La nueva gestión del Indec publicó los primeros datos de desempleo desde la asunción del nuevo Gobierno y no evitó deinir la situación como “muy grave”. En Turismo, donde en promedio las ventas arrastran un semestre seguido con caídas interanuales (en el caso de las agencias por encima de un dígito), también preocupa el mantenimiento de las fuentes laborales. En las empresas más grandes los recortes de estructura ya empezaron. Los dirigentes sectoriales insistieron en el reclamo de medidas urgentes al Gobierno.

La semana pasada el Indec publicó los primeros datos sobre el mercado laboral desde la asunción de Mauricio Macri a la Presidencia de la Nación. Y los números asustan a propios y extraños: al segundo trimestre de 2016 el 9,3% de la población económicamente activa estaba desempleada. Lo cual se traduce en 1,16 millones de personas. Peor aún, si se le suma el 11,2% de subocupación, la cifra de gente con problemas de trabajo trepa a los 5,3 millones. El propio director del organismo, Jorge Todesca, reconoció que “es claro y evidente que tenemos una situación muy grave”.

Esos niveles de desocupación están muy por encima del 6,6% informado en el segundo trimestre de 2015. Pero la directora de la Encuesta Permanente de Hogares, Cynthia Pok, rápidamente aclaró que “resulta imposible hacer una comparación con las cifras anteriores, debido a los errores e irregularidades que se detectaron en la confección de la información durante la intervención del organismo, desde 2007 hasta 2015 inclusive”.

Si la mirada se posa exclusivamente en el empleo generado por el sector privado los datos oficiales tampoco son alentadores. La última encuesta de Indicadores Laborales del Ministerio de Trabajo correspondiente a julio registró un incremento interanual de la desocupación del 0,5% en los grandes núcleos urbanos. Aunque si se segmenta en el rubro comercio, hoteles y restaurantes, no hubo variación, pese a que en lo que va del año las ventas en el sector mercantil cayeron un 6,6%.

Y POR CASA?

El turismo no es una isla en ese contexto. Las ventas arrastran más de un semestre seguido con caídas interanuales por encima de un dígito, con un oasis pasajero -para algunos- durante las pasadas vacaciones de invierno. “Es un momento muy difícil, en el cual la baja del consumo es terrible. Necesitamos medidas urgentes”, resumió el titular de la Federación Empresaria Hotelera Gastronómica (Fehgra), Roberto Brunello.

Por el lado de las ventas a través de agencias de viajes, el panorama es igual de malo o peor. Y no discrimina entre receptivo, interno o emisivo. Aunque las estadísticas oficiales hablen de una merma de los arribos internacionales del 7% en 2016 y un incremento del 22,3% en la salida de argentinos, el termómetro está ostensiblemente más frío entre los intermediarios. “No fue un buen primer semestre. De hecho, las ventas cayeron entre un 20% y un 25% en promedio”, señaló el titular de la Faevyt, Fabricio Di Giambattista, quien aclaró que lo que se ve como un éxito del emisivo a la luz de las cifras del Indec, es en realidad producto de una preventa muy importante realizada en octubre y noviembre para anticiparse a la devaluación.

SOBRE LOS DESPIDOS

Volviendo a poner el eje en el mercado laboral, ¿Se puede hablar de una crisis de empleo también a nivel de turismo? A falta de estadísticas permanentes sobre la materia, la respuesta no es lineal.

Lo que está claro es que en lo que va del año no se ha creado empleo en Turismo, difiriendo el inicio del cumplimiento de la meta del Gobierno de crear 300 mil puestos de trabajo en el sector en cuatro años.

Por otro lado, los empresarios tampoco hablan de una ola de despidos, ni en agencias ni en hoteles. Lo cual no quita que los haya habido (y fueron muchos), pero muy focalizados.

Puntualmente, en el caso de las agencias los recortes de plantillas se concentraron en las tres o cuatro más grandes. En esa cima de la pirámide, donde reinan las grandes OTAs, se perdieron entre enero y julio más de 200 fuentes de trabajo (datos en base a fuente oficial). Y para agosto las solicitudes de bajas superaban con creces a las altas.

Sin embargo, semejante caída no es representativa de lo que ocurre en los escalones inferiores, donde conviven movimientos de altas y bajas en las plantillas y sólo excepcionalmente superan el dígito. Pero en el promedio final hay un leve declive en la situación laboral, en el cual es decisivo lo que sucede con el quinteto de mayor plantilla.

“Está claro que el sector no está incorporando mano de obra y es probable que se haya perdido en casos muy específicos. Pero las empresas ya vislumbraban que este semestre iba a ser de transición e incluso muchas previeron en sus presupuestos una caída en las ventas del 20%. El tema es que una vez confirmada, a las agencias con mayor estructura se les hace más difícil sostenerla. Y en esos casos las más chicas se resienten menos”, explicó Fabricio Di Giambattista.

PREOCUPADOS Y ANSIOSOS

“No tenemos datos concretos, pero hemos recibido comentarios acerca de despidos en algunas agencias de la Capital”, señaló el secretario de la Organización de la Federación de empleados de comercio (Faecys), Mario Migliore. El dirigente sindical reveló que en los próximos días se convocó a una reunión de todas las filiales del país para “saber dónde estamos parados, porque las versiones son preocupantes”.

Por el lado del sector hotelero- gastronómico afirman que si bien no han habido despidos (menos aún incorporaciones), la pálida situación de facturación y rentabilidad “necesita resolverse con medidas urgentes”, dijo Brunello, quien agregó: “No sabemos cómo va a evolucionar el escenario, pero la mano de obra es en lo último que se ajusta, porque necesitamos retener la experiencia y capacitación que nos costó formar”.

La apuesta –como mínimo– es a que en los próximos días el ministro de Turismo anuncie la dilatada devolución del IVA para extranjeros en sus consumos hoteleros.

Entre las agencias también descuentan que la transición económica llevará un año y no un semestre como se había anunciado, con lo cual también necesitan auxilio para al menos sostener el nivel de empleo. “La reglamentación de la ley pyme y el reconocimiento de nuestra condición de intermediarios son medidas que claramente podrían ayudar a revertir el estancamiento en la creación de fuentes laborales”, opinó el titular de la Faevyt.

Fuente: Ladevi
02/09/2016