El vino compartido es una pasión. Y quien acostumbre beberlo encontrará mayor placer aún al dormir entre las viñas de hojas teñidas de otoño.

Porque viajar con la excusa del elixir de Baco es una tendencia que crece en el mundo; pero dormir entre los parrales implica una comunión más profunda con el origen de esta bebida.

Según datos de Bodegas de Argentina, existen 199 bodegas abiertas al turismo distribuidas en nueve provincias. La mayoría ofrece visitas guiadas y catas, entre actividades como caminatas, bicicleteadas, cabalgatas, picnics y hasta trabajos en los viñedos.

Pero dormir en una bodega es otra cuestión, solo disponible en algunas viñas con antiguas casonas recicladas o modernas instalaciones de diseño.

 

Desde los ventanales de las habitaciones de Club Tapiz, Finca Adalgisa o Cavas Wine Lodge, la mirada se pierde en el horizonte de montañas mientras las hojas caen y los sarmientos van quedando pelados y flacos. Es otoño en el campo y todas las hojas son del viento.

 

CAVAS WINE LODGE

A 35 km de la ciudad de Mendoza, en Agrelo, con el Cordón del Plata como fondo, Cecilia Díaz Chuit y Martín Rigal apostaron al lujo campestre con su hotel entre 14 hectáreas de viñedos hace 18 años. El camino de tierra se interna entre las viñas hasta trasponer la tranquera de la finca donde sobresale una casona renovada en 2017 con restaurante y el spa de tratamientos a base de vino.

 

Las parras ocultan 14 casitas de paredes de adobe blancas y estilo hispano para dos o tres personas con 90 m2, piscina, deck y ducha al fresco, gran privacidad y vista a la Cordillera.

 

La cocina del restaurante es de gran calidad con carnes de la zona como cochinillo, ciervo, chivo y trucha, vinos de Cavas Experience (Cavas Gran Reserva Bonarda 2013, con viñedos de más de 60 años, entre otros) o alguno de la carta de más de 380 etiquetas.

 

CASA DE UCO VINEYARDS

Emprendimiento inmobiliario, enológico y turístico en la gallina de los huevos de oro, el Valle de Uco. Son 320 hectáreas de una finca con viñedos, lotes, bodega, tres villas y un wine resort.

 

Recientemente inauguradas, las villas cuentan con una amplia habitación y baño, área de comedor con zona de fuegos, living y patio interior. El wine resort fue inspirado en la geografía del lugar y cuenta con siete habitaciones y nueve suites. Los húespedes realizan clases de cocina, degustaciones y catas de vino allí o en la exclusiva bodega boutique con certificación orgánica.

 

CASA TERRAZAS DE LOS ANDES

En Perdriel, con vista al Cordón del Plata y frente a la bodega Terrazas de los Andes, seis habitaciones inspiradas en los varietales malbec, cabernet sauvignon, syrah, merlot, petit manseng y torrontés.

El restaurante ofrece almuerzos de cuatro pasos maridados. También hay una opción de picada con selección de quesos y fiambres, panes caseros, empanadas y copa de vino. Para los huéspedes, se ofrece la visita a la bodega y la degustaciones, cabalgatas y comidas regionales.

 

FINCA ADALGISA

«Gracias a los visitantes preservamos esta finca tal como la crearon nuestros antepasados y mantuvimos la identidad rural que caracterizó a nuestro pueblo, Chacras de Coria«, cuenta Gabriela Furlotti, dueña de Finca Adalgisa. Para sostener el patrimonio familiar y los viñedos y olivares de 1916, en 2001 ella convirtió aquella finca en un hotel de once habitaciones diferentes, con espacios comunes como el wine lounge, la biblioteca, el comedor, la galerías, la sala de estar y los jardines. Funciona como una casa de familia en una superficie de dos hectáreas.

El lounge abre todos los días de 18 a 23 para disfrutar de una copa de Finca Adalgisa Malbec 2016, de viñas de más de cien años, cuyo enólogo es el prestigioso Carmelo Patti. La anfitriona vive en la finca y se ocupa personalmente de que los viajeros se organicen para visitar varias bodegas.

 

CLUB TAPIZ

Declarado patrimonio histórico, turístico y arquitectónico del departamento de Maipú, Mendoza, Club Tapiz abrió en febrero de 2004 en una antigua casona y bodega de 1890, decorada personalmente por la dueña, Patricia Ortiz.

 

Se trata de una villa de estilo renacentista con siete habitaciones inmersas en los viñedos. Todas las tardes los huéspedes prueban quesos y vinos de la bodega. Dentro del mismo edificio está el spa con sauna, ducha escocesa, jacuzzi y terapias alternativas.

Club Tapiz Restó está a cargo de la chef Soledad Nardelli (ex del restaurant Chila, chef L’Avenir por la Academia Internacional de Gastronomía en París). Ofrece una experiencia gastronómica inspirada en los productos que identifican Mendoza como el chivo, la trucha, las verduras, las conservas, las carnes al horno de barro, el cordero y los quesos caseros. «Una cocina guiada por lo que nos da la tierra», define la cocinera.

Hacia el este se encuentra la antigua bodega con sus grandes barricas de roble francés en desuso. Completan este espacio una olivícola y una cava de espumantes.

 

POSADA SALENTEIN

En el Valle de Uco, a 100 km de Mendoza capital, al pie de los Andes, en el corazón de la finca La Pampa se encuentra la Posada Salentein. Un refugio confortable de cocina artesanal sobre la ruta 89 con 16 habitaciones distribuidas en tres casas, entre jardines, hileras de viñas, quinta de frutales y huerta orgánica.

El restaurante vidriado está separado de las casas y calefaccionado con hogar de leña, frente a los viñedos de merlot y pinot noir rodeados de montañas que se iluminan de azul o rojo según pasan las horas.

Los huéspedes disfrutan de bicicleteadas, caminatas o cabalgatas en los viñedos y fincas vecinas (El Portillo, San Pablo), así como de rica comida preparada en el horno de barro, la parrilla o el asador a las llamas, acompañada de vinos de la bodega (pionera en el Valle de Uco junto con Finca La Celia). Aquí se hace honor a los rituales del asado: la ceremonia del fuego, la copa de vino, la empanada que chorrea lujuria o el costillar.

Los viajeros pueden llegar hasta el cercano complejo artístico y cultural Killka, con la bodega, la capilla de la Gratitud y el imponente museo, más otro restaurante gourmet.

 

ATAMISQUE LODGES

Capparis atamisquea o Atamisque es el nombre de un árbol leñoso con hojas verde oscuras muy pequeñas y flores blancas que despiertan en primavera y alcanzan un máximo de dos metros de altura. Es el nombre también de una de las más bellas bodegas de la zona de Tupungato.

Los amplios lodges entre viñedos y frutales son unidades de dos cuartos cada una, con dormitorio, sala de estar frente a la chimenea, baño con bañera antigua y una puerta-ventana al exterior que se prolonga bajo una pérgola con jacuzzi. Bastante más lejos, el restaurante asoma entre cientos de árboles y sirve trucha del vivero de piscicultura de la finca junto con los vinos de la bodega Catalpa, Serbal, Atamisque y la línea de espumantes.

 

ALGODÓN WINE ESTATES

El actual grupo propietario adquirió esta finca de 1675 hectáreas de San Rafael y la convirtió en Algodón Wine Estates, proyecto inmobiliario y enoturístico donde inversores pueden adquirir terrenos y tener sus casas de diseño, viñedo y vino propio. Conviven con los húespedes de las suites en la casona de 1921 o en las cinco flamantes suites del Wine Villa & Wellness Resort. El campo de 18 hoyos se mezcla con viñas, frutales y olivos y el Centro de Tenis cuenta con siete canchas de ladrillo, una rápida y dos de césped.

La bodega ofrece degustaciones con vista a los viñedos, el campo verde y las montañas de Sierra Pintada. El restaurant Chez Gastón trabaja con ingredientes de esta finca y de las vecinas y cocina carnes autóctonas en el horno de barro o al asador.

 

Fuente: La Nacion, Por Silvina Beccar Varela

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