El atentado en Túnez y el temor a sus consecuencias. Además de los 19 muertos que dejó el ataque al Museo del Bardo, la industria turística tunecina ya empezó a sentir las secuelas: cancelaciones de reservas y levantamientos de cruceros.

El saldo de 19 personas muertas (17 eran turistas extranjeros) no es la única consecuencia del ataque terrorista al Museo del Bardo de Túnez. Las réplicas del atentado amenazan con paralizar el flujo turístico hacia el país. Por lo pronto, Costa Cruceros y MSC Cruceros decidieron levantar –por ahora indefinidamente– las recaladas previstas en el país africano. Ambas compañías, que tenían en el momento del ataque barcos en el puerto, sufrieron muertos y heridos entre pasajeros que habían bajado a visitar el museo tunecino. “La seguridad de los pasajeros y de la tripulación es una prioridad para Costa Cruceros (…) Después de lo que ha sucedido en Túnez hemos decidido cancelar las escalas de nuestros barcos en el país, que será sustituida por otra aún por decidir”, explicaron voceros de Costa. Además, varios países que habían advertido a sus nacionales extremar las precauciones en sus visitas a la zona, están pensando en elevar las alertas. Al margen de ello, sólo el impacto mediático del atentado bastó como para que empezaran las cancelaciones de reservas hacia el país, en un momento donde se definen las vacaciones estivales en el hemisferio norte. En declaraciones a la RNE, el titular de la Confederación Española de Agencias de Viajes (CEAV), Rafael Gallego, afirmó: “He hablado con compañeros especializados en el destino y al momento hubo una caída del 25% de las reservas previstas”.

DURO GOLPE.

El sector turístico en Túnez genera el 7% del PBI y es la segunda actividad generadora de divisas. En 2010 había logrado la cifra récord de 6,9 millones de arribos turísticos de extranjeros. Pero las revueltas de la llamada “primavera árabe” –iniciada en Túnez en 2011– habían asestado un primer golpe a la industria, que redujo a la mitad las visitas de turistas internacionales. Pero en 2013 la situación se había remontado y el año pasado el destinohabía vuelto a recibir más de 6 millones de visitantes extranjeros. Aunque la inestabilidad en el área de influencia ya había empezado a afectar en 2015 a la actividad. Por eso, días antes del ataque la ministra de Turismo local, Selma Elluni Rekik, había declarado ante ANSA que el país seguía siendo seguro para los extranjeros: “Claro que la situación en Libia no ayuda, como en cualquier situación donde se plantean problemas en países vecinos. De todos modos, nuestras fronteras son absolutamente impermeables a cualquier intento de infiltración. Todo está bajo control”. Desde la Organización Mundial del Turismo (OMT) condenaron enérgicamente el atentado cometido en Túnez: “Este acto de violencia merece la condena de la comunidad internacional. Como parte integrante de los círculos turísticos mundiales, nos sentimos conmocionados por estos horribles atentados”, dijo Taleb Rifai, secretario general, quien completó: “En vista de que el turismo supone un balón de oxígeno para la economía de Túnez vamos a seguir prestando apoyo para que no deje de ofrecer oportunidades de mdesarrollo para su pueblo”.

Fuente: Ladevi
25/03/2015

 

 

Hacer Comentario

Su dirección de correo electrónico no será publicada.