En Luján de Cuyo, la belleza de paisajes se conjuga con la cantidad de bodegas que abren sus puertas al turista, durante casi todas las épocas del año.

 

Llamada también Tierra del Malbec, Luján de Cuyo está ubicado a 19 km de la ciudad de Mendoza y no solo se destaca en términos netamente vitivinícolas, sino que ofrece variedad de paisajes y una innumerable oferta turística que lo convierten en un destino cada vez más elegido.

 

Luján de Cuyo invita a disfrutar de sus bodegas, visitas guiadas, cabalgatas por viñedos, gastronomía de excelencia con diferentes sabores y texturas y un sinfín de actividades como aventura en sus ríos, diques y montañas. 

 

Pero primero hay que buscar un buen alojamiento, especialmente en Chacras de Coria, que debe su nombre a una antigua posta perteneciente a Don Bohorque Coria dando nacimiento a las primeras estancias en la zona. Una vez cómodamente instalados, hay varias opciones para comenzar un recorrido por la Ruta del Vino.

Una de ellas es con el llamado Ómnibus Vitivinícola que recoge a los pasajeros alojados en algunos hoteles o sino en un punto de encuentro, y con distintas tarifas te lleva a conocer dos o cuatro bodegas según la excursión sea por día o día entero.

La otra opción, para quienes han llegado en su propio vehículo, es fijarse un itinerario por las más conocidas y aquellas que ofrecen mejores servicios, aunque en la mayoría de los casos todas disponen de visitas guiadas por sus viñedos, su planta de elaboración y la cata de por lo menos cuatro vinos de su producción. La diferencia pueda estar en que algunas cuentan con restaurantes a cargo de chefs de alto nivel culinario, quienes van sirviendo los distintos pasos maridados con el vino correspondiente.

 

Sería casi injusto nombrar solo algunas de las 60 bodegas que permiten su conocimiento, pero por experiencia propia puedo recomendar:

  • La bodega Séptima, del grupo Cordoniu, oriundo de Cataluña, ubicada sobre la Ruta Internacional 7 con vistas al Cordón de Plata.
  • La bodega Lagarde creada en 1897 y con viñedos originales desde 1906, es otra de las que ofrece vinos de muy buena calidad.
  • La Bodega Renacer, quizás la más joven, exporta casi el 90 por ciento de su producción.
  • No hay que dejar de mencionar Bodegas y Viñedos Tierra Alta, considerada la primera bodega boutique de Mendoza, especialista en Malbec, a la que se llega por el Acceso Sur 6501, Lateral Este, cuyo enólogo Federico Vargas Arizu descendiente de una generación de especialistas viñateros que viene desde 1890, es el encargado en muchos casos de explicar a los visitantes todo el proceso que los lleva a tener excelentes productos como así también es posible degustar algunas exquisiteces en su restaurante Juana María.

 

Pero no todo es vino

Dentro de Luján se encuentra además uno de los principales centros de agua termales del país, como lo es Cacheuta con aguas que alcanzan los 42 grados con numerosas piletas a distintas temperaturas, con espectaculares vistas a la montaña.

 

El lugar visitado por miles de turistas durante todo el año, cuenta con un hotel y un parque de agua a unos 800 metros de distancia. No hace falta estar alojado allí para disfrutar de un día al aire libre y de las piletas, pagando una entrada general y se recomienda acceder a su restaurante con excelentes comidas. 

 

Este complejo turístico sufrió un gran aluvión provocado por el glaciar Río Plomo en 1934 que arraso prácticamente con todas sus instalaciones reinaugurándose en 1966 tras permanecer varios años cerrado y, ahora tiene solo 15 de las 152 habitaciones que poseía en aquella época. Entre sus servicios para quienes ocupan el hotel se destacan el sauna seco, la hidroterapia, fango terapia y la piscina con aguas termales para todo público. Es bueno señalar que en sus inmediaciones hay numerosos bares y parrilladas como así también negocios de artesanías y productos regionales.

 

Potrerillos

Pasando por el nuevo túnel que está cerca de Cacheuta se llega a Potrerillos, una singular villa de montaña con vistas a la nevada Cordillera de los Andes, donde se destacan sus Centros de Artes y Cultural y el museo de Arqueología, y para quienes gustan de las emociones que generan mucha adrenalina, existen varias empresas que ofrecen rafting, canopy, mountan bike, cabalgatas, trekking, paddle surf en el lago Potrerillos y una tirolesa que cruza varias veces el río entre montañas.

 

En un entorno de extrema naturaleza y aire puro se levanta, después de muchos traspiés, el Gran Hotel Potrerillos reinaugurado por última vez en 2005 tras sufrir una serie de inconvenientes que lo mantuvieron cerrado en varios periodos.

 

Su construcción data de 1942 y tiene 34 habitaciones con mobiliario totalmente renovado, grandes living con hogares a leña, un amplio parque y muy cercano al espejo de agua que tiene 14 km. de largo por 3 km. de ancho, donde se practican diversas actividades náuticas.

 

Chacras de Coria

Es muy interesante recorrer el centro antiguo de la ciudad, partiendo desde la Plaza Jerónimo Espejo, ubicada frente a la Iglesia del Perpetuo Socorro, terminada en 1935. La calle Mitre es la más antigua y se caracteriza por grandes plátanos y viejas casonas, algunas transformadas en talleres de artesanos y negocios de venta de ropas. A la altura del 1.400 se levanta un hotel de 4 estrellas, casi desentonando con el entorno, junto al moderno Plaza Mall, lugar de encuentro de los habitantes de la ciudad. La calle finaliza en la vieja estación de trenes Paso de los Andes, cuyo ramal unía Mendoza con Los Andes, primera localidad chilena pasando la Cordillera.

 

Dónde alojarse

Hay v variedad de alojamientos con tarifas un poco elevadas pero con buenos servicios. Cono ejemplos citaremos a Plaza Paraíso Petit Hotel (4 estrellas), Hotel San Francisco (3 estrellas), El Encuentro Posada, Casa la Galeana, entre otras posibilidades.

 

Fuente: Diario de Cuyo, por Juan Carlos Lopresti

 

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