La bancada de diputados de Juntos por el Cambio amplió el proyecto para declarar la emergencia turística por la pandemia de coronavirus y insistirá con su tratamiento en la próxima reunión de la Comisión de Turismo de la Cámara de Diputados.

El presidente de dicha comisión, Alfredo Cornejo, se encargará personalmente de encauzar el tratamiento de esa iniciativa, que escribió junto al también radical Gustavo Menna.

El proyecto original había sido presentado en abril pasado, y ahora fue “enriquecido” con elementos de otras iniciativas y sugerencias del sector afectado por la cuarentena que ya lleva más de 100 días, señaló un comunicado.

La propuesta opositora, que otorga beneficios fiscales y financieros a la empresas del rubro turístico, apunta a declarar la emergencia turística por el período de un año desde la sanción de la ley, pero con efectos desde marzo de 2020, cuando el Poder Ejecutivo decretó por primera vez el Aislamiento Social, Preventivo y Obligatorio.

A su vez, la norma propone un “Programa de Asistencia de Emergencia al trabajo de Turismo Nacional”, consistente en una ayuda directa abonada por el Estado nacional a los trabajadores en relación de dependencia del orden del 50% del salario neto.

 

Esto significaría poner en marcha un programa similar al Programa de Asistencia de Emergencia al Trabajo y la Producción (ATP) pero restringido a los trabajadores del sector turístico por un plazo más prolongado.

Entre los beneficios financieros, se prevé la creación de un “Programa de Crédito a Tasa Cero para Prestadores Turísticos” para facilitar el acceso de las empresas, monotributistas y autónomos al equipamiento de seguridad sanitaria y reformas relacionadas al COVID-19, además del pago de servicios públicos y la cancelación de obligaciones crediticias asumidas con anterioridad al 19 de marzo de 2020.

Por otra parte, se plantea la exención del impuesto a los créditos y débitos bancarios, como del pago de anticipos o pagos a cuenta del impuesto a las Ganancias, retenciones y percepciones vinculadas tanto a dicho impuesto como al IVA correspondientes al ejercicio fiscal 2020.

A su vez, mientras dure la emergencia los agentes turísticos tendrán disponibilidad de créditos fiscales para cancelar obligaciones con el Estado, en especial en lo que refiere al IVA de turistas no residentes.

Se establece que durante la vigencia de la emergencia no se podrán promover procesos de ejecución fiscal, quedando en suspenso los ya iniciados, y se incorpora un mecanismo para resolver las cancelaciones ocurridas y venideras a raíz de la pandemia, promoviendo las reprogramaciones de los viajes y estableciendo una reglamentación para las devoluciones.

Fuente: Mendozapost
08/07/2020