Mientras el sol se oculta, se puede disfrutar de una copa de vino, de gastronomía exquisita y de música con vista a la montaña.

 

El cálido clima primaveral de Mendoza impone el programa. El sol cae detrás de la montaña y ese acto se contempla desde los viñedos de alguna bodega mendocina. El disfrute es absoluto y se completa al degustar una copa de vino.

 

El ritual es mágico, espectacular. Pero aún hay más. Música, coctelería, exquisiteces para maridar con los vinos, amigos… y, por supuesto, un entorno único para celebrar el atardecer. 

 

Si bien se estima que la idea de festejar los “sunsets”, o atardeceres, viene de los famosos “after”, cuando el día de playa llega a su fin, Mendoza -y especialmente sus bodegas- tomó la iniciativa desde hace varios años y las propuestas son cada vez más atractivas.

Primavera en Mendoza es, entonces, sinónimo de actividades al aire libre. Y sunsets es el nombre con el que se invita a tener una experiencia a mendocinos y turistas.

 

Todo lo bueno que tiene un sunset

Participar de un atardecer en bodegas es un programa difícil de resistir. Es una actividad minuciosamente pensada para el disfrute y cuenta con algunos puntos distintivos que la hacen más atractiva aún.

El horario de inicio y de finalización es uno de éstos. “Hoy es el programa que más me gusta hacer. Llegás temprano -normalmente, estas fiestas comienzan entre las 19 y las 20, antes de que caiga el sol- y te vas también a un horario razonable, no muy tarde”, comenta Gustavo Valdez, un asiduo participante de estas ofertas, de entresemana, de las bodegas locales.

 

La propuesta gastronómica es también un plus, ya que con este servicio se intenta estar a la altura de un acontecimiento íntimo y exclusivo, por su capacidad limitada. 

 

Además de los vinos de cada lugar, se estila ofrecer coctelería de autor y tragos refrescantes y, en muchos casos, hay foodtrucks invitados para alternar con el menú ofrecido.

“Como todo tiene que ver con un concepto de disfrute, siempre noto que el lugar anfitrión quiere mostrar su espacio lo mejor posible; entonces, el servicio es bueno, personalizado, y todo esto suma para estar muy a gusto”, completa Eugenia López, otra mendocina que aprovecha estas ocasiones “que están tan a la mano para vivir una linda experiencia”.

Otro de los datos que aporta Valdez tiene que ver con el consumo responsable, un dato no menor tratándose de una ocasión en la que se bebe alcohol. “Siempre ha sucedido que, en los atardeceres, hay un horario en el que se corta el servicio de alcohol y se ofrece agua para emprender el regreso. En la actualidad, esto ocurre en cualquier fiesta, pero en los sunsets siempre ha sido un diferenciador y está muy bien que así sea”, completa.

 

Bandas locales, DJ’s, gastronomía, buenos vinos, aire libre, paisajes típicos y únicos: se trata de una nueva forma de pensar y vivir los after office en Mendoza. Y claro, siempre en compañía de amigos, para compartir un momento divertido a un precio accesible. 

 

Guarda14 invita a su primer sunset

Organizado por Guarda14, de Diario Los Andes, este primer atardecer será el viernes 4 de octubre, desde las 19 y hasta la medianoche, en la Bodega Dante Robino.

Así se inaugurará la temporada oficial de distintos acontecimientos del sitio dedicado a vinos y demás placeres del buen vivir.

 

La bodega anfitriona, ubicada en Perdriel (Luján de Cuyo), presenta una de las más imponentes vistas al majestuoso Cordón del Plata. Por lo tanto, el disfrute en un entorno natural de viñedos es la propuesta, que promete ser una experiencia inolvidable. 

 

Con la entrada, cada asistente podrá acceder a un ticket por dos consumiciones (entre copa de vino y tragos) y una de las opciones gastronómicas elaboradas por el chef mendocino Sergio Guardia, responsable de la cocina de la bodega.

Kush Mama aportará un estilo electrofunk-pop en un show en vivo, que será el broche de oro del sunset.

Las entradas ya están disponibles a través de Eventbrite (www.eventbrite.com.ar) a un valor de $ 700 por persona. El mismo día del sunset, tendrán un valor de $ 900 en la bodega.

 

Fuente: Los Andes, por Florencia Da Souza

 

Artículos Relacionados