Aventura en Malargüe

Aventura en Malargüe

Cualquier fin de semana es ideal para hacer un recorrido por algunos de los lugares emblemáticos del departamento sureño. Paisajes maravillosos y experiencias únicas para vivir en estas vacaciones.

Definitivamente el recién estrenado trecho de la Ruta 40 que une San Carlos con Malargüe está comenzando a dar sus frutos. Es que llegar hasta allí por la nueva ruta donde, ya el viaje atraviesa paisajes y nos recrea durante las tres horas que tardamos en llegar, saliendo desde Mendoza. Esto logra que nos den ganas de programar pasar unos días en el sur y conocer los lugares que nos ofrece nuestra provincia.

Es temporada alta para el turismo en Malargüe, la ciudad que casi nos recibe entera a las puertas de entrada, tiene uno de los cielos más limpios y aires más puros, lo que convierte a los malargüinos en excelentes anfitriones, dispuestos para hacernos conocer la historia, los nombres y los lugares que, ellos saben, serán difíciles de olvidar.

 

Todo por la ruta 40  

Volcán Malacara

Nuestro recorrido comienza andando 42 km al sureste de la ciudad. Allí nos encontramos con  el Volcán Malacara, que tiene una altura de poco más de 1.800 msnm. Últimamente el volcán ha sido erosionado por las lluvias y el viento, lo que deja el descubierto grandes cuencas de casi 30 metros de altura por las que ingresan las excursiones durante el recorrido. Pasados unos minutos de conocer al Malacara, ya queremos que el paisaje que vemos nos quede guardado para siempre. El por qué del nombre, las historias y esos “protagonistas” que lo habitan son parte de la experiencia y está buena recibir las respuestas, en el momento de cara al volcán.

Las excursiones son todos los días a las 10.30 y 15.30. Es obligatorio uso de pantalón largo y calzado adecuado.

 

Manqui Malal

Luego continuamos la recorrida por la ruta 40  y llegamos a Manqui Malal, un paraje para descubrir enormes paredes de origen marino que se elevaron dejando huellas de fósiles y flora al descubierto. Allí también se puede comer y los anfitriones nos esperan con una amabilidad que se agradece. Entonces, llega el turno de saborear platos regionales como chivo al romero y tomillo con papas al horno para luego saborear una generosa porción de torta de chocolate con frutos rojos y crema, un excelente modo de asegurarnos que estamos pisando tierra malargüina. El lugar abre de 9 a 19.

 

Turcará

A medida que avanzamos, ya sentimos que podemos con toda esta travesía, y como  desafiando a lo que nos rodea, conocer Turcará, Parque de aventuras, lo transforma en una buena parada en este viaje.

Los senderos de Turcará son la parte más alta de la cuesta del Chihuido con una vista maravillosa. El lugar ofrece varias opciones como Circuito de Aventura Completo que incluye cruzar un puente tibetano, caminatas por el playón de fósiles marinos de millones de años, recorrer un “balcón natural” a 60 metros de altura y “volar” por una tirolesa a más de 80 mts. de altura.

Para los que les gusta solo mirar a los valientes, el lugar ofrece otras opciones: hay una cafetería donde se puede tomar algo y degustar una rica hamburguesa de chivo. Además dispone de venta de artículos regionales, con precios muy accesibles, acompañado de una vista panorámica espectacular. El lugar cuenta con un camping y espacios adaptados para personas con discapacidad.

 

Caverna de las Brujas

Acá si llegamos a una de las atracciones que tiene Malargüe para visitar. La expectativa aumenta cuando nos acercamos al lugar. Es que la experiencia de adentrarnos, ni más ni menos, que en la montaña es tan completa y llena de sensaciones que la hace digna de vivenciar. Hay que pedir turno en la Dirección de Turismo de la Municipalidad, llevar ropa cómoda y por lo demás dejarse guiar. Para no perdérselo.

 

Llano Blanco Geoparque

Recientemente inaugurado nos ofrece recorrer y descubrir un bosque pétreo, que impacta a los visitantes. El proyecto de 70 hectáreas está ubicado a 8 km de Bardas Blancas, en la Ruta 40 y a 75 km al sur de la ciudad. Cuenta con servicios de alojamiento.

 

Reserva La Payunia

Para finalizar este mapa relatado, llegamos a la “isla bonita” de este viaje: la Reserva natural más grande de Mendoza, La Payunia, y otra vez lo sensorial se vuelve primordial. Al instante y en cada paso que damos, el paisaje está vivo y forma cuadros de colores que el cielo, el sol, las nubes, la lluvia y la misma naturaleza se encargan de dibujar. Esas imágenes impactan tanto que la tarea de describirlas se vuelve ardua. Visitar esta reserva nos lleva 12 horas donde acompañados por guías, podremos visitar un puesto, desayunar tortas fritas, almorzar bajo la sombra preparada para ese momento para regresar, mientras el sol entrelaza mantas negras y amarillas que nos distraen todo el tiempo. Para culminar y sentir la inmensidad, nos paramos  en el cráter de un volcán. Demasiada información he pasado. Hay que ir.

Para tener en cuenta: es importante aclarar que desde niños hasta la tercera edad puede recorrer y conocer estos lugares. La ropa debe ser cómoda y el calzado adecuado. Llevar abrigo, lentes de sol, gorra y protector solar, siempre.

Hacer estos recorridos con los guías es lo ideal. El trato amable y la preparación con la que brinda la información en cada visita, como así también los guardaparques, hacen que confirmemos que fue una buena idea llegar hasta allí.

En la avenida principal de Malargüe se encuentra el Informador Turístico, con toda la información disponible para nuestra estadía.

 

Fuente: MendoVoz, por Laura Romboli

 

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