el creador del circuito mendocino.

«Considero que no existe el enoturista per se, sino el bonvivanturista, que ama descubrir productos nuevos clasificados por nicho. Estos pueden ser vinos, espirituosas y más cerca en el tiempo, empezó a mostrarse interés por cervezas y sus orígenes de acuerdo al tipo de agua y guarda», dice Maccari. Y agrega las similitudes de esta propuesta con la del turismo del vino: «Compartimos territorialidad, espacio en algunos bares y restaurantes, barricas usadas previamente para vinos, y una modalidad de la cual soy impulsor hace años y que recién ahora empieza a mostrarse, como es el vino tirado de canillas», detalla.

 

Como uno de los primeros emprendimientos –Jerome está en Potrerillos desde 1997– asegura que el camino recorrido «ha sido abierto a pico, barreta y pala, pero también fructífero, considerando que solo en Mendoza los emprendimientos y derivados después de 20 años han sobrepasado la centena y los que en un primer momento fueron detractores, hoy trabajan codo a codo, como algunas bodegas que también fabrican cerveza».

Mendoza fue una de las primeras plazas en Latinoamérica en mostrar al mercado cervezas de más de 10 años de guarda, en barricas de roble.

En la localidad de Vista Flores, en el prolífero Valle de Uco, está Himel, la cervecería familiar de Alejandro González, en una finca de 8 hectáreas, repleta de frutales. Al visitarla, se puede conectar el circuito turístico de la estancia La Carrera, en Tupungato, con un camino impactante entre valles y montañas que finaliza en el dique Potrerillos.

Distintos enólogos están elaborando sus cervezas. El dato curioso es que las cervezas de guarda, se conservan en barricas de robles que fueron usadas para vino Malbec. Hay una comunión entre ambas bebidas. «Pepe Zuccardi me dió sus barricas en 2007, dónde reposan nuestras cervezas desde hace más de 10 años», dice Maccari.

 

Las cervecerías participantes son Jerome (El Salto, Potrerillos), Good Dog (Godoy Cruz), Chachingo Craft Beer (Maipú y Ciudad de Mendoza), Pircas (Maipú), Denker (Rincón Suizo y Blanco Encalada) y Himmel (Vista Flores, Valle de Uco). 

 

Los cervecerías artesanales se pueden visitar de forma directa – conviene pedir reserva por teléfono o mail- o contratando el recorrido a través de operadores turísticos que se ofrecen en la página oficial del recorrido (rutadelacerveza.com.ar).

Además de los emprendimientos del circuito, la ciudad cuenta con la zona comercial de la Arístides y sus alrededores, con locales cerveceros que vale la pena visitar, entre ellos: Hangar 52, Barijho, Taverna Culture Hall. Ground, The beer club, El Botellon, Beerlin, Peñón. Y en Luján de Cuyo, un buen exponente del producto es 23 Ríos que acaba de ganar la medalla de plata en la Copa Argentina con su variedad “IPA Argentina”, elaborada con lúpulos autóctonos.

 

Fuente: Clarín

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