Por primera vez en 17 meses, en agosto dejó de caer el receptivo, aunque no alcanza para revertir la merma acumulada en 2016. Uno de los datos más destacables es que dejó de desplomarse Brasil. Por su parte, el crecimiento del emisivo estuvo por debajo de los dos dígitos.

Después de 16 meses consecutivos de caídas interanuales, agosto rompió la tendencia y trajo el primer signo positivo en la serie estadística de arribos de turistas extranjeros a través de Aeroparque y Ezeiza. Fueron 3.400 más que en 2015 (+1,8%), un año en el cual agosto había marcado uno de los picos más profundos de la merma acumulada (-16%).

Datos que hablan más de una desaceleración del mal momento del receptivo que de una vuelta al crecimiento. Es que el acumulado de 2016 muestra un descenso del 5,4% en las llegadas, que se traduce en 83.100 turistas extranjeros menos que el mal año de 2015. De hecho, aun mostrando un crecimiento frente al año pasado, agosto tuvo el tercer peor registro para ese mes desde 2008.

Así y todo, hay algunos datos que animan a ser algo más optimistas. Por ejemplo, el muy importante crecimiento de las pernoctaciones totales (24,7%), que se recuperaron con creces del descenso del 15,1% de 2015. Pero quizás el más destacable es que dejó de desplomarse Brasil, cuya merma en el primer semestre (-80 mil) orilló el 30%. En agosto el número de visitantes del país vecino creció un 1,7% respecto al mismo período de 2015.

Un mercado que viene cosechando un buen desempeño es el norteamericano. Los arribos desde Estados Unidos y Canadá crecieron en lo que va del año cerca de un 10% y sólo en agosto aumentaron un 23,7%.

Pero también ese mes se estabilizaron los comportamientos de Europa (+5,1%) y los de larga distancia (categoría Resto del Mundo, que incluye a China y Oceanía, por ejemplo).

Esto no quita que buena parte del opaco momento del receptivo se explique por los marcados descensos en el flujo proveniente de la región, que habitualmente generaba 6 de cada 10 arribos. Los arribos de Chile (-8%), Uruguay (-1,5%) y el resto de América (-6,4%) siguieron a la baja durante agosto. Y la merma en las estadías promedio de dichos mercados es aún mayor.

QUEDO DEL EMISIVO.

La contracara del receptivo es el emisivo, que lleva un repunte del 20% en las salidas de argentinos al exterior, contra un 2015 en el cual ya había equilibrado de sobra las bajas de 2014.

Sin embargo, si bien agosto fue el 18° mes consecutivo en que el emisivo tuvo crecimientos interanuales, fue el primero de la serie que estuvo por debajo de los dos dígitos desde que se inició la recuperación del pésimo 2014. La variación positiva fue sólo del 5,7%, lo que evidencia la predicción de los empresarios de que a partir de mediados de año debería dejar de pesar la enorme venta anticipada de fines de 2015.

De todos modos, la balanza de agosto siguió siendo igual de negativa, con casi 94 mil salidas más que arribos. Así las cosas, como balance de 2016, el saldo entre receptivo y emisivo es desfavorable en más de 800 mil turistas.

Fuente: Ladevi
21/10/2016

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