Balance de 2014  – CARLOS MONTALDO, presidente de la Asociación de Hoteles de Turismo (AHT)

La Industria de los Viajes y el Turismo atraviesa en nuestro país y desde hace ya varios años un proceso de consolidación, donde las estadísticas oficiales hablan de 4.806.900 de turistas no residentes que ingresaron al país, lo que representaría un crecimiento interanual del turismo de 14,6% con respecto a 2013. Este sector ocupa en la economía nacional un lugar muy importante, no solo genera ingresos de divisas, inversiones y puestos de trabajo, sino que impulsa también, en forma directa e indirecta, actividades e industrias relacionadas que se vinculan con la misma. Aun así, en los dos últimos años se viene evidenciando un proceso de caída en la demanda del sector hotelero formal.

Haciendo un balance de este año en cuanto al turismo, podríamos decir que nos hemos enfrentado a un primer semestre difícil con contracciones en la demanda, aumento de costos y sin haber podido solucionar las diferentes problemáticas que empañan el crecimiento sostenido de la hotelería de alta gama, me refiero a temáticas como los derechos de autor, la legislación para el alquiler de departamentos temporarios (competencia desleal), la desgravación del IVA, sumado a una mayor presión fiscal que cada día complica y aumenta los costos del negocio, haciéndolo menos competitivo. En este contexto la Industria de la Hospitalidad se vio impactada tanto en la disminución de las inversiones como en la rentabilidad de la misma, teniendo que seguir invirtiendo en forma sostenida para poder seguir satisfaciendo al turismo, que es cada vez más exigente, lo que conlleva a una ecuación de costo beneficio negativa. El sector hotelero debió entonces, en el primer semestre, adaptarse a los requerimientos y necesidades de un turismo cada vez más exigente, a procesos como la globalización y el desarrollo de nuevas tecnologías que modifican día a día la gestión del servicio y el consumo, y hacen que el hotelero deba seguir invirtiendo en un contexto cada vez más competitivo y exigente. Ante esta realidad, la tecnología y la comunicación interactiva se han convertido para los hoteles, especialmente los de mayor inversión y prestación de servicios, en una herramienta estratégica, la cual ofrece mejoras en los procesos que necesariamente deben realizarse para un crecimiento sostenido y sostenible, y para poder brindar la posibilidad de adaptarse a las necesidades de cada cliente y consumidor en particular como filosofía de trabajo. Asimismo, la gran diversidad geográfica y climática y la necesidad de una conectividad cada vez más estratégica dentro y fuera del país, hacen que en el Interior del país esto le sume una variable importante al proceso de la fluidez para una mayor demanda. En el segundo semestre del año, la ocupación hotelera mejoró en términos generales respecto del primero, y algunas cuestiones de importancia como la competencia desleal y los derechos de autor comenzaron a instalarse en la agenda del sector (público-privado), por esta razón es que resulta de suma importancia seguir trabajando en el tema, de manera tal de intentar mejorar desde todo aspecto los factores que hacen a una mejor y mayor competitividad para el sector, ya que la misma lo está necesitando. Es por eso que la AHT seguirá trabajando en esta línea en 2015, en procura de poder mejorar las condiciones que le permitan a la hotelería seguir trabajando en pro a las necesidades de sus hoteles asociados, e intentando sumar, aportando posibles soluciones e ideas que puedan llegar a servir a mejorar el contexto actual de la hotelería en la Argentina.

Un año con altibajos – CAMILO SUAREZ, presidente de la Asociación de Hoteles, Restaurantes, Confiterías y Cafés (Ahrcc)

El sector hotelero-gastronómico de la Ciudad de Buenos Aires transitó durante el último año un camino zigzagueante. Los altibajos de la economía dificultaron el desenvolvimiento de las actividades, mientras que el alza general de los precios y los aumentos en los segmentos que conforman la estructura de costos, se tradujeron en la disminución de ventas y la caída de la rentabilidad. Esa tendencia –que pareció atenuarse en los últimos meses– debió ser enfrentada por las empresas apelando al esfuerzo y la creatividad, contando, a su vez, con el apoyo de nuestra Asociación, que encaró numerosas acciones con el fin de superar las dificultades, procurando herramientas adecuadas para favorecer una reacción positiva. En este sentido, debemos señalar las actividades realizadas en conjunto con el Gobierno de la Ciudad, como la puesta en marcha en la sede social de instalaciones especialmente dedicadas a conciliaciones laborales, rúbricas de documentación, oficina de servicios de empleo y búsqueda de personal; los acuerdos destinados a la protección de medio ambiente y las numerosas acciones encaradas con las áreas de Cultura y de Turismo para promover a Buenos Aires y la Argentina como destinos de interés para los viajeros. Igualmente importantes resultaron las actividades desarrolladas en el marco de la Cámara Argentina de Turismo y la participación en las propuestas promocionales llevadas a cabo por el Ministerio de Turismo de la Nación. Durante el período, resultó sumamente importante contar con la reglamentación destinada al ordenamiento legal de los denominados alojamientos informales, auténtica forma de competencia desleal que esperamos que, con la realización de controles adecuados, deje de afectar al turismo receptivo. Vinculada con esta situación, vimos aparecer últimamente una modalidad igualmente perniciosa en materia gastronómica. Se trata de los llamados ‘restaurantes a puertas cerradas’, forma de servicios de comidas que se incorporan al mercado sin respetar ningún tipo de formalidad.

Así, funcionan sin controles bromatológicos –haciendo peligrar la salud de los comensales–, eludiendo normas tributarias –lo cual perjudica la recaudación fiscal– y obviando la legislación laboral, constituyen nuevos espacios cuyo funcionamiento compite de manera inadmisible con quienes actúan dentro del marco normativo. Naturalmente, se hace necesario que las autoridades actúen en este sentido evitando, si no se adecuan a la legislación respectiva, su desarrollo y crecimiento. El repunte de la actividad ya señalado permite abrir una puerta con moderada esperanza para 2015. Es de esperar que, si se logra una mayor estabilidad para los próximos meses, nuestros establecimientos, generadores de empleo y crecimiento, puedan volver a desarrollar sus actividades sin sobresaltos ni incertidumbre.

Fuente: Ladevi
06/03/2015

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