La Asociación Brasileña de Empresas Aéreas (Abear) reveló un estudio en el que se pone de manifi esto la importancia de la industria aerocomercial en el desarrollo de los destinos, demostrando que sus benefi cios se extienden mucho más allá de la mera acción de transportar pasajeros.

La Asociación Brasileña de Empresas Aéreas (Abear), que reúne a Avianca, Azul, Gol y Latam, fue creada para defender al sector aéreo nacional y eso signifi ca demostrar su relevancia, hacer lobby político, mostrar sus atribuciones (derechos y deberes) a consumidores y autoridades, reivindicar mejoras de infraestructura, mejorar la imagen de sus asociadas y de la industria, poner a la sociedad de su lado, probando que ayuda de forma decisiva al desarrollo del país. Creada en 2012, la Abear ya consiguió avances en el área política y con formadores de opinión, en las estadísticas mensuales del sector y en la apertura de discusiones importantes, como la revisión del Código Brasileño de Aeronáutica y las condiciones generales del transporte aéreo. Esta última apunta a adecuar las leyes brasileñas que rigen el contrato de compra de un ticket aéreo al modelo americano.

Hace dos semanas, Abear dio otro paso en la búsqueda no sólo de reconocimiento y prestigio para la industria que representa, sino también en su misión de relevar el impacto que la aviación comercial tiene en cada unidad de la Federación. Encargado a GO Associados, el estudio “Volar por más Brasil – Los benefi cios de la aviación en los estados” demuestra que la industria del transporte aéreo en el país impacta en las economías de los estados y del Distrito Federal en R$ 312 mil millones, o el 3,1% del PIB brasileño (en el mundo, este porcentual es el 3,5% del PIB mundial, lo que muestra que Brasil está sólo un poco por debajo de la media). La Abear estima que el número global podría alcanzar el 8% del PIB, teniendo en cuenta “empleos y actividades viabilizados gracias al transporte aéreo, el valor intrínseco de la agilidad y conectividad de la aviación y los efectos en el comercio y en el turismo doméstico de los países”. En el estudio realizado por GO Associados, con métricas de Oxford Economics, se contabilizan los efectos directos de la aviación en la economía (lo que las empresas aéreas facturan y también los negocios de los aeropuertos, contemplando toda la operación aérea) y también los llamados “indirectos” (los proveedores de esa industria), inducidos (los gastos de los empleados de las compañías aéreas y de los proveedores que sirven a la industria), catalizadores (el consumo de los viajeros del transporte aéreo con hotelería, movilidad y otros servicios en los destinos) y los efectos en otras industrias (viabilizadas o facilitadas por la aviación, como la logística, el comercio electrónico y las exportaciones).

IMPUESTOS Y EMPLEOS.

Lista para cumplir 90 años en 2017, la aviación brasileña transportó 570 millones de pasajeros de 1927 a 2001, y 920 millones desde 2002, cuando comenzó la libertad tarifaria, hasta 2015. Cabe indicar que no se trata de CPFs únicos sino de tramos volados, que son contabilizados como un pasajero. La aviación en Brasil genera, además, R$ 25,5 mil millones en impuestos, 6,5 millones de empleos y R$ 59,2 mil millones en salarios.

“La adhesión de Brasil al régimen de libertad tarifaria, en 2002, permitió ampliar la contribución del transporte aéreo al desarrollo nacional. En los siguientes 10 años el uso del avión se volvió corriente para muchas personas: el número de pasajeros transportados cada año en Brasil pasó de 30 millones a 100 millones, y el valor promedio de los pasajes domésticos cayó a la mitad”, señaló el presidente de la Abear, Eduardo Sanovicz. Según él, por cada R$ 1 que la aviación genera como producción económica directa, se generan cerca de R$ 5 en producción de turismo. “Si miramos la ocupación, por cada profesional contratado por la aviación, se protegen más de ocho puestos de trabajo en el turismo catalizado. Este análisis deja claro el potencial de multiplicación de benefi cios del transporte aéreo cuando se consideran sus impactos directos e indirectos en la sociedad.”

“La información del estudio es inédita y puede ayudar a administradores públicos y privados a entender mejor el negocio de la aviación y su brutal impacto en otros negocios. Para nosotros, esta es una importante escala en nuestro viaje. Nuestro objetivo es mostrar a la sociedad y a sus representantes que, cuando la aviación brasileña tiene sus fundamentos cercanos al ambiente internacional, el que gana es el país, ya que quienes se benefi cian son los consumidores brasileños”, continuó Sanovicz, quien ha presidido Embratur y Anhembi Turismo (hoy SP Turis).

TERCERO EN DOMÉSTICO.

Hoy Brasil tiene 110 millones de pasajeros nacionales e internacionales, siendo que 103 millones son transportados por compañías nacionales. El país presenta 2.700 despegues diarios, en 126 aeropuertos, constituyendo el 3% del tráfi co mundial. El mercado doméstico brasileño es el tercero más grande del orbe, sólo inferior al de Estados Unidos y China, y con números similares al de Japón. Es la fuerza de ese mercado lo que asegura al sector en épocas de crisis del dólar, pero incluso así las compañías padecieron pérdidas por R$ 5,9 mil millones en 2015, debido a, según la Abear, los items que se están debatiendo en la agenda de competitividad, como el costo del combustible, las condiciones del transporte aéreo en el país y la alta tributación.

Fuente: Ladevi
02/12/2016

 

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