A partir del 30 de abril de 2017 la AFIP hará cumplir vía inspecciones la obligación de aceptar todo tipo de tarjetas. Los hoteles y restaurantes serán los primeros, mientras que agencias y operadores de turismo se incorporarán al final del cronograma, desde el 31 de octubre. Ofrecerán incentivos para que todos cuenten con un sistema POS. Los empresarios del sector reiteraron sus quejas por los altos costos asociados al uso de plásticos, que en el caso del débito se llevaría en impuestos y aranceles el 9% del valor de la venta.

El Gobierno nacional reglamentó lo dispuesto por la ley 27.253 (vigente desde junio del año pasado) que obliga a todos los comercios y empresas a aceptar tarjetas de débito. Para ello dispuso un cronograma (ver recuadro) para que tanto contribuyentes inscriptos en IVA como monotributistas, en función de su categorización y ventas netas, se adapten y cuenten con terminales de POS.

«Los comercios son reacios a aceptar los medios electrónicos de pago. Las razones que aducen son el costo del artefacto o la baja señal de telefonía, pero también sabemos que muchos optan por el efectivo para mantenerse en la informalidad», explicó en rueda de prensa Alberto Abad, titular de la AFIP, quien agregó: «Buscamos un cambio cultural y que se generalice el uso de los medios de pago electrónicos».

No es la primera vez que la AFIP intenta avanzar en este frente. De hecho, en 2015, durante la anterior gestión, se chocó de frente con las gremiales empresarias, que incluyo llegaron a plantear la inconstitucionalidad de la obligación ante la Justicia. Dos años después y con las entidades sentadas a la mesa, la reglamentación goza del consenso privado. La clave para destrabarlo -según explicitó la propia CAME- es la implementación de un calendario progresivo por sector económico y monto de facturación anual de 2015, además de un convenio con los proveedores del dispositivo POS.

POR ORDEN DE LLAMADA.

Hoteles y restaurantes, junto a comercios al por mayor y por menor, serán los primeros rubros alcanzados por la disposición y desde el 30 de abril (para quienes tengan ingresos brutos anuales de $ 4 millones) deberán ofrecerle a sus clientes la posibilidad de abonar con tarjeta de débito.

De acuerdo al código de nomenclatura de actividades económicas, las agencias de viajes, operadores y otras actividades de apoyo estarán alcanzadas recién a partir del 31 de octubre para facturaciones anuales mayores a $ 4 millones, desde el 30 de noviembre para quienes no alcancen dicho monto pero superen $ 1 millón, y a partir del 31 de diciembre para montos menores.

En el caso de los monotributistas el plazo que tienen es hasta el 31 de diciembre (categorías F a K) o hasta el 31 de marzo del año próximo (A a E).

POR LAS BUENAS.

Para facilitar la adopción «voluntaria» al régimen, la AFIP lanzó una serie de incentivos. Por un lado, los monotributistas que instalen terminales POS no tendrán costo por el alquiler del dispositivo durante dos años. En tanto que los inscriptos en el IVA tendrán bonificaciones a elección (descuentos del 50% por seis meses o gratuidad hasta dos años, según el proveedor). Asimismo, la AFIP disminuirá en un 50% las retenciones del IVA y Ganancias en todas las operaciones con tarjetas de débito.

POR LAS MALAS.

Además de la obligación de aceptar tarjetas de débito, los establecimientos tendrán la obligación de tener un cartel impreso indicando que acepta dicho medio de pago.

Las multas por el incumplimiento de lo previsto en la disposición van de $ 300 hasta $ 30 mil. En caso de hechos graves y reincidencia, el organismo de aplicación puede determinar la clausura de 3 a 10 días del local.

«Vamos a salir periódicamente hacer visitas con inspectores. Aplicaremos tarjeta amarilla a quien incumpla, de manera que las advertencias lleguen antes que las multas», dijo Abad.

EL «SÍ, PERO» DE LOS HOTELEROS.

El tema fue tratado por los empresarios hotelero-gastronómicos durante la reunión de la semana pasada del departamento de Fiscalidad y Tributación de la Fehgra. Si bien las autoridades de la Federación expresaron su apoyo a la intención de formalizar la economía, insistieron en manifestar su preocupación por los costos asociados al uso de tarjetas.

Según estimaciones de la entidad, el hotelero recibe casi un 9% menos del valor de venta, como resultado de la aplicación de impuestos a los débitos y créditos, tasa financiera (ver recuadro) y otras percepciones y retenciones (Ganancias, IVA e Ingresos Brutos). Además, en caso de utilizar tarjeta de crédito, ese costo puede ir del 10% al 20%, dependiendo de la jurisdicción fiscal.

Fuente: Ladevi
25/02/2017

 

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