A sólo doce kilómetros de Mendoza capital, se encuentra Chacras de Coria, una excelente alternativa para quienes buscan tranquilidad, pero sin alejarse demasiado de los atractivos de la gran ciudad.

En Chacras de Coria se respira un aire único, una extraña mezcla de paisajes típicos y vida saludable, una verdadera tierra de contrastes.

 

Verdes por doquier, suaves serranías y propuestas para todos los gustos la hacen un destino cada vez más elegido.

 

El paisaje de este pueblo destaca de una manera muy particular la Parroquia de Nuestra Señora del Perpetuo Socorro, advocación mariana de raíz italiana. Los íconos del altar mayor y laterales, están tallados en piedra y sus techos son de madera de álamo, elemento tradicional de construcción mendocina.

En la actualidad esta zona se ha convertido en una villa veraniega por excelencia. Por sus características de un microclima muy agradable, durante los meses cálidos abraza a sus habitantes brindándoles aire fresco y un espeso verdor y suaves serranías, con lugares de recreación.

 

Chacras comparte con los distritos de la Puntilla, Vistalba y Las Compuertas, las soberbias casas de fin de semana, la presencia de pubs y restaurantes, convirtiéndose en un clásico de la noche para la juventud de toda la provincia y el turismo. 

 

El paso del tiempo ha dejado en sus calles las huellas de los más variados estilos arquitectónicos y materiales: desde grandes casonas, bodegas artesanales, también llamadas bodegas boutique, hasta las más modernas casas y suntuosas mansiones, conforman los barrios residenciales de este distrito. Esta villa invita verdaderamente al sosiego entre rumorosas acequias y profusa vegetación, lo que la hace preferida para un fin de semana largo o la temporada estival.

Tomando su nombre de una antigua granja que ocupara estas tierras mendocinas pertenecientes a Don Bohorquez de Coria, es un destino ideal para quienes deseen recorrer las bodegas más importantes de la región y emprender una travesía hacia las altas montañas que anuncian la cercana presencia de la Cordillera de los Andes. Espacios verdes, ferias callejeras, espectáculos públicos y mucho más se puede descubrir en este rinconcito cuyano.

Calles anchas bordeadas por frondosas arboledas instigan a emprender caminatas e ir descubriendo sus tesoros urbanos.

 

La Plaza Principal es uno de los sitios ineludibles, además de ser un espacio que permite disfrutar del aire libre. También convoca a artesanos y coleccionistas de la región en curiosas ferias, artistas callejeros que sorprenden a los visitantes con obras de teatro, músicos y titiriteros. Un verdadero espectáculo imposible de no admirar. 

 

Al frente de este escenario improvisado, la Iglesia Nuestra Señora del Perpetuo Socorro, que es un lugar imperdible para los amantes de la arquitectura. Sus galerías se iluminan con agradables faroles, sus puertas respetan la forma tradicional de arco y su campanario se alza pocos metros sobre uno de los laterales. En su interior la piedra tallada fascina a quienes ingresan al edificio. Otro sitio imperdible es el Museo de Chacras de Coria en donde se pueden admirar diversas exposiciones de arte contemporáneo. Música, fotografía, pintura y muchas expresiones más que le dan forma a esta atractiva propuesta.

Otra opción es partir desde este rincón mendocino a distintos recorridos como al Puente del Inca, Uspallata y el centro de esquí Penitentes.

 

Chacras de Coria es un lugar pintoresco y muy coqueto, a pesar de ser pequeño y está ubicado a muy pocos kilómetros de la ciudad de Mendoza. Posee un microclima exclusivo, y agregado a esto, está rodeada por un paisaje cordillerano de gran belleza lo que la convierte en un gran atractivo turístico. 

 

Esta villa cuenta en la actualidad con mucha actividad en la industria turística y un futuro más que promisorio, en especial para quienes aman las verdes serranías y la posibilidad de hacer deportes al aire libre.

 

Fuente: Popular

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