Para quienes visiten Mendoza en esta época estival, aquí algunos sitios recomendados para recorrer y pasar una jornada diferente.

 

Aquí, cuatro de las muchas opciones que ofrece Mendoza:

 

  1. Picnic en las 365 curvas: una propuesta para intrépidos es recorrer el camino entre Villavicencio y Uspallata por la vieja ruta. Los paisajes en esta zona son realmente asombrosos y además se pueden ir realizando paradas para conocer la reserva natural Villavicencio, la Cruz de Paramillo y pasar por la zona de las minas que reciben el mismo nombre.

Aquí se puede recorrer el restaurado e histórico hotel de Villavicencio. De miércoles a viernes está abierto de 9.30 a 18 y sábados y domingo de 9.30 a 18.30. El valor de la entrada es de 110 pesos para los mendocinos mayores de 12 años y para los menores de esa edad sale 75 pesos (extranjeros pagan 195 pesos y visitantes nacionales 160). Menores de 5 años y personas con discapacidad no abonan ingreso.

Todo el recorrido se hace por la Ruta 52 y se puede apreciar la flora y la fauna autóctona: pumas, choiques, maras y lagartos, por ejemplo.

El camino es de tierra y ripio, en buen estado, por lo que se puede ir en auto. En la zona de los caracoles, hay que tener especial cuidado porque suelen formarse bancos de niebla, donde la visibilidad es escasa o nula.

 

Los famosos caracoles de este sitio lasherino son un sinfín de curvas por camino de cornisa de 17 kilómetros que trepa hasta los 3.100 metros sobre el nivel del mar. Lo llaman el camino de las 365 curvas, pero en realidad son 270. 

 

 

  1. Laguna de la Niña Encantada: ubicada en Malargüe, posee 80 metros de diámetro y su lecho fue un antiguo cráter como resultado del vulcanismo de la zona. Avanzando por la vieja ruta de tierra, 7 kilómetros al noroeste de las termas de Los Molles, está la laguna. En el lugar hay un microclima que ha permitido el desarrollo de una abundante vegetación. Así, en determinadas épocas, se puede disfrutar de una interesante gama de flores. Las aves han encontrado refugio para sus nidos en los huecos de las paredes rocosas.

Sobre el lugar hay varias leyendas, una de ella habla de la hija de un cacique de la zona que sería la “niña encantada”. Tratando de escapar se habría confundido en una abrazo con su enamorado -un amor prohibido- y así se habrían petrificado.

El lugar es ideal para un día de camping. Al lugar se puede acceder en vehículo particular o contratar una excursión que parte desde Malargüe y llega hasta Las Leñas. Otro dato para tener en cuenta, para quienes no cuenten con movilidad, es que hay varias líneas de colectivos que unen diariamente Mendoza con Malargüe.

 

  1. Cacheuta: es un clásico que ofrece diferentes lugares para pasar el día a precios variados. Así, por ejemplo a quienes les gusten las aguas termales pueden pasar una jornada en el hotel (no se permiten menores de 15 años). El lugar ofrece grutas termales con sauna en plena cordillera de los Andes junto al río Mendoza. Las lujosas instalaciones cuentan con espacios cubiertos y al aire libre con baños termales, piscinas de piedra a diferentes temperaturas y baños de barro. Además, se puede disfrutar de un suculento almuerzo criollo tipo bufé que está incluido en el valor de la excursión.

Para quienes deseen pasar el día en piletas de aguas termales pero acompañados por sus niños, está el camping.

Otra opción económica que ofrece Cacheuta es Lujan Playa que abre a las 9 y cierra a las 21. Los autos pagan una tasa por servicios de 150 pesos y las motos 50. Los colectivos para trasladarse hasta esta zona de Luján cuestan 65 pesos ida y vuelta.

 

  1. Excursión por la cordillera de los Andes: hay diferentes agencias que realizan este recorrido por Ruta 7, donde se realizan paradas en varios lugares históricos y culturales como el Puente del Inca, Potrerillos y Las Cuevas. Se trata de un día para disfrutar del impresionante paisaje natural que sólo se encuentra en el corredor andino y que incluye una visita a un mirador para hacer fotos al Aconcagua.

 

Fuente: El Sol, por Gema Gallardo

Artículos Relacionados