La Fehgra dijo que la crisis del sector ya es crónica, y así el negocio se volvió no sustentable y expulsa trabajadores. Los dirigentes de todo el país reclamaron la adopción de medidas macroeconómicas urgentes y dijeron que la ley Pyme y la devolución del IVA resultan insuficientes.

Con la presencia de más de 140 empresarios y dirigentes hotelero-gastronómicos, Pinamar recibió la semana pasada la primera reunión del Consejo Directivo del año. Tras dos días de cónclave, el máximo órgano deliberativo de la entidad emitió una declaración que lejos está de ser complaciente con la coyuntura de la actividad. De hecho, en su primera conclusión advierten que el padecimiento se ha vuelto crónico: “El sector continúa en crisis desde hace varios años por factores distintos y cambiantes, y no se ha revertido la situación”.

La propia presidenta de la Fehgra, Graciela Fresno, marcó el contraste entre un sector que en Argentina genera el 8% del PBI y mano de obra intensiva y que aun “con estas posibilidades atraviesa una situación que se ha convertido en crónica, y se ha transformado en una actividad que no es sustentable”.

Un escenario que ya está impactando en la capacidad de generar empleo que tiene la actividad. “Las estadísticas de empleo muestran un claro y preocupante descenso, que resulta ser una tendencia en sintonía con la crisis por la que atraviesa la hotelería y la gastronomía”, agrega la Declaración de Pinamar.

UN SALVAVIDAS URGENTE.

Acto seguido, los dirigentes reclamaron a los gobiernos que se tomen “medidas correctivas macroeconómicas con carácter urgente” en cuestiones de paridad cambiaria, costos laborales, impuestos, servicios y alquileres.

En este sentido, reconocieron que los beneficios impositivos generados por la ley Pyme y el reintegro del IVA al turista extranjero son un aliciente para el sector, “pero resultan insuficientes”.

Fresno incluso destacó la predisposición del Ministerio de Turismo y su titular Gustavo Santos, “quien recibe y trata de dar solución a los temas que la Federación acerca”. También saludó la integración de la entidad en las acciones promocionales y la importancia de la apertura aerocomercial encarada por el Gobierno. Pero no ocultó el mal momento del receptivo, al reseñar el saldo negativo en el flujo de turismo: “Por cada dos extranjeros que ingresaron al país, salieron tres residentes. Así 2016 presentó el déficit más importante en cantidad de turistas desde 2009”. La dirigente dijo que en ese cóctel se combinan costos que fueron creciendo producto de la inflación para delinear un cuadro donde directamente está en riesgo la continuidad de los negocios “dada la imposibilidad de trasladar la suba a los precios y, por el contrario, tener que bajarlos para competir en el mercado”.

OTROS CLÁSICOS.

Por otra parte, el Consejo Directivo de la Federación volvió a apuntar contra la informalidad y habló expresamente de los departamentos de alquiler temporario que se comercializan a través de plataformas como Airbnb, “entre muchas otras, que compiten sin pagar impuestos ni cumplir con ningún tipo de reglamentación, lo cual agrava aún más la situación existente, y perjudica a la hotelería formal”.

En esa línea, requirieron que los distintos niveles de gobierno arbitren medidas para publicar en forma permanente y actualizada los listados de establecimientos habilitados en cada una de sus jurisdicciones, para así transparentar la oferta y limitar los efectos negativos de la informalidad.

Por último, la Declaración de Pinamar insistió en el pedido de una regulación justa del pago de los derechos de propiedad intelectual y la rápida instrumentación de medidas paliativas para todas las zonas afectadas por los eventos climáticos recientes.

Fuente: Ladevi
22/04/2017

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