Tras la llegada de Mauricio Macri al gobierno nacional, los empresarios celebraron medidas de cambio como el in del cepo cambiario y la inminente devolución del IVA a los extranjeros. Sin embargo, el panorama no convence.

Los empresarios hoteleros y gastronómicos se encuentran en estado de alerta y el desafío que enfrentan es resistir el segundo semestre. El común denominador de los cambios es la pérdida de la rentabilidad y en algunos casos afirman que es nula. Además, las recientes subas en los servicios de gas, agua y electricidad se sumaron a los aumentos en los costos internos, la inflación, los nuevos acuerdos salariales y una significativa carga impositiva.

En efecto, el sector advirtió que la demanda se retrajo. En algunos casos esto llevó a la reducción de la plantilla del personal y, en otros, al cierre de puertas.

“No hay una receta para afrontar los aumentos. Los empresarios debemos absorber costos y no es más que un ejercicio común en un país donde la inflación es habitual”, declaró Aldo Elías, presidente de la Asociación de Hoteles de Turismo de la República Argentina (AHT), y aclaró: “El sector afronta una retracción económica como consecuencia de la notable escasa ocupación. No tenemos a quien cobrarle”.

Por su parte, Roberto Brunello, presidente de la Federación Empresaria Hotelera Gastronómica de la República Argentina (Fehgra), reconoció que “el incremento del precio de los servicios causó un impacto negativo muy grande en todas las regiones del país, siendo, por cuestiones climáticas, la Patagonia la zona más golpeada”.

Respecto al contexto inflacionario, Brunello admitió que “en la gastronomía la flexibilidad de las tarifas es más recurrente pero en los hoteles no se pueden ajustar los precios más de dos veces al año”.

Además, lamentó “el cierre de establecimientos que estaban trabajando desde hace mucho. Esquinas tradicionales e históricas están cerrando sus puertas”. Sin embargo, dijo que también “se están produciendo aperturas en el rubro gastronómico y habrá que ver si cuentan con la espalda necesaria para mantenerse en el tiempo”.

Por su parte, Elías agregó: “El gran problema son los impuestos distorsivos y las nuevas tasas que surgen constantemente. La carga tributaria registra niveles máximos históricos”.

En términos de competitividad ambos dirigentes coincidieron en que las expectativas están depositadas en la devolución del IVA al turista extranjero. En tanto, Elías celebró “la exención del visado a los turistas chinos porque cambiará significativamente el mapa turístico nacional y fomentará el arribo de viajeros de ese país“.

Fuente: Ladevi
12/09/2016