El turismo del vino elaboró una norma nacional para volver a la actividad. Se trata de una serie de medidas obligatorias para personal de los establecimientos, operadores turísticos y visitantes para prevenir el contagio.

Este martes la COVIAR (Corporación Vitivinícola Argentina)  presentó la “Normativa Covid-19 Enoturismo”. Se trata de la primera norma nacional para la vuelta al turismo del vino cuando termine la pandemia. La creación de esta normativas llevó mucho trabajo en conjunto entre el sector público y sector privado. El documento fue difundido a través de una reunión virtual por la plataforma zoom, en la cual participaron miembros de la COVIAR, funcionarios nacionales, funcionarios provinciales y operadores de turismo.

Las medidas que se establecieron son de carácter obligatorio. Algunos puntos centrales para quienes reciban a turistas en sus establecimientos son: el control periódico de la temperatura del personal, mediante termómetros a distancia, y el uso de “Elementos de Protección Personal (EPP)”, según el riesgo al que se encuentren expuestos.

Ademas en la bodega profesionales competentes deberán brindar capacitación a los trabajadores sobre los nuevos procedimientos, así como el uso y descarte de los EPP y protocolos de higiene personal y colectiva. En cuanto a espacios comunes, la norma indica que en las salas de recepción, ventas y degustación y en restaurantes se deberá redefinir la capacidad en base al distanciamiento social requerido. Es decir que se deberá mantener una distancia mínima de entre 1,5 a 2 metros entre personas y se recomienda una capacidad máxima de cuatro personas cada 10 metros cuadrados.

Para poder visitar las bodegas los turistas deberán hacer reserva previa, en forma personal o por operador y enviar una declaración jurada que incluya su autorización para circular, e informar si tuvo síntomas compatibles con la Covid-19 en las 24 horas previas a la visita al establecimiento enoturístico.

¿Cómo serán las degustaciones?

Según explica el documento se le sugerirá al visitante que durante las degustaciones  no se  saque el barbijo o tapabocas sino bajarlo al mentón, “con el fin de evitar la manipulación y posible contaminación del mismo”. En las catas se mantendrá la distancia interpersonal exigida y los anfitriones deberán disponer de copas suficientes para reducir al mínimo la manipulación y ofrecer servicios individuales de agua y alimentos para acompañar la degustación.

En cuanto a las medidas de la sala de ventas, no se permitirá la manipulación de botellas por parte de los visitantes y siempre se exhibirán en vitrinas cerradas las botellas que están para la venta, facilitando promociones o packs para ser llevados directamente sin abrir.

Estas herramientas permitirán la reapertura de las bodegas del país e impulsar el turismo del vino en las zonas vitivinícolas.

Fuente: Mdz Online
12/06/2020

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