El lugar conserva la nobleza de la naturaleza y la sensibilidad de sus visitantes.

Sus aguas termales son únicas en Argentina. Y su Spa, un lujo inevitable.

El hotel termal fue, en su momento, una réplica de los tantos que existen en Europa. Esta epopeya argentina atrajo visitantes de todo el país y el continente, a poco de inaugurarse. Es que era uno de los viajes en tren más fantásticos, ya que unía la estación Retiro, en Buenos Aires, con la propia villa de Cacheuta, como destino final. Las vías y lo que queda de aquella estación es claro testigo de que hubo tiempo que fue hermoso. Sin embargo, la explosión de visitantes se produjo cuando estallaron las guerras mundiales en Europa y cientos de argentinos que acostumbraban a utilizar los baños termales se recluyeron en este paraje, a 40 kilómetros de la ciudad de Mendoza.

Hoy, son varios cientos más los que arriban a este paraje magnífico en medio del principio de la cordillera de Los Andes, con una vista privilegiada del río Mendoza, a punto tal que a su paso por las termas este hilo vital hasta puede tocarse, olerse. 

El Centro Termal de Cacheuta guarda como enorme tesoro la gruta histórica, allí donde han disfrutado miles y miles de personas de los beneficios saludables del vapor que atesora la naturaleza en sus entrañas.

A este hito histórico y natural, en armonía con el entorno y aprovechando el microclima de Cacheuta, el paisaje mendocino se ha ido completando con un conjunto de piletones de piedras.

Es un complemento más que perfecto para gozar de jornadas memorables. Es que complementan, con modernas técnicas y equipamientos de hidroterapia, el placer milenario del agua termal y de la naturaleza.

Wikipedia distingue el concepto de termas, al referirse a las de la Antigua Roma como “recintos públicos destinados a baños típicos de la civilización”, aclarando además que si eran lugares privados se los denominaba “balnea o balneum” y si eran públicos “thermae o therma”. Esta clase de baños han estado presentes en muchas de las civilizaciones a lo largo de la historia. Son numerosas las prácticas, religiosas y sociales, que desde la antigüedad los han tenido como humanidad siempre ha buscado en el agua alguna clase de purificación.

La función medicinal de los baños y termas se ha mantenido durante toda la historia. También fueron lugares ideales para la conversación relajada, el recreo y la relación social, con todo lo que ello significaba. Se cuidaba el ambiente con una delicada decoración en donde no se escatimaban medios, llenando las estancias de maravillosos fresco, mosaicos y estatuas.

En el caso de Cacheuta es claro que la intención es ofrecer al visitante una experiencia única, utilizando la naturaleza como centro de dispersión, rélax y salubridad.

La Terapia Hidrotermal del lugar sigue las recomendaciones de la Hidrología Médica, que forma parte de la medicina moderna, según la Organización Mundial de la Salud. De tal forma que las sales del agua de Cacheuta son absorbidas en los baños y así se propagan por el organismo, a lo que debe su efecto beneficioso. Es una demostración de su eficacia a la hora de prevenir o tratar dolencias físicas y psicoemocionales (estrés, ansiedad, depresión). Entre los beneficios de estos tratamientos se destaca como paliativo para quienes padecen de afecciones músculo-esqueléticas, o en el sistema respiratorio, distintas clases de reumatismo, dolencias epidérmicas y para combatir el estrés.

El agua termal de Cacheuta, por sus características, es única en el país. Es un agua de deshielo que se filtra a grandes profundidades y allí toma altas temperaturas y choca con la roca granítica del lugar, haciendo que se eleve nuevamente hacia la superficie.

 La temperatura oscila entre 35°C a 50°C en los distintos manantiales. Por su altísima temperatura disuelve y absorbe los minerales que encuentra en su camino, siendo intensamente mineralizadas.

Entre las múltiples opciones para disfrutar de Cacheuta encontramos la categoría de masajes, en sus variantes de relajación, descontracturantes, aromaterapia y reflexología. Uno de los éxitos en las últimas temporadas son las Fango Terapias (localizadas) y la Fitoterapia (compresas calientes con hierbas). Es indudable que ambos procesos contribuyen a la limpieza de cutis y a la belleza corporal. Salen sirenas de las piletas. Y efebos, para solaz de todas las plateas.

Otro de los atractivos aquí es la gastronomía regional  del restaurante del Hotel Termas Cacheuta. El almuerzo criollo es un buffet de comidas regionales preparadas con los mejores ingredientes locales para disfrutar de un día completo de Spa. 

Para ello presentan una selección más que adecuada de verduras y hortalizas de Mendoza, para acompañar las entradas frías. El menú se completa con una variedad de comidas criollas y platos vegetarianos. La mayoría de los visitantes no pueden evitar caer rendidos al tradicional asado argentino. Por si fuera poco, los postres regionales cautivan por su simple sofisticación. Otra cita para acompañar una jornada de relajación llega al atardecer, cuando se realiza una degustación de vinos acompañada de las tradicionales empanadas mendocinas.

En definitiva, Cacheuta es una de las salidas más recomendables, tanto para quienes desean mayor contacto con la naturaleza como para aquellos que llegan aquí a descubrir el sabor de un terroir que ni siempre se agota en los viñedos.

El encanto y el confort de la montaña en Mendoza tiene parada obligatoria en este confín que siempre remite a otro lugar y tiempo: el del placer y la buena vida. Qué estás esperando para disfrutarlo vos también?

Fuente: Primera Fila, por Mauricio Runno

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