La devaluación del peso generó un escenario ideal para la recepción de turistas extranjeros, por lo que se espera una gran temporada de verano en Mendoza, en lo que se refiere a hotelería y gastronomía. Sin embargo, el nuevo presidente de la entidad que nuclea a los empresarios del sector, Fernando Barbera, considera que es fundamental combatir la informalidad y mejorar la calidad de las plazas de una y dos estrellas.

La Asociación Empresaria Hotelero Gastronómica y Afines de Mendoza (Aehga) renovó sus autoridades y Barbera volverá a ser presidente, ya que tuvo un mandato previo que finalizó en 2011.

Tras la confirmación de su cargo, el empresario gastronómico dialogó con Diario UNO y confió que buscarán mejorar la competitividad del sector para colocar a la provincia como el principal destino turístico del país.

“Hay que competir con otras regiones, por lo cual es clave la reinversión y para eso es necesario que junto con el Gobierno trabajemos en bajar la informalidad del sector. Tenemos muchas camas ‘parahoteleras’, que se ofrecen al turismo, pero no están inscriptas, no tributan impuestos y no tienen al personal en blanco”, dijo Barbera.

Esa informalidad provoca dos complicaciones, una a corto y otra a largo plazo. La del corto plazo es la de una menor ocupación de las plazas formales, ya que los precios son menores en las informales, y la del largo plazo tiene que ver con que bajará la rentabilidad, por lo que luego no podrán volver a invertir para mejorar la calidad.

En cuanto a los turistas que llegan a Mendoza, el empresario consideró que hay de todas las gamas, partiendo desde los hostels y llegando hasta los hoteles cinco estrellas o posadas boutique.

Sin embargo, en una posición incómoda quedaron los hoteles de una y dos estrellas, dado que los precios a los que ofrecen sus habitaciones no son mucho menores a los de tres estrellas, por lo que la gran mayoría prefiere gastar un poco más pero tener un mejor servicio.

“El tema está entre el dos y tres estrellas: la brecha de tarifas es corta porque los costos fijos son muy altos, entonces no hay mucha diferencia económica, pero sí de calidad, por las exigencias que tienen los de tres estrellas. Los jóvenes eligen los hostels y la gente de arriba de 50 años no va a un hostel, pero por unos pesos más va a un tres estrellas”, explicó Barbera.

En ese sentido, el empresario consideró que se debe trabajar en captar distintos públicos, como pueden ser los de eventos deportivos o competencias deportivas en las que muchas delegaciones lleguen a Mendoza, como también el del turismo social, generalmente con personas de la tercera edad.

Sobreoferta de gastronomía

La situación de la gastronomía no es mucho mejor, ya que también existe mucha informalidad en el sector. Pero el principal inconveniente que tienen, hoy por hoy, los restoranes es que tienen costos fijos muy altos que son difíciles de cubrir para la cantidad de demanda que tienen.

“Está un poco complicado y encima, como hasta el 2008/2009 veníamos en crecimiento en cuanto a lo turístico por la cuestión cambiaria, hoy la oferta es demasiado amplia, está un poco saturada”, indicó respecto del rubro en el que mayor experiencia tiene.

En ese sentido, explicó que hace algunos años con trabajar mucho y bien, los fines de semana se podía cubrir los principales gastos, pero con los constantes aumentos de luz, gas e impuestos que hubo en el último tiempo, ya no alcanza solo con los fines de semana para sostenerse y además, obtener ganancias.

“Las perspectivas de todas formas son buenas, es cuestión de ubicar a Mendoza como la mejor plaza gastronómica del país, hoy en los buscadores y sitios online figuramos segundos detrás de Buenos Aires. Hay un potencial para ponernos en primer lugar y la gastronomía es un atractivo turístico importante, porque muchas personas eligen su destino de vacaciones viendo dónde y qué van a comer”, cerró Barbera.

Fuente: Diario Uno
22/12/2018

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