Ruta 40 en Mendoza

Ruta 40 en Mendoza

Casi 600 kilómetros de la más argentina de las rutas. Campo, ciudad, montaña y desierto. Desde Lavalle a Malargüe, la Ruta 40 lo tiene todo.

En una calcomanía en el vidrio trasero de un auto o en una alusión en películas, libros o revistas, la ruta 40 está presente en el inconsciente de los argentinos, sobre todo, en el de los que vivimos en el oeste. Vehículos particulares que viajan por trabajo o de vacaciones. Osados motociclistas que desafían las altas o bajas temperaturas que nuestro clima presenta. Camiones con frases alegóricas fraternales o religiosas. Animales y ganado suelto que presentan peligro inminente, pero que también pintan la postal de nuestra tierra. En esta ruta hay de todo, y en Mendoza se pone más emocionante aún.

Obviamente, puede recorrerse de norte a sur o de sur a norte. Nosotros la vamos a analizar en el primero de los casos. La cosa arranca en el control policial de San Carlos, límite entre San Juan y Mendoza. Con una sola vía. Algunos kilómetros después encontramos un control fitosanitario de ISCAMEN. Pago de arancel, rocío de desinfectante sobre el vehículo y a continuar camino. Seguidamente llega un trayecto de badenes, correctamente señalizados. Pero no de los badenes urbanos que conocemos y que se usan para que lo autos frenen. En este caso se trata de desniveles en la ruta, de 200 o 300 metros de largo cada uno, con el objetivo de dar cauce y paso del agua de deshielo que pueda bajar desde la Cordillera de los Andes, denominador común durante todo su paso por Mendoza.

Ese trayecto, desde San Juan hasta el ingreso a la Ciudad de Mendoza merece el máximo de los respetos. Sobre todo, si se recorre de noche. El ganado de montaña, como cabras y corderos, suele escapar de los alambrados y cruzar por el asfalto. Incluso, aunque menos frecuente, pueden aparecer caballos, con el daño que esto puede ocasionar.

 

El ingreso a la Ciudad

En su ingreso a la Ciudad el camino se hace doble vía en el denominado Acceso Norte. Este cruza el nudo vial de ingreso al microcentro y continúa hacia el sur, con semáforos y tráfico urbano. Hace una enorme curva y allí debemos tomar el desvío hacia Acceso Sur o ruta 40.

Desde ese punto, en sentido sur, es todo doble vía nuevamente. 100 kilómetros más adelante encontramos el departamento de Tunuyán. Aquí se da la particularidad, que algún día se corregirá, de que debemos atravesar el centro tunuyanino. Demora por tráfico, semáforos y comercios. Estaciones de servicio y proveedurías pueden satisfacer alguna de nuestras necesidades. Seguidamente, y continuando en la zona del Valle de Uco, encontraremos el departamento de San Carlos, aunque en ese caso es solo un desvío desde la ruta, no debemos atravesar su centro.

 

El último tramo

Más adelante, ya a unos 150 kilómetros de la Ciudad de Mendoza, llega la localidad de Pareditas. Punto importante porque, hasta hace algunos meses, desde allí debíamos tomar un sentido sur-este, desviarnos hacia San Rafael y luego retomar en sentido sur-oeste hasta la localidad de El Sosneado. Sin embargo, tras la inauguración del nuevo tramo de ruta 40, desde Pareditas podemos viajar directamente a la localidad mencionada, ya en una sola vía. En El Sosneado, todavía departamento de San Rafael, existe una estación de servicio y no mucho más, pero así todo, se ha convertido en un centro neurálgico para el turismo aventura.

Continuando el camino, uso 40 kilómetros después, llegaremos a la ciudad de Malargüe, que se ubica, a su vez, a unos 350 kilómetros de la ciudad de Mendoza. Aquí encontraremos restaurantes, hoteles y comercios en general, sumado a una enorme oferta turística y de deportes de aventura. Finalmente, unos 150 kilómetros más nos llevarán hasta el límite con Neuquén, en la localidad de Ranquil del Norte. En este último tramo existen algunos lapsos de tierra y en mal estado. Vialidad todavía lo tiene en la columna del debe.

Se trata de una ruta apasionante, permanentemente costeando la Cordillera de Los Andes, con unas postales inolvidables de nuestras montañas. En total, en su paso por Mendoza, son poco menos de 600 kilómetros de puro disfrute.

 

Fuente: SerArgentino.com por Exequiel Nacevich

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