En la primera semana de vigencia del beneficio surgieron algunos problemas en la adaptación de los sistemas y chispazos en el vínculo entre las agencias y los hoteles a la hora de la facturación del reintegro. Para desactivar el potencial conflicto, medio centenar de empresarios y dirigentes se reúnen este lunes para ponerse de acuerdo en la operatividad de la medida y resolver las zonas grises de la reglamentación.

Con apenas 48 horas entre la publicación de la reglamentación de la devolución del IVA sobre los servicios de alojamiento a los turistas extranjeros y su aplicación en el terreno, el debut de la medida generó tanto interés en los prestadores como inconvenientes técnicos y recelos comerciales al momento de implementarla.

Una de las trabas es estrictamente técnica y se descuenta que con el correr de los días se irá resolviendo. Consiste en que los hoteleros no tuvieron el tiempo necesario para adaptar los sistemas de facturación. Por ende, algunos pudieron acoplarse rápidamente al mecanismo provisorio y muchos otros no. “El 31 de diciembre mi programador estaba con una sidra, un pan dulce y dándole a las teclas”, graficó el gerente de un establecimiento porteño.

A grandes rasgos, los hoteles más pequeños e independientes pudieron resolver el problema a contra reloj. Los mayores inconvenientes se dieron en los alojamientos de cadena, que no tienen ni la cintura ni la libertad de los más chicos para introducir los cambios. “Es un período de adecuación inevitable. Además, como la resolución demoró en salir 30 días más de lo previsto y hasta último momento no se tenían en claro los términos (que estuvieron modificándose hasta el final) no hubo forma de anticiparlos para que las cadenas fueran preparando la adaptación de los sistemas”, explicó Aldo Elías, presidente de la Asociación de Hoteles de Turismo (AHT).

En la misma línea, Rafael Miranda, coordinador de Costos e Impuestos de la Cámara Argentina de Turismo (CAT), reconoció que “aunque se buscó la manera más amigable, algunos lo pudieron resolver fácilmente y otros no. De todos modos, la cantidad de consultas que estamos recibiendo evidencia un furor por la medida. Por supuesto que han surgido problemas de implementación y la gente tiene muchas dudas, que se están solucionando lo mejor que se puede”.

CHISPAZOS COMERCIALES.

Muchos más complejos son los problemas derivados de la articulación interna del beneficio en la cadena comercial. Pese a que los dirigentes empresarios buscan que la sangre no llegue al río, no tardaron en aparecer acusaciones cruzadas entre agencias de viajes y hoteleros. Por el lado de los intermediarios las quejas se centran en que “casualmente” no tardaron en aparecer establecimientos que decidieron ajustar sus tarifas (hasta un 15%), que algunos no están desagregando los servicios que no son desgravables (por ende, esa factura no tiene devolución del IVA), y que muchos están pidiendo a los operadores documentación de respaldo del pasajero que excede lo planteado en la reglamentación.

Por el lado de los hoteleros le achacan a los comercializadores pretender aplicar la devolución del 21% sobre las tarifas marcadas que les cobran a sus clientes y no sobre la de referencia del hotel; así como el temor de que en ese engrosamiento de la factura de alojamiento se empiecen a esconder cargos que por sí solos no gozarían del reintegro

“La condición esencial de esto es que quien tiene que recibir el beneficio es el turista sobre lo que paga. Lo que ocurre es que si el hotel fija una tarifa publicada de US$ 100 y el agente de viajes le factura al pasajero US$ 130, no le puede devolver el IVA sobre eso, sino sobre US$ 100. Ahí hay un pequeño problema a resolver. Pero es un tema comercial, no es un conflicto serio”, explicó Miranda.

Por su parte, el titular de la AHT señaló que en la práctica en esos US$ 30 de diferencia está el valor de la promoción, la publicidad y la comercialización: “Pero para la AFIPpodría implicar ver una discrepancia en el IVA que se le devuelve al pasajero. Y el temor del organismo es que la agencia aproveche para incluir el guía o cualquier servicio como parte de la tarifa de alojamiento”.

HAYA PAZ.

Al respecto, el titular de la Faevyt, Fabricio Di Giambattista, dijo que no es momento de sospechar el uno del otro, sino de ponerse de acuerdo, resolver los problemas y si alguien comete un delito que lo pague: “Rápidamente tenemos que mostrar confianza comercial y articular para que este beneficio rinda frutos y que cada uno de la cadena cumpla su rol. Las imperfecciones hay que trabajarlas, no ponernos a deliberar”.

Para bajar rápidamente la espuma acumulada en la primera semana de implementación de la devolución del IVA, este lunes está convocada una reunión de más de 40 dirigentes y empresarios hoteleros y de agencias. La intención es trabajar en un instructivo concreto sobre los roles y obligaciones de cada eslabón de la cadena para que los chispazos no opaquen el beneficio a los ojos del pasajero. “Estamos esforzándonos para encontrarle la vuelta a los problemas. Y por eso nos reuniremos en la AHT para que todos pongamos ejemplos de contingencias que se nos presentan y, en caso de ser necesario, luego elevarlas a la AFIP”, afirmó Elías, quien agregó: “Es muy bueno que después de 15 años de demora la ley se esté aplicando, pero es un golazo que estemos trabajando seriamente y en equipo para resolver la complejidad operativa que significa el vínculo entre las agencias y los hoteles a la hora de la facturación”.

Por su parte, Miranda dijo que es muy optimista en cuanto a que se encuentre el camino “para que nos pongamos de acuerdo sobre cómo hacer la operatoria y resolver las zonas grises de la reglamentación”.

Fuente: Ladevi
12/01/2016

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