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Según los datos de la Fundación GBTA, el gasto en viajes corporativos en Latinoamérica volverá a caer en 2016. Argentina es el mercado donde más pronunciada es la merma. Pero tanto los profesionales como los proveedores prevén la vuelta al crecimiento en 2017, con expectativas muy favorables en particular para nuestro país. El manejo de la información y los riesgos asociados a la seguridad de los destinos aparecen como grandes ejes de la capacitación para gestores de viajes.

En materia de viajes corporativos Latinoamérica y, particularmente, Argentina, están atravesando la peor parte de un túnel que lleva dos años de oscuridad, pero en el cual los profesionales empiezan a ver una tenue luz a partir de 2017. Esa podría ser la metáfora del informe del gasto en el segmento presentado la semana pasada en Buenos Aires en el marco de la cuarta edición de la Conferencia de la Global Business Travel Association (GBTA, por sus siglas en inglés), que reunió durante tres días a travel managers y proveedores de toda la región.

Es que, de acuerdo al estudio de la Fundación GBTA, mientras que en el mundo las ventas crecerían un 4,1% en 2016 (siete períodos consecutivos de alzas), en América Latina este año el segmento facturará un 6,5% menos que en 2015 y un 9% por debajo de 2014, cuando se interrumpió el ciclo virtuoso iniciado en 2009.

El pálido desempeño de la región se explica por la crisis que atraviesa su mayor mercado: Brasil, que significa el 53% de lo producido por Latinoamérica y es el 9° a nivel mundial. El país vecino ya había sufrido una merma del 4,1% en 2015 y se prevé que la duplique este año (-8,5%). Esto representa una pérdida de unos US$ 2,5 mil millones, lo mismo que factura en un año el segmento en Argentina.

Pero Brasil no fue una isla. Excepto Chile (+2%), todos los mercados más importantes de la región empeoraron su desempeño respecto a 2015. Y el que mayor deterioro sufrió fue Argentina, donde el gasto en viajes corporativos se desplomó un 15,7%, después de un año donde había sido el que más había crecido (10,8%). Para nuestro país los US$ 2,4 mil millones que se terminarán facturando en 2016 significan el peor registro desde 2011.

“Este año Brasil y México –los dos principales mercados de la región– sufrieron significativamente y se notó”, señaló Christoff Poppe, country manager de United Airlines para Argentina, quien graficó lo sucedido en el país con el caso de Vaca Muerta: “Hace dos años había generado un boom en el mercado, hoy es una oportunidad a futuro”

LA LUZ AL FINAL DEL TÚNEL

Tanto para los travel managers como para los proveedores reunidos en el GBTA el panorama empezará a cambiar en 2017, cuando se prevé que con un crecimiento del 5,5% la región recupere buena parte del terreno perdido en corporativo.

Y, nuevamente, la clave está puesta en las buenas perspectivas depositadas en Brasil, del cual se espera una mejora del 3,3% interanual en 2017. “Hay mucho optimismo hacia adelante y eso implica un cambio de clima para toda la región”, explicó el ejecutivo de United.

De todos modos, Poppe hizo hincapié en el cambio de humor respecto de Argentina: “La expectativa no sólo es que repunte, sino que lo haga mucho más rápido que el resto de la región”. Efectivamente, el gasto en viajes de negocios podría aumentar un 5,2% en 2017, pero el alza se vuelve exponencial en los siguientes: un 12% en 2018 (volviendo a la cifra récord de 2015), un 12,9% en 2019 y un 11,3% en 2020.

“A partir de 2017 nosotros estamos trabajando con un escenario de boom de los viajes corporativos, especialmente con eje en Asia”, consideró la travel manager de Roche Argentina, Silvana Lavenia.

Por su parte, el country manager de United tampoco se quedó atrás: “Hay un gran optimismo internacional respecto de las posibilidades de Argentina. Sin ir más lejos, la vibra que se sentía en el CCK durante el Foro de Inversiones no se sentía hace mucho tiempo. Se nota el interés de players importantes”

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LOS DESAFÍOS

PROPIOS

El complemento del análisis del contexto nacional, regional y mundial vino por el lado de los propios y variopintos desafíos con los que lidia el segmento: presión hacia el ahorro de costos, manejo de la información y seguridad en los viajes.

Fernando Marcomino, director para Latinoamérica de Radius Travel, reconoció que hoy la prioridad de los clientes es ahorrar, y eso se multiplicó por la crisis. “Hay una presión muy fuerte para bajar el costo que les representa la agencia, que va del 3% al 5% del total. Por eso, hay que dar una consultoría completa y que no se perciba que nuestro trabajo es sólo gestionar el día a día. Hay que optimizar pero sin reducir viajes. Tenemos que mostrar capacidad de hacer algo distinto”, explicó el ejecutivo de la red que tiene presencia en 85 países a través de asociaciones con agencias locales.

En este sentido, Horacio Cristaldo, vicepresidente de la GBTA Argentina y gestor de viajes para el Grupo Clarín, admitió que también hay un auge de herramientas de autogestión de viajes a las cuales están apelando cada vez más los clientes, pero le buscó el costado positivo a la cuestión: “Lo cierto es que eso lo usan para salidas con poco valor agregado, con lo cual nosotros tenemos tiempo para seguir avanzando y buscando estrategias para el resto, donde sí podemos hacer la diferencia”.

Respecto a la álgida cuestión de la seguridad de los viajes corporativos, todos los ejecutivos reconocieron que la dispersión de los incidentes y atentados hacia muchos destinos tradicionales obliga a los travel managers a ajustar constantemente las estrategias. “La agencia tiene un papel fundamental como vehículo de información hacia el cliente. Por ende, bien trabajado puede llegar a ser un diferencial”, analizó Marcomini, quien agregó que hoy hay herramientas tecnológicas que permiten estar alertas frente a cualquier desastre.

Desde otro enfoque, Bhart Sarin, miembro de Ingredion, dijo que en el análisis de la gestión de riesgos lo primero que hay que hacer es conocer a las partes integradas y obtener datos previos provistos por el viajero. En este sentido, dijo que en el planeamiento de una estrategia no pueden faltar las personas encargadas de la seguridad de la corporación en cuestión: “Hay que tejer una red de relaciones e inclusive crear un consejo de viajes que se reúna dos o tres veces al año y que se encargue de estar al tanto de todos las cambios que se producen y de comunicarlos”.

SOBREDOSIS DE DATOS

Una de las charlas que más atrapó la atención de los participantes fue la de Jennifer Steinke, manager de Viajes Corportivos de Dycom Industries, referida al uso correcto y aprovechable de la “cantidad sobrecogedora de información que se crea y cómo pensar una estrategia para lidiar con ello”. Para graficarlo, la experta dijo que actualmente cada dos días se produce la misma cantidad de datos que los que existían desde el origen de la historia hasta 2003. Básicamente, Steinke planteó que a los datos crudos hay que convertirlos en información y a eso luego extraerle “sabiduría”: “¿Me sirven?, ¿para qué?, ¿qué hago con ellos? Ésas son las preguntas que tenemos que hacernos para los datos nos sirvan para tomar medidas que estén alineadas con nuestros objetivos de negocios y con los programas de viajes”.

Fuente: Ladevi
30/09/2016

 

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