Dos recientes normas del Banco Central flexibilizaron la obligación de liquidar en pesos las divisas provenientes de la exportación de servicios. Ahora existe la opción de pedirle al banco que las mantenga en dólares-billetes (1 a 1) y poder disponer de ellos libremente. Para la Faevyt esto implica ahorrarse un costo cambiario de casi el 10% de la transferencia. El problema es que, por ahora, las entidades bancarias desconocen esa interpretación de las resoluciones.

En el vademécum de medicinas para bajarle la fiebre a la pérdida de rentabilidad de la comercialización turística, la flexibilización de las normas cambiarias no ha sido la fórmula más reclamada por el empresariado receptivo en los últimos años.

El segmento siempre ha tenido la mirada más volcada hacia recetas de corte tributario (desde la exención del IVA al extranjero, la eliminación del impuesto al cheque, Ingresos Brutos, etc…), lo cual tiene su lógica si se acepta que según la Faevyt la incidencia fiscal sobre los márgenes de la intermediación trepa al 48%

Sin embargo, mientras todas las tropas se concentraban en ese frente, por la retaguardia un par de recientes resoluciones del Banco Central podrían ser consideradas como la primera victoria espontánea y concreta en el camino hacia la corrección de inviabilidades de la intermediación turística. Las normas en cuestión –de un contenido técnico muy duro– habilitan la opción de liquidar lo cobrado porservicios a extranjeros en dólares- billetes (1 a 1) y poder disponer de ellos libremente

INTERPRETANDO.

Dicho así sabe a poco. Pero ajustando las interpretaciones, podría plantearse como que ya no es obligatorio liquidar en pesos los dólares cobrados en el exterior. Y si el impacto de las resoluciones necesitara aún más color en su representación, bien vale apelar a un ejemplo concreto. Hasta febrero (fecha de entrada en vigencia de las medidas, aunque hasta ahora desapercibidas) una agencia que cobraba US$ 1.000 de un cliente del exterior estaba obligada a liquidarlos en un banco local al tipo de cambio comprador –por ejemplo, $ 14,60– y luego recomprarlos a la cotización del vendedor para pagar una factura del prestador local, que a veces llegaba a exigir $ 16 por cada dólar. O sea, a la hora de la transferencia a –por caso– un hotel en la PatagoniaesosUS$ 1.000originales se convierten en poco más de US$ 900 (agregándole también la comisión por la transacción que le cobra el banco). “Estamos hablando de un 10% de costo operativo transaccional”, señaló el presidente de la Faevyt, Fabricio Di Giambattista, a la hora de plantear la importancia del tán-dem flexibilización y libre disponibilidad cambiaria. En enero el dirigente había pedido que se permitiera pagar los servicios receptivos en dólares y había calificado el esquema vigente como “inoperante” para la cadena comercial.

“Las recientes resoluciones del Central aplicadas a la venta de servicios turísticos a través de agencias de viajes aceleran el proceso de comercialización y le quita un montón de costos que implica la venta y recompra para pagarle a los prestadores. La correcta implementación de esto le volvería a dar una libertad absoluta a las operaciones”, opinó Di Giambattista la semana pasada.

CORRER LA VOZ.

Como dijimos, la última resolución en este sentido es de febrero. Sin embargo, la mayoría del mercado aún no se enteró de su aplicación y los bancos –como mínimo– no están presurosos en darla a conocer.

Una explicación es que las citadas comunicaciones del BCRA son particularmente técnicas y abarcan varios rubros, lo cual las torna un tanto inasibles. Por eso, desde la Faevyt le solicitaron un dictamen a su asesor económico- fiscal, Pascual Barbieri, quien aclaró que sigue vigente la obligación de liquidar en 15 días hábiles las divisas cobradas por la venta de servicios en Argentina a un extranjero (sean ingresadas en mostrador, cheque o transferencia). “La novedad es que ya no es la única opción ir al banco y liquidar las divisas en pesos. Ahora rigen dos alternativas adicionales más: en forma transitoria o definitiva se le puede pedir a la entidad que en vez de transferir en pesos lo pase a dólares 1 a 1 y lo deposite en la cuenta en moneda extranjera que uno tiene en ese banco. Y lo tiene que aceptar. Además, si el origen del dinero es legal y previa declaración de la operación, se puede hacer lo que se quiera con los dólares, desde pagarle al hotel, atesorarlos, hasta invertirlos en Lebacs. Como en cualquier país libre”, explicó Barbieri. El informe del asesor de la Faevyt ya circula por las agencias, que de a poco van tomando conocimiento de la buena nueva.

POR LA VENTANILLA.

En cambio, el frente de conflicto se trasladó a los bancos, cuyas áreas de Comercio Exterior oscilan entre no darse por anoticiadas o directamente desconocer la interpretación que hace la Faevyt. Uno de los más grandes ha respondido que la operación funciona para la repatriación de capitales y no para liquidaciones de agencias.

“A partir de esta noticia lo que hicimos fue darle difusión al tema, hablar con las entidades bancarias y ver cómo se está implementando. Vemos que están reacios a entender que esto aplique para servicios, por lo cual estamos abocados a lograr esa comprensión. Para nosotros es claro que estamos incluidos, aunque los bancos se desentiendan”, señaló Fabricio Di Giambattista.

A todas luces el ahorro en el costo cambiario que dispara las normas del BCRA tiene el suficiente peso específico como para pensar que el sector ahorrará esfuerzos para lograr su efectivización.

Fuente: Ladevi
08/04/2016

 

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