La iniciativa del municipio, anunciada por Iglesias, se sustenta en datos históricos que revelan que la bebida surgió en ese departamento.

 

El municipio de Guaymallén inició en los últimos días una inédita campaña que promete polémica, y por la cual pretende reemplazar en Argentina la denominación de “vino espumante” por “vino Guaymallén”, como reconocimiento a que el primer vino espumoso que se elaboró en el país habría surgido de la bodega Santa Ana, en 1902. 

 

“¿Puede adoptarse el nombre de ‘Guaymallén’ para el espumante argentino?”, se pregunta el historiador Pablo Lacoste y ahonda en el asunto: “Lo primero que va a preguntar el consumidor es: ¿qué significa esa palabra y de dónde la sacaron? ¿Es una herramienta de marketing para llamar la atención a través de campañas publicitarias o tiene un sentido profundo, con valores, relatos, historias, mitos, leyenda e identidad, capaz de sostenerse por sí mismo?”.

 

Lacoste, autor del libro “La vid y el vino en el cono sur de América”, describe y explica que la bodega Santa Ana, fundada por el inmigrante alemán Carlos Kalléss en Guaymallen (1890), mostró una innovación trascendental ya que elaboró los primeros espumantes de Argentina. Y según el autor “estos se lanzaron al mercado en diciembre de 1902, a través de un aviso comercial publicado en diario Los Andes”. 

 

El historiador recuerda además que aquel espumante se elaboraba con el método champenois, con doble fermentación, en pupitres de madera situados en las cavas de la bodega Santa Ana. “En 1910 Kalléss vendió esta bodega al comerciante italiano radicado en Buenos Aires, Luis Tirasso, quien realizó grandes inversiones publicitarias para instalar el producto en el mercado nacional. De este modo se consolidó en Argentina el concepto: Mendoza era capaz de elaborar buenos espumantes, con el liderazgo de la bodega Santa Ana”.

Este proceso fue la base de un desarrollo extraordinario sostiene Lacoste subraya que “actualmente Mendoza elabora cerca de 400.000 hectólitros de espumante, lo cual representa el 95% del total nacional. Una parte importante se elabora en Guaymallén. Por estos motivos, el departamento se reivindicó como capital nacional del espumante en 2014 y en 2015 comenzó a realizar la celebración Burbujas y Sabores; finalmente, el intendente Marcelino Iglesias ha propuesto adoptar el nombre de ‘Guaymallén’ para denominar el espumante argentino”.

Pablo Lacoste enumera una serie de aspectos que sostienen la idea del municipio y que nacen con el mismo origen del departamento: “Guaymallén representa el patrimonio ancestral legado por los pueblos originarios, centrado en la cultura del agua, el riego y el agro. Este legado representa 4.000 años de tradición agrícola. El cacique Guaymallén cultivó sus tierras en la zona de Las Cañas y Villa Nueva”, dice y agrega: “Gracias a los canales de riego y la cultura agrícola de los huarpes, los españoles pudieron introducir las plantas de vid y cultivar sus viñas. La primera bodega argentina se levantó dentro del actual departamento de Guaymallén en 1588, en tierras regadas por el canal Añato”.

 

El historiador sostiene que aquella primera bodega en Guaymallén alentó a los vecinos de otras localidades de Mendoza a levantar sus propios establecimientos y, con el tiempo, hacer de la región la mayor provincia vitivinícola de América del Sur. 

 

“El primer espumante de Argentina fue elaborado en la bodega Santa Ana, de Guaymallén en 1902, una continuidad en la elaboración de espumantes que se mantiene vigente hasta hoy. Esto marcó un caso de liderazgo provincial y nacional. Las campañas publicitarias nacionales masivas de espumante hecho en Argentina, de alto impacto público fueron realizadas justamente, por la bodega Santa Ana, en la década de 1920. Estas campañas fueron un aporte significativo para consolidar la presencia del espumante hecho en Mendoza en los mercados nacionales”, explica Lacoste.

Junto con Santa Ana, otras bodegas de Guaymallén iniciaron la elaboración de espumantes. “Actualmente unos quince establecimientos localizados en este departamento se dedican a mantener viva la tradición del espumante. Esta tradición se expandió a otros departamentos y actualmente, Mendoza elabora cerca de 500.000 hectólitros de espumante, lo cual representa el 95% de la producción nacional”, dice Lacoste y subraya que “Guaymallén tomó la decisión política de reivindicarse como Capital Nacional del Espumante, en 2014 y por decisión del Concejo Deliberante. En armonía con eso, Guaymallén organiza anualmente, desde hace cuatro años, la celebración Burbujas y Sabores, en la cual los espumantes se ponen en el centro del escenario con múltiples actividades culturales”.

Finalmente el intendente Marcelino Iglesias propuso en los últimos días que el espumante argentino adopte la Denominación de Origen Guaymallén, de un modo similar al empleado por España para denominar Cava a sus vinos espumosos.

 

Champagne y espumante

Para dejarlo en claro, champagne es un solo tipo de vino espumoso, pero no todo vino espumoso es champagne.

Es decir, el champagne es un vino espumoso elaborado desde 1700 en la región de Francia del mismo nombre. Por ello, la Unión Europea le cedió a Francia la denominación de origen protegida (DOP) Champagne y, como consecuencia, es el único país que puede utilizar este nombre para sus vinos espumosos.

 

Fuente: Los Andes, por Javier Hernández

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