El titular de la Comisión de Turismo de la Cámara baja, Maurice Closs, presentó un proyecto para definir un nuevo calendario (derogando los dos decretos presidenciales de enero), que como novedad pretende darle al Ejecutivo flexibilidad para determinar hasta tres feriados turísticos o días no laborables al año.

La eliminación en enero por decreto de necesidad y urgencia de los feriados con fines turísticos un fue golpe económico, político y cultural a la actividad. Un impacto del que dieron cuenta –con más o con menos ahínco- organismos públicos y entidades empresarias o de trabajadores del Turismo durante un puñado de días que siguieron a la efectivización de la medida.

La semana pasada se rompió la tácita resignación a la decisión del Ejecutivo con la presentación de un proyecto de ley que apunta a reparar el impacto económico y político del fin de los feriados XL.

La iniciativa del presidente de la Comisión de Turismo de la Cámara de Diputados, Maurice Closs, propone la derogación de los decretos del Ejecutivo, “entendiendo que es necesario encauzar la discusión parlamentaria a través de un nuevo proyecto tendiente a encontrar nuevamente un equilibrio entre las partes”. En este sentido, entiende que lo dictaminado por la Casa Rosada “terminó en un perjuicio para la actividad turística”

Recordemos que la eliminación por decreto de los feriados turísticos implicó una doble derrota política. Por un lado, porque el Gobierno decidió saltar el debate legislativo del proyecto que había enviado a fines de 2016 y avanzar con una medida unilateral (no escuchando el pedido de las provincias). Por el otro, porque se desoyó el pedido de los los titulares de las carteras de Turismo de 20 provincias, la Ciudad de Buenos Aires, la Cámara Argentina de Turismo y el propio coordinador del Consejo Federal de Turismo (CFT) por el MinTur, quienes firmaron una Declaración donde ratificaron la importancia de mantener el calendario vigente desde 2010.

En este sentido, en los fundamentos de la propuesta de Closs se recogen estos reclamos al señalar que “como corresponde, una ley debe ser modificada por otra ley. Estando en sesiones ordinarias, es el Congreso de la Nación es el que se debe abocar a sancionar una norma que regule los llamados fines de semana extra largos o puentes”.

LA PROPUESTA EN CONCRETO.

Como dijimos, en materia de definición de los feriados inamovibles y los trasladables no hay novedad alguna. Se mantienen exactamente los mismos que definió el doble decreto presidencial. Según Closs, el calendario actual expresa los consensos generales sobre cuáles se conmemoran o cuáles deben trasladarse.

La novedad viene por el lado del intento de reinstaurar los “feriados turísticos”, aunque ya no se llamarían así. El proyecto de ley faculta al Ejecutivo a fijar anualmente hasta tres feriados o días no laborables para promover los viajes, haciéndolos coincidir con un lunes o un viernes. O sea, si este año se optara por definir como día puente el viernes 26 de mayo se propiciaría un fin de semana de cuatro días.

Es decir, el mecanismo es exactamente igual al que se aplicó desde 2011 y que fue derogado en enero pasado. La diferencia está en la flexibilidad que le da al Ejecutivo para determinar la cantidad de días puente (ninguno, uno, dos o tres) en función de cada año calendario (se deben fijar 50 días antes del fin de año anterior). Y en la posibilidad de determinar si ese día es feriado o simplemente día no laborable, con las repercursiones que ello implica para las empresas en sus relaciones laborales. “Es una norma que busca flexibilidad y la posibilidad de acomodarse con los tiempos y los momentos”, explicó Closs.

El diputado ya giró el texto para que sea analizado por sus pares de la comisión de Turismo, así como a las provincias para que influyan en el avance de un proyecto que claramente no está en línea con lo que pretende el Ejecutivo.

Fuentes: Ladevi
14/03/2017

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