Detalles del Museo del Vino en Maipú

Detalles del Museo del Vino en Maipú

El Museo Nacional del Vino y la Vendimia es uno de los lugares más importantes del departamento de Maipú. Se ubica a aproximadamente 15 kilómetros de la ciudad de Mendoza.

La vivienda en la que hoy se encuentra en un chalet de estilo toscano que perteneció a las familias de Bautista Gargantini y Juan Giol. Ambos hombres, oriundos de Ticino (Suiza) y Údine (Italia) fueron dos de las figuras más representativas de la cultura y la tradición vitivinícola en la provincia. Los dos amigos se asociaron a comienzos del siglo XX y crearon una de las bodegas más importantes de la época. El Museo Nacional del Vino es el único de patrimonio histórico nacional vinculado a la industria más importante de Mendoza. Por eso, en esta nota, te invitamos a conocer un poco más de su historia, su arquitectura y cuándo y dónde visitarlo.

Bautista Gargantini y Juan Giol crearon juntos uno de los imperios más grandes de la vitivinicultura provincial. Ambos hombres llegaron a Mendoza a finales del siglo XIX y después de dedicarse a diferentes actividades decidieron asociarse. Primero fabricaron juntos vino casero que le vendían a los obreros del Ferrocarril Transandino pero al año siguiente compraron algunas hectáreas de tierra. Allí formaron la bodega La Colina de Oro que produjo uno de los vinos más recordados por el inconsciente colectivo nacional: el vino Toro. Juntos, Gargantini y Giol llegaron a producir 30 millones de litros anuales de vino.

Como además de amigos, Giol y Gargantini eran concuñados, decidieron construir en conjunto dos mansiones. Para ello, en 1910, convocaron al arquitecto boloñés Emanuel Mignani y al constructor Ricardo Ciancio quienes decidieron darle a ambas casonas un marcado estilo Liberty, la versión italiana del Art Noveau. El estilo Liberty también se llama stile floreale y se caracteriza por uso omnipresente de esculturas y molduras con motivos florales y vegetales. Los empleados de La Colina de Oro llamaban a estos chalets, “las casas patronales” y en ellas ambos hombres recibían frecuentemente las visitas de grandes figuras de la esfera local y nacional. Ambas construcciones eran muy avanzadas para la época ya que mientras el común de los maipucinos debía ir a buscar agua a la plaza central, estas casas ya contaban con agua potable y una red de energía eléctrica.

 

El Museo Nacional del Vino y la Vitivinicultura, su creación y apertura

Los dos chalets fueron donados a la Municipalidad de Maipú durante las últimas décadas del siglo XX. En 1993, abrió sus puertas el Museo Nacional del Vino y la Vendimia. Cinco años después, en 1998, se lo declaró Monumento Histórico Nacional. Entre los diferentes detalles que tiene se pueden observar las imponentes escaleras de mármol de Carrara, las vitrinas originales en las que se exponen los vinos de la región y los juegos de muebles que llevan tallado al dios Baco en la parte superior. En el primer piso, en lo que fue uno de los dormitorios, trabajan artesanalmente los toneleros mientras que en el dormitorio que perteneció a Giol están expuestas las primeras botellas con sus respectivas etiquetas además de maquinaria y herramientas caseras utilizadas para la vinificación. El museo cuenta además con salones para reuniones de los bodegueros y degustaciones de vinos.

 

¿Cómo llegar y cuándo visitar el Museo Nacional del Vino y la Vitivinicultura?

El museo puede visitarse de lunes a sábados, de 9 a 18 y los domingos y feriados, de 10 a 14. Está ubicado sobre la calle Ozamis 914 de Maipú. La mayoría de las líneas de colectivo que van desde la ciudad de Mendoza hasta Maipú pasan por sus puertas. Otra forma de visitarlo es a través de la plataforma Mendoza En Casa, en la que se lo puede recorrer virtualmente en unos 5 minutos.

 

Fuente: mendoza.italiani.it, por Victoria Bibiloni Abbona