En los primeros seis meses de 2014, las perdidas en el turismo registradas por el Mercado Único y Libre de Cambios (MULC) se recortaron prácticamente a la mitad, ubicándose en u$s2.540 millones, en contraste con los u$s4.520 millones del primer semestre del año 2013.

Uno de los datos es que el gasto de los argentinos que viajaron al exterior cayó un 40% al pasar de u$s5.420 millones en los primeros seis meses de 2013 a u$s 3.252 millones en el mismo período del corriente año, los ingresos en concepto de turismo receptivo se retrajeron 21% y totalizaron u$s 712 millones.

Estos números, analizados en un informe de la consultora Ecolatina, evidencian que si bien el déficit continúa, en 2014 arrojaría un resultado sensiblemente inferior.

“La fuerte reducción del gasto en turismo emisivo se debió a la devaluación de enero, que encareció los viajes al exterior de los argentinos. A ello se sumó la flexibilización del mercado cambiario, que permitió a los residentes acceder a divisas al tipo de cambio oficial que antes se obtenían únicamente viajando”, señaló Lorenzo Sigaut Gravina, economista jefe de Ecolatina.

Según el analista, la reducción de la brecha cambiaria tras la devaluación de enero hizo que el dólar tarjeta (tipo de cambio oficial más la retención del 35% a las compras) dejara de percibirse como ‘barato’.

Por esa razón el gasto con tarjetas en moneda extranjera se contrajo 47% anual en el primer semestre del año.

De acuerdo a la Encuesta de Turismo Internacional (ETI) del Indec, la cantidad de argentinos que viajaron al exterior en el primer semestre del año cayó, por primera vez desde 2008, a 1.295.000 turistas, un retroceso de 4,9% interanual, según consignó El Cronista.

Oferta de divisas

La disminución de la brecha en la primera parte del año también tuvo implicancias si se analiza el ingreso de divisas en el país. Según el informe, los incentivos de los extranjeros a vender sus dólares en el mercado informal decayeron lo que alimentó los canales convencionales en el primer semestre.

“Esto permitió comenzar a revertir una tendencia que venía ganando peso: desde la imposición del cepo cambiario, cada vez más divisas provenientes del turismo receptivo se liquidaban en el mercado informal.

De hecho, a finales de 2013, sólo cuatro de cada diez dólares que ingresaban al país en concepto de turismo se liquidaron en el mercado formal, cuando en 2010 (previo al cepo cambiario), el ratio era de uno a uno”, señaló Sigaut Gravina.

En los primeros seis meses de este año, esta relación se recuperó en cierta medida, al aumentar a casi seis de cada diez dólares liquidados en el mercado formal.

A la vez, el sector receptivo exhibió un leve repunte, ya que en los primeros seis meses del año, la cantidad de pernoctaciones en el país aumentó 2,5% interanual.

Aunque la devaluación de principio de año estimuló la llegada de turistas a Argentina, a la par que desincentivó la salida de argentinos, los efectos del deslizamiento cambiario han sido casi totalmente erosionados por la inflación.

De hecho, si bien el tipo de cambio real multilateral se ubica actualmente en niveles superiores a los de diciembre, dos tercios de la competitividad obtenida con la devaluación ha desaparecido.

Por otro lado, las tensiones cambiarias (aliviadas momentáneamente tras la devaluación) se han reavivado, y la brecha volvió a trepar llegando a cerca del 80%.

El conflicto irresuelto con los holdouts y la elevada incertidumbre existente han vuelto a traccionar la demanda de dólares, presionando el valor del paralelo.

De esta manera, los estímulos que habían obrado a favor del turismo emisivo y en contra del receptivo vuelven a emerger.

Una vez más, los turistas extranjeros tienen motivos para vender sus dólares en el mercado informal, mientras que los argentinos vuelven a sentir que los viajes al exterior están “subsidiados”.

Es por ello que los datos de la segunda mitad del año pueden llegar a mostrar cómo la tendencia del primer semestre se frena.

Por caso, la demanda de dólar turista ya comienza a acelerarse: en septiembre fue de u$s47 millones, superando en 37% a la de agosto y casi duplicando la de julio (temporada alta de demanda de dólares).

“Probablemente la caída del poder de compra de los argentinos atenúe el gasto en turismo emisivo, frenando la demanda. No obstante, en la medida en que la oferta no se vea impulsada con un tipo de cambio competitivo, el rojo del sector seguirá vigente”, señalaron.

Fuente: Ecolatina

20/10/2014

 

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