La Dirección de Recursos Naturales evalúa abrir la temporada del Aconcagua desde enero y hasta mediado de febrero. La posición de las prestadoras de servicios

Luego de haber tenido una temporada 2020 donde no se pudo abrir el Parque Provincial Aconcagua para ascensos a la máxima cumbre de América (y de Occidente) las autoridades provinciales están trabajando y sosteniendo reuniones con los distintos sectores involucrados profesionalmente con el lugar, y que han sufrido mucho perjuicios por la no apertura del parque. Desde la Dirección de Recursos Naturales Renovables, de quien depende el lugar, se evalúa realizar una temporada más corta de lo habitual, de unos 45 días, iniciando en enero y hasta mediados de febrero, mientras que la actividad privada, que involucra a los prestadores de servicios de Alta Montaña, piden que se extienda los más posible, para permitir una afluencia mayor de expediciones que intenten llegar a la cumbre del cerro de 6.962 metros sobre el nivel del mar.

En el programa Hora Libre, que se emite de lunes a viernes, de 15 a 18, entrevistaron a un representante de los sectores más castigados por las restricciones impuestas en el parque, Leandro Villegas, guía de montaña, que trabaja en la empresa Grajales Expeditions. Consultado sobre la fecha de apertura y duración de la temporada en el Aconcagua, dijo: “Nosotros hemos recibido recién hoy los borradores, se ha venido conversando el tema, pero no hay definiciones concretas”, informó.

“Que sea una temporada corta –enero a mediados de febrero- es una de las posibilidades sobre las que hemos estado charlando, aunque no tenemos la confirmación. Varios de los actores del Parque están de acuerdo, y otros hemos solicitado que extiendan la temporada lo más posible”, y agregó: “Mientras más tiempo tengamos en la montaña se puede descomprimir la cantidad de gente. No es lo mismo que sean 100, 200 o 500 las personas que vengan en 45 días, a que vengan en dos meses o dos meses y medio”, explicó el montañista profesional.

Villegas informó que respecto al foro con que se manejará el parque, dijo que: “aun no se habló, hay que definir primero las fechas (de apertura)”.

Mejor poco que nada

Sobre las reuniones entre las autoridades y los actores involucrados, Villegas detalló: “Las reuniones se dan en un marco donde hay una comisión asesora que tiene la Dirección de Recursos Naturales, en la cual participan todos los actores de todo el Parque: las empresas prestadoras de servicios, guías, porteadores, y organismos técnicos que asesoran, como el Conicet, Fundación Cullunche, etcétera. Lo que hace la Dirección de Recursos Naturales, es pedir opinión en diversos temas. Normalmente no es vinculante, pero el año pasado se apoyaron en esto para decidir que no se abriera el Parque”, dijo el guía de montaña, que sin embargo ve una luz de esperanza al decir que “este año tenemos la perspectiva de que vamos a tener temporada. A cualquier trabajador involucrado que le preguntemos, nos va a decir que prefiere que haya temporada corta a que no haya como el año pasado”.

Para su sector no es lo mismo la temporada acotada, y así lo explicó: “A los ojos de los guías no tanto, primero por una razón epidemiológica. Hay que poner un aforo determinado y dejar mucha gente afuera, o se va a sobrecargar el lugar y no se va a poder mantener la distancia (preventiva). Si bien la actividad es al aire libre, hay que compartir campamentos, dormir en carpa, y se hace imposible mantener la distancia”.

Consultado sobre cantidad de gente que puede estar en los campamentos en temporadas normales (pre pandemia), Leandro enumeró que “hay algunos picos, en años anteriores, 2009 y 2010, donde se llegó a 7.000 personas, siempre hablando de ascensos, sin contar la gente que viene a hacer trekking por el día o con pernocte por dos o tres días. Todo turista que viene a Mendoza hace circuitos de Alta Montaña, y por lo menos camina hasta la laguna Horcones o va al Centro de Visitantes. Luego ha ido bajando hasta llegar a unos 3.000 en temporadas cercanas”, dijo.

 

“Nosotros (los guías), junto a una asociación de los porteadores, venimos pidiendo que en la medida que mejoren las condiciones se abra la temporada el mayor tiempo posible, que llegue hasta febrero o marzo. Creemos que en caso de que algo suceda con la pandemia, es más fácil retrotraer de fase, que en caso de que no pase nada tener que modificar decretos.

Respecto a la cantidad de trabajadores que dependen de la actividad plena (con ascensos) al Aconcagua, el guía informó: “Entre guías, porteadores, rescatistas, médicos, etcétera, estamos hablando que del Parque dependen unas 600 familias”.

Sobre la continuidad del tratamiento del tema, Leandro Villegas dijo para concluir: “Estaremos reuniéndonos todas las semanas, para que una vez que todo se defina en cuanto a la duración de la temporada, hay que comenzar a trabajar en cómo serán los protocolos, los aforos, cómo se va a trabajar. Hay que pensar que cada caso sospechoso que haya allá arriba, hay que aislar a toda la expedición y a los prestadores que han estado en contacto”, cerró.

Fuente: Diario Uno – Editado por Raúl Adriazola
20/09/2021