Con vistas a la impresionante cordillera de los Andes, el hotel de la bodega Casa Petrini se consagra como un resort único que combina confort, lujo y naturaleza.

Una nueva bodega se inauguró en Valle de Uco: Casa Petrini, sobre la ruta 89, en el kilómetro 11 en Tupungato, en el Paraje Agua Amarga, con un hotel de 8 habitaciones; spa; y Enrico, su muy buena propuesta gastronómica.

Frente a la majestuosa cordillera de los Andes y junto al río Las Tunas, se ubica el Hotel Casa Petrini, un sitio único donde se puede disfrutar del paisaje y del vino en un entorno que entremezcla lujo y naturaleza en su máximo esplendor.

Es un emprendimiento de Eduardo Petrini y su familia, oriundos de Buenos Aires. Allí, entre viñedos de Malbec, Tannat y Pinot Noir entre otras cepas, se levanta una sólida y elegante construcción que armoniza con el paisaje y contiene a un restaurante, un espacio para turismo y un lodge con ocho casas, dos aparts, piscina climatizada y spa (a punto de inaugurar). El bello jardín xerófilo con flora autóctona merecería una descripción aparte, pero lo dejo para el disfrute y la sorpresa de quien se tiente a conocer este sorprendente lugar.

Tupungato fue la región elegida por Casa Petrini para emplazar su hotel 5 estrellas, un lugar único con una tranquilidad que invade e invita al relax y el disfrute.

 

Este resort con vistas a las montañas y los viñedos tiene habitaciones en base doble o triple que incluyen todo lo necesario para un descanso ideal: sala de estar, escritorio, dormitorio en loft y baño privado. En cuanto a la gastronomía, los huéspedes pueden disfrutar de un rico desayuno en la cama o en el restaurante Enrico. 

 

Y si la idea es ir en familia o en un grupo más grande, los departamentos son una opción que no falla. Están equipados para alojar hasta cinco personas y tienen un living súper amplio, dos dormitorios, kitchenet, baño privado, patio cubierto, cochera y asador. ¿Quién le puede decir que no a un rico asado bajo el cielo estrellado mendocino?

 

Para una estadía aún más relajante y para que el relax sea absoluto, el spa es un must. Cuenta con un moderno diseño compuesto por ducha escocesa, ducha finlandesa, sauna húmedo, sauna seco y sala de masajes con una atractiva vista al jardín autóctono. Además, se puede disfrutar de tratamientos corporales, de belleza y baño terapia, a cargo de especialistas. 

 

La finca de Casa Petrini, de 45 hectáreas, ya tiene ocho años mientras que la bodega es de reciente inauguración; la finca hace unas vendimias atrás que comenzó su producción.

 

El restaurante Enrico, que recibe a mendocinos y turistas desde el 9 de febrero, cuenta con espacio para unos setenta cubiertos, un mobiliario de exquisito diseño, y una vista privilegiada a un estanque, las viñas y la cordillera.

 

También se puede comer en el exterior, donde se alcanza a escuchar el inconfundible correr del río que se encuentra a unos metros nada más. Productos locales, elaboraciones con técnicas convencionales, matices mediterráneos y algunos detalles moleculares, conforman una propuesta que con seguridad complacerá a más de uno.

El restaurante Enrico ofrece un menú de tres pasos y otro de cinco pasos acompañados con la línea de vinos propios. Los domingos hay propuesta de “Menú Criollo”, con el asado tradicional, chivo a la llama, costillar, acompañado de ensaladas varias, y las clásicas empanadas y pasteles para comenzar, y el flan con dulce de leche y crema. El Restaurante Enrico es de 70 personas y se encuentra abierto todo el fin de semana, pero además abre los días de semana con una reserva previa de 24 horas, tanto para almuerzo como para cenas.

 

Las vacaciones son para volver renovado. Y eso se propone Hotel Casa Petrini. 

 

Fuente: Revista Alta, PuntoaPunto, Ecocuyo

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