La invasión del coronavirus en el mundo entero truncó los planes de millones de personas de recorrer el planeta y hacer turismo por diferentes destinos. En ese sentido, la gran mayoría de los pasajeros ya tenían sus vuelos contratados y debieron dar marcha atrás culpa de la pandemia.

En la mayoría de los casos, los clientes arreglaron con las aerolíneas y los hospedajes, generalmente con vouchers para canjear más adelante y algunos casos reembolsos. Otros tantos perdieron su dinero por desconocer sus derechos en este tipo de situaciones.

Ahora bien, la legislación de Argentina contempla que cuando la compañía aérea cancela el viaje, la misma debe hacerse cargo de la devolución del dinero como primera opción, como así también enviar cupones (o bouchers) por el valor del pasaje para ser canejado por el mismo o diferente destino, o simplemente reprogramar la fecha de los pasajes.

En tanto la empresa sólo puede quedarse con todo el dinero abonado cuando el pasajero canceló el vuelo por su responsabilidad y si el billetes es de «tarifa no reembolsable».

«Las aerolíneas tienen derecho a aplicar sus propias políticas de cancelación cuando esto ocurre por responsabilidad del pasajero, si pierde el avión o decide no viajar, pero no aplican a las ocurridas por la pandemia», explicó a Télam la abogada Karina Barreiro, especialista en Derecho Aeronáutico, Espacial y Aeroportuario.

La letrada advirtió que «en este momento, muchas aerolíneas están un poco apurando al pasajero con una oferta para que decida rápido y acepte, y la gente en la ignorancia de que no necesita decidir en el momento, total el vuelo ya lo tiene perdido, acepta cosas y se están vulnerando sus derechos».

Aún con tarifa no reembolsable, el pasajero tiene derecho a reclamar el monto total, pero «sólo se les da los impuestos y tasas, lo que no es correcto, porque no hay responsabilidad de las partes», advirtió Barreiro que integra el directorio del Foro Internacional de Abogados de Viajes y Turismo (Iftta, en inglés).

La abogada aclaró que «las aerolíneas no pueden ser demandadas por los perjuicios que haya causado al pasajero la cancelación del vuelo, pero sí deben devolver el dinero, que además fue pagado por adelantado, por más que la categoría de la tarifa sea no reembolsable».

«Si bien esos son los derechos del pasajero, que es mi especialidad, en un contexto tan extraordinario como el actual también hay que ver cuál es la otras postura del lado, las de las compañías con sus grandes pérdidas, y cómo va a explotar esto cuando vuelva la actividad, no lo sé», admitió.

«Están habilitadas a ofrecer bouchers para utilizar en otro momento, vender o transferir, pero siempre junto a la opción de la devolución del dinero», resaltó y contó que «Estados Unidos hizo algo similar, mientras Brasil permite a las aerolíneas no devolver el dinero y sí ofrecer sólo bouchers».

Empresas internacionales que operan en Argentina ofrecen esos arreglos atractivos, como extensión de la política en sus países de origen, comentó Barreiro, quien además creó una aplicación de atención al cliente, que pretende ser similar al sistema europeo, donde la gestión de reclamo es automática, aunque acá aún es necesario un abogado.

Las aerolíneas especulan también con la situación económica argentina, dijo, «porque tenemos el tema de la inflación ¿De qué sirve un boucher de 20 si cuando lo vas a usar el vuelo sale 80? Entonces en Argentina el boucher no sirve, y tampoco se puede pedir el reembolso en dólares porque no es legal».

«Lo que yo propongo es que se les de un bono por un pasaje para la misma ruta, quizás con excepciones como no volar en Semana Santa o vacaciones de invierno, o un equivalente que sea para un destino de igual precio», cerró.

Fuente: Mendoza Post
16/05/2020