Por primera vez desde el levantamiento del cepo, se cerró un trimestre donde cayó levemente el egreso de divisas por viajes al exterior y aumentó la liquidación de los extranjeros en el circuito oficial.

Pese a la devaluación, el fin del cómputo del dólar turista y al enfriamiento de las ventas al exterior, el informe del Banco Central sobre el movimiento de divisas no había mostrado durante el primer semestre grandes disrupciones. De hecho, en los seis primeros meses del año respecto al mismo período de 2015 siguió incrementándose el monto solicitado para hacer frente a pagos en el exterior por turismo (casi un 19% más que en 2015, la más alta desde 2013). El duelo entre esas cifras y la sensación térmica en las agencias de viajes era explicado como producto de la enorme venta anticipada de 2015, tratando de ganarle a la devaluación. .

En julio la tendencia se quebró y empezó a mostrar un leve descenso en las compras brutas en el mercado de cambios para la realización de viajes de residentes argentinos al exterior. En septiembre –último dato disponible- totalizaron US$ 867 millones, disminuyendo US$ 72 millones respecto a las compras del año anterior. Consolidándose un trimestre completo de descensos en la demanda de divisas para salir del país, aunque muy leves en el acumulado (-3,2%) frente al mismo período de 2015.

MENOS TURISTAS, MÁS DÓLARES.

La buena noticia que se consolida es el aumento de la liquidación de divisas procedente de los turistas extranjeros que visitan Argentina. Este ítem había reaccionado a la unificación cambiaria. De hecho, frente a 2015 el ingreso de dólares a las arcas oficiales por receptivo aumentó en el primer semestre un 33%. Entre julio y septiembre la cifra acumuló un incremento interanual de casi el 70%, ya que los ingresos por los gastos de turistas no residentes en el país alcanzaron casi US$ 350 millones en ese trimestre, unos US$ 144 millones más que en 2015.

Una variación que se explica fundamentalmente porque la unificación cambiaria hizo que los visitantes ya no recurran al mercado informal para sacarle jugo a la brecha entre el oficial y el blue (que llegó a tocar el 70% el año pasado). De hecho, lejos de crecer, el ingreso de turistas extranjeros acumula una retracción del 5,4% en 2016.

BALANZA DESBALANCEADA.

Desde 2010 que la balanza entre los ingresos y las salidas de divisas en el MULC es negativa. Por tanto, aunque desde la puesta en marcha en 2012 del cepo cambiario el déficit se multiplicó, superando los US$ 4.000 millones en cada semestre. Y aunque desde julio la brecha se acortó levemente por primera vez en mucho tiempo, el rojo en 2016 es de US$ 6.736 millones a favor del emisivo.

Fuente: Ladevi
03/11/2016

 

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