Un espléndido paseo por el acueducto romano, para disfrutar lentamente, a cualquier edad, para respirar un buen aire, gozar vistas encantadoras de ese Valle de Umbria, admirando los colores y los perfumes de las flores y de la vegetación de las colinas de los Apeninos.

En el corazón verde de Italia, en Spello, una pequeña ciudad con testimonios espléndidos de la arquitectura romana del período de Augusto, ha sido recuperado un viejo sendero de unos cinco kilómetros y ha sido restaurado el antiguo acueducto romano que baja desde el castillo de Collepino hasta alcanzar la Splendidissima Colonia Julia, tal como César llamó a la histórica ciudad. Este acueducto romano se desarrolla en las laderas del Monte Subasio, a lo largo de la ladera del torrente Chiona. Parte desde la surgente de Fonte Canale, bajo el castillo de Collepino, a una altura de 456 m. hasta llegar al centro histórico de Spello a una altura de 300 m. Es visible, que en casi todo su recorrido el acueducto romano está formado por una terraza artificial que sinuosamente atraviesa un contexto paisajístico de gran fascinación. La obra hídrica en el tramo inicial está enterrada para después proseguir con tramos edificados con piedra calcárea local, blanca y rosada, del cual todavía son visibles el lado hacia el valle y, en algunos puntos, la cobertura. Sobre la pared hacia el valle se conservan numerosas aberturas rectangulares realizadas para permitir las inspecciones del conducto y los respiraderos para la circulación del aire. La cobertura que aflora en diversos lugares estaba constituida por lastras dispuestas a “cappuccina” o lomo de burro.

Cuando el acueducto romano llega cerca del centro urbano, la rama principal se dirige de Norte al Sur, a lo largo de la calle principal, hasta la Porta Consolare. Una rama secundaria llegaba a Porta Venere, mientras otra servía la parte oriental de la ciudad. En época medieval no tuvo el mantenimiento adecuado y pasó un período de total abandono. En el renacimiento, con el crecimiento de la ciudad, el acueducto tuvo intervenciones estructurales para garantizar nuevamente la provisión hídrica a la ciudad, asegurando el suministro regular del precioso y primario elemento. Desde la calle principal se distribuía a una red de más de 50 cisternas y fuentes, sea de uso público que privado. En el siglo XIX el acueducto ya no pudo cumplir con su función, sea por el caudal como por las carencias higiénico sanitarias debido a infiltraciones y contaminaciones. A fines del 1800 se decidió la construcción de un nuevo acueducto y el viejo se siguió utilizando en el centro histórico como conducción de desagües y aún hoy funcionando perfectamente.

El recorrido del acueducto ha sido recuperado para utilizarlo como trazado de trekking y mountain bike, sustrayéndolo de este modo a una condición de abandono y al avance invasivo de la vegetación. A lo largo del recorrido han sido colocados bancos en puntos panorámicos y carteles que contienen informaciones históricas y turísticas del trazado peatonal y de acueducto. En el muro del acueducto han sido colocadas algunas piedras con frases esculpidas de pensadores importantes destinadas a generar momentos de reflexión a los excursionistas.

Fuente: Cámara Italiana
09/04/2015

 

 

 

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