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Dura avanzada del comercio contra las comisiones de las tarjetas

Las entidades empresarias reclaman la intervención del Gobierno para lograr que se recorten las comisiones que se pagan a los bancos y compañías emisoras por el uso de tarjetas de crédito. Sostienen que por año se abonan $ 13.200 millones por ese concepto.

“Debemos entrevistar a diputados, senadores, ministros, etcétera, para lograr una rebaja sustancial de las actuales comisiones”, señalaba días atrás una circular de la CAME. A la cual días después le siguió otra con el pedido de que todas las entidades mercantiles le enviaran mails (se adjuntaba la dirección) apoyando el reclamo al ministro de Producción, Francisco Cabrera; al jefe de Gabinete, Marcos Peña; al de Interior, Rogelio Frigerio; al presidente del Banco Central, Federico Sturzenegger; y a todos los integrantes del Congreso de la Nación.

Hace dos semanas la Cámara Argentina de Comercio (CAC) había hecho lo propio en una reunión con Cabrera, en la cual alertó que el 3% que hoy pagan a las empresas emisoras de tarjetas y bancos “es en algunos casos el margen bruto que tiene el comerciante”.

Algo que también estuvo presente en el discurso de la CAME al afirmar que “los montos que los comercios transfieren a los bancos le quitan liquidez y capital de trabajo al comercio minorista, y eso queda en evidencia sobre todo en épocas críticas como la que se atraviesa actualmente”.

EL RECLAMO EN DETALLE

Ambas entidades solicitaron la intervención oficial para bajar el porcentaje que hoy se cobra y citan como antecedentes la reducción del 10% al 5% lograda en 1997 a través de una ley del Congreso y el recorte al 3% (1,5% para débito) logrado en 2004.

El memorándum que está haciendo circular la CAME expone ocho argumentos por los cuales la medida reviste carácter de urgente.

Por un lado, los empresarios mercantiles sostienen que la transferencia de dinero de los comercios a los bancos por comisiones de pagos con tarjetas no sólo es excesiva per se, sino que además se suma a las que ya cobran las entidades por mantenimientos de cuentas y movimientos financieros.

Lo excesivo de la tasa también está probado –según la CAC y la CAME– por el hecho de ser el doble de lo que se cobra en otros países de la región y hasta tres veces la de España o Italia (ver gráfico).

Por otra parte, la CAME cuestionó el nivel de exacción de recursos que implican los cobros de comisiones (ver recuadro), los cuales cifró en $ 13.200 millones producto de que el 65% de las ventas son con plásticos.

Todos coinciden en que esa presión sobre la rentabilidad se suma al impacto de las retenciones del 3% por el IVA, más el 1% de Ganancias y el porcentaje aplicable por Ingresos Brutos (dependiendo de la jurisdicción) de la cuenta. Por último, la CAME planteó en su memo un argumento provocador: “Los bancos cobran al comercio comisiones por uso de tarjetas cuando es en realidad el comercio quien aceptando la tarjeta le está generando ganancias a los bancos a partir de los intereses abusivos y demás costos financieros que le cobran a los consumidores. ¿No deberían ser los comercios quienes le cobren comisión al banco por aceptar su tarjeta?”.

Fuente: Ladevi
16/08/2016