La Ruta de los Dinosaurios en la Argentina

Turistas, aventureros y expertos paleontólogos son atraídos por los tesoros de la prehistoria que afloran en nuestro país. Te mostramos la Ruta de los Dinosaurios en la Argentina

El escenario ideal que esperan encontrar ante sus ojos los científicos que estudian la prehistoria y los aficionados a la paleontología bien podría encontrarse dentro de los límites del país.

 

En Mendoza o en el perturbador Valle de los Dinosaurios neuquino, en la Reserva Natural Valle Cretácico -en el norte de Río Negro- o en los bosques petrificados de Chubut y Santa Cruz, afloran milenarias señales de vida animal y vegetal, un patrimonio conservado a cielo abierto y en el subsuelo, que perfila la Ruta de los Dinosaurios de la Argentina.

 

Hasta el más optimista de los científicos se manifestó sorprendido hace cuatro décadas -un instante casi imperceptible en el largo recorrido temporal desde la prehistoria-, cuando la colosal obra de ingeniería del embalse El Chocón -vital para controlar las crecidas del río Limay y generar energía hidroeléctrica- exhibía notorias señales de una inconmensurable cuenca paleontológica.

Cada bajante del lago artificial convocaba a una multitud de entusiastas aventureros y reconocidos paleontólogos a hurgar restos fósiles en el suelo ajado de la estepa patagónica.

Uno de los más destacados expertos que se resignó a observar impávido los restos desenterrados de dos dinosaurios fue Rubén Carolini. Sorprendido por primera vez por los tesoros ocultos en el subsuelo del Comahue en 1987, fue por más y, en 1993, sus pasos tropezaron con una tibia y algunas vértebras de una fiera carnívora de unos 14 metros de largo. Esa mole viviente del Cretácico fue bautizada giganotosaurus, cuyo peso fluctuaba entre 8 y 9 toneladas.

 

Al sur del río Colorado se conserva la mayor riqueza paleontológica del país. Pieza por pieza, más de veinte museos y parques naturales (considerados “museos de sitio” por los especialistas en la materia) reconstruyen, en la porción más austral de la Argentina, ese mundo perdido que agita la curiosidad de los turistas.

 

Pero las huellas indelebles dejadas por Gondwana (la primitiva fisonomía de América del Sur) hace 100 millones de años, se detectan en todas las regiones, del Noroeste a los más desolados paisajes de la Patagonia.

Desde febrero de 2017, la enorme réplica del dinosaurio más grande del mundo recibe a los viajeros que llegan al aeropuerto de Trelew, en Chubut.

 

Tres años antes, un equipo de paleontólogos del museo Egidio Feruglio -alertados por un trabajador rural del paraje El Sombrero- hallaron los restos fósiles de un titanosaurio de 40 metros de largo y 80 toneladas de peso, extinguido durante el Mesozoico, hace 95 millones de años.

 

Este apasionante circuito, poblado de vestigios de flora y fauna extinguidas, abarca todas las eras geológicas y se extiende a la región pampeana, donde se pueden visitar yacimientos y museos especializados en el tema.

 

Hace pocos días, un grupo de pobladores de Puelén -en el sudoeste de La Pampa- hallaron restos fósiles de animales y vegetales, cuya antigüedad se calcula en 50 millones de años, en el faldeo de la sierra El Fresco.

Mientras tanto, en Valcheta fue inaugurada la muestra itinerante “Dinosaurios y otras bestias prehistóricas de Río Negro”. Dinámico y apasionante, el universo de la fauna que reinaba en las pampas en tiempos pasados aporta novedades constantemente. Aquí van algunos lugares para visitar y, de paso, indagar acerca de ese tiempo lejano, lleno de enigmas.

 

Parque Nacional Sierra de las Quijadas (San Luis)

En este Parque Nacional, rocas rojizas y fósiles brindan información geológica que remite a 120 millones de años atrás. Aquí se recuperaron restos del pterosaurios, anuros (variedad de anfibio), peces y plantas. Se destaca el fósil del pterosaurio guiñazui, un reptil volador único en el planeta cuyo cráneo forma parte de la colección del Museo de Historia Natural de la Universidad Nacional de San Luis.

Se estima que entre 100 y 150 millones de años atrás, el relieve montañoso de Sierra de las Quijadas se entremezclaba con lagunas, ríos y médanos y predominaba un clima semiárido. Los dinosaurios de esa época dejaron huellas visibles sobre las areniscas del Potrero de la Aguada.

 

Valle de la Luna (San Juan)

También conocido como Parque Provincial Ischigualasto, sus geoformas y fósiles de todo el Triásico -uno de los tres períodos que completan la era Mesozoica- revelan misterios de entre 180 y 230 millones de años atrás.

En el Valle de la Luna se pueden rastrear las huellas de los reptiles más antiguos de la Tierra y fósiles del herrerasaurus -un carnívoro que vivió hace 231 millones de años- y del eorraptor, un saurópodo de casi un metro de largo y 30 centímetros de altura. Renombrados geólogos, paleontólogos, antropólogos y biólogos suelen trabajar en este territorio árido de 50 km de largo por 15 km de ancho.

 

Talampaya (La Rioja)

A través de 16 réplicas en tamaño real, el Sendero del Triásico recrea la vida animal que se desarrollaba durante la prehistoria en este Parque Nacional.

Por una senda de 230 metros de largo se muestran, en orden cronológico, las distintas especies de dinosaurios registradas en la zona. Los cuatro circuitos de Talampaya se pueden recorrer en una camioneta de las agencias habilitadas, a pie o en mountain bike, pedaleando por el lecho seco del río Talampaya.

 

Parque Geológico de Dinosaurios (Sanagasta, La Rioja)

Fue creado a 30 km de la ciudad de La Rioja, en un valle dominado por rocas coloradas formado en el Cretácico, hace más de 100 millones de años. Un grupo de artistas reprodujo a escala real los cuerpos de los saurópodos, la especie que nidificaba aquí porque buscaban los grandes pantanos de agua caliente que proliferaban en la zona.

Resalta la robusta figura del titanosaurio o argentinosaurio. El parque se recorre a pie a través de los circuitos Valle Rojo y Nidos de Libertad.

 

El Chocón (Neuquén)

El atractivo paleontológico de esta localidad incluye el cañadón El Escondido -en el paisaje natural Los Gigantes del Valle Cretácico-, las dos orillas del río Limay a la altura del dique Exequiel Ramos Mejía y el Museo Municipal Ernesto Bachmann, donde se explica al detalle la Historia Evolutiva de los Vertebrados y se exhiben esqueletos de un carnotauro hallado en Chubut en 1984, restos del herbívoro amargasaurus, la osamenta y huevos con embrión del neuquensaurus.

En la Sala de Réplicas se observan las creaciones con materiales reciclados realizadas por un equipo de paleoartistas de Plaza Huincul.

 

Bosque Petrificado Florentino Ameghino (Ameghino, Chubut)

A 80 kilómetros de Trelew por la ruta 25, los troncos petrificados y fragmentados que arrastraron distintas corrientes marinas hace 60 millones de años (durante la era Mesozoica) fueron descubiertos recién en 1998, cuando la zona fue afectada por una gran inundación.

Fueron encontrados erizos, costillas y dientes de ballenas (entre otros fósiles de fauna marina extinguida).

En medio del paisaje ondulado de este antiguo bosque de coníferas, el circuito turístico abarca 23 de las 220 mil hectáreas de la reserva. Los visitantes pueden recorrer a pie un sendero de baja dificultad de 1.500 metros de largo.

 

Museo Paleontológico Egidio Feruglio (Trelew, Chubut)

Con más de 1.700 fósiles, restos de 30 ejemplares de dinosaurios, maquetas y láminas, abarca desde el período geológico actual hasta el Paleozoico.

 

La pieza más preciada entre las réplicas de fósiles exhibidos es el fémur del patagotitan mayorum, el dinosaurio más grande del mundo, cuyos restos fueron encontrados en 2014 en el paraje El Sombrero.

Las réplicas del carnívoro carnotaurus sastrei, el herbívoro gasparinisaura cincosaltensis y el titanosaurus australis llevan a la era Mesozoica y sus períodos Cretácico, Jurásico y Triásico.

La visita al museo suele combinarse con una excursión hasta el Geoparque Bryn Gwyn, cerca de Gaiman, aunque esa reserva natural permanece cerrada por las intensas lluvias, que borraron senderos y escalones de la barda.

 

Bosque Petrificado Ormaechea (Sarmiento, Chubut)

A 30 km al sur de Sarmiento, sobre el suelo recubierto por astillas fosilizadas, conserva los gigantescos troncos tumbados de araucarias, que hace 70 millones de años -cuando emergió la Cordillera- fueron cubiertos por lava y cenizas de los volcanes y sufrieron una lenta transformación orgánica.

En los profundos cañadones de este Parque Provincial y Monumento Natural todavía es posible toparse con fósiles de dinosaurios y de peces marinos. En el Parque Paleontológico, en el centro de la localidad, se levantan once réplicas en tamaño natural de animales prehistóricos, que reflejan los restos encontrados en la estancia Ocho Hermanos, 70 km al norte de Sarmiento.

 

Museo Naturalístico y Antropológico (Ingeniero Jacobacci, Río Negro)

Este museo de la región del Comahue guarda la valiosa colección de huesos de decenas de dinosaurios, desenterrados por el prestigioso investigador argentino Rodolfo Casamiquela en el área considerada como el último lugar de la Tierra que pisaron los dinosaurios antes del cataclismo de hace 65 millones de años, a 5 kilómetros de Ingeniero Jacobacci. Llaman la atención un huevo de 20 centímetros con doble cáscara, restos de un titanosaurio y fósiles vegetales.

La entrada es gratuita.

 

Museo Carmen Funes (Plaza Huincul, Neuquén)

El paleontólogo Rodolfo Coria dirige este museo, conformado por una colección de restos de invertebrados marinos y vertebrados continentales extinguidos, hallados en el Valle de los Dinosaurios, como los más grandes del mundo descubiertos hasta ahora: el saurópodo herbívoro argentinosaurus huinculensis y el gigantosaurus carolinii. También se aprecia un nido con huevos de dinosaurios.

 

Museo Patagónico de Ciencias Naturales (General Roca, Río Negro)

Restos de huevos de dinosaurios saurópodos son parte de los fósiles exhibidos en la Sala de Paleontología, donde también es imperdible la sección de invertebrados de la colección de Juan Carlos Salgado.

 

Bosque Petrificado La Leona (Santa Cruz)

A mitad de camino de El Calafate a El Chaltén, los troncos petrificados dan cuenta de un bosque poblado por dinosaurios hace millones de años.

 

Instituto y Museo de Ciencias Naturales  (San Juan capital)

Esta dependencia de la Universidad Nacional de San Juan cuenta con la colección de fósiles más completa del Triásico en todo el mundo.

 

Museo de Ciencias  Naturales (La Rioja capital)

Funciona en las instalaciones de la Universidad Nacional de La Rioja. Su colección de fósiles de invertebrados, vertebrados y plantas, ordenada en forma cronológica, representa todos los períodos geológicos. Mapas, gráficos, textos, vitrinas y paneles acompañan el recorrido.

 

Museo de Ciencias Naturales Augusto Schulz (Resistencia, Chaco)

Entre las muestras permanentes se destacan “Evolución de las especies” y “Fósiles mamíferos del Cuaternario y del Mesozoico”, donde se aprecian restos de gliptodontes, megaterios y stegomastodontes.

La entrada es gratuita.

 

Parque de la Prehistoria Eduardo Castex (La Pampa)

La fauna de los períodos Cretácico y Jurásico es reproducida a través de 23 esculturas, réplicas de ejemplares de brachiosaurus, apatosaurus, tiranosaurio rex, anquilosaurus e iguanodonte creadas por el artista Jorge Fortunsky. Los niños tienen la posibilidad de sumarse a la propuesta “Pequeños exploradores”.

 

Museo Provincial  de Historia Natural (Santa Rosa, La Pampa)

La Sala de Paleontología sorprende con su colección de grandes árboles, dinosaurios, mamíferos y aves que poblaban el territorio pampeano en la prehistoria y una muestra del mar que cubrió el sudoeste de la provincia hace 65 millones de años.

Entrada y visita guiada, gratis.

 

Museo Argentino de Ciencias Naturales  (Ciudad de Buenos Aires)

En la planta baja, la Sala de Paleontología exhibe réplicas a escala de fósiles de dinosaurios hallados en la Patagonia, como el amargasauro y el carnotauro -del período Cretácico Temprano- y el austrorraptor, una especie carnívora de hace 70 millones de años, cuyos huesos fueron encontrados en Río Negro en 2002. Las visitas guiadas (fines de semana a las 15.30, 16.30 y 17.30) explican la evolución de la vida en la Tierra y el proceso de fosilización de las especies.

 

Museo de La Plata

En el Paseo del Bosque, las salas de Paleontología recorren distintas eras geológicas (Paleozoico, Mesozoico y Cenozoico), a través de fósiles de invertebrados marinos, peces, reptiles extinguidos (como el neuquensaurus, el iguanodón y el herrerasaurus), el vertebrado terrestre argentinosaurus y enormes mamíferos prehistóricos, como el megaterio, el toxodón y el gliptodonte. Martes a domingos de 10 a 18 (los martes es gratis para todos).

 

Museo Paleontológico (San Pedro, Bs. As.)

En ocho salas exhibe restos de 24 especies de mamíferos fósiles descubiertos en el yacimiento Campo Spósito, a 10 kilómetros de San Pedro. El último hallazgo -en una cantera, a 5 kilómetros de la ciudad- fue una familia de armadillo gigante, extinguido hace 600 mil años. Se puede visitar los martes, viernes, sábados y domingos de 9 a 12 y de 15 a 18.

 

Museo de Ciencias Naturales (Marcos Paz)

De lunes a viernes de 8 a 14 y los sábados de 10 a 16 se pueden apreciar restos de mastodontes y de un gliptodonte de hace 30 mil años, entre otras piezas encontradas en la Reserva Paleontológica de Marcos Paz. El último sábado de cada mes a las 15, la visita al museo se puede combinar con una excursión guiada hasta el yacimiento. Entrada al museo y excursión 5 hs., gratis.

 

Museo Juan Manuel de Rosas (Virrey del Pino)

En una estancia histórica del partido de La Matanza -a dos cuadras de ruta 3 kilómetro 40- convertida en museo, las dos salas del Repositorio Paleontológico Carlos Rusconi conservan restos de animales prehistóricos de la zona y réplicas de dinosaurios. Martes a viernes de 9 a 16; sábados y domingos de 10 a 17.

La entrada es gratuita.

 

Museo de Ciencias Naturales Lorenzo Scaglia (Mar del Plata)

Guarda más de 5 mil piezas de fauna prehistórica halladas en la región (mamíferos, aves y reptiles). Otro atractivo para tener en cuenta lo constituye el Área de Mastología, que cuenta con una colección de más de 3.500 roedores y marsupiales de todo el país. El museo está en refacciones desde enero de este año.

 

Museo Legado del Salado (Junín)

El rescate de los cráneos de un steomastodon (mastodonte que habitaba en la pampa bonaerense durante el Pleistoceno), un oso gigante, un tigre dientes de sable y un equus a orillas del río Salado son los últimos logros de los responsables de este museo. Entre unas 200 piezas halladas en la región, también hay fósiles de un megaterio, macrauchenia y gliptodonte. El museo funciona en un colegio -donde se realizan visitas programadas- y mudará sus instalaciones a orillas de la laguna de Gómez

 

Museo de Paleontología y Arqueología (Salto)

Muestras de vertebrados de la era Cenozoica encontrados en las cercanías de esta localidad del noroeste bonaerense. Se destacan el esqueleto completo de un smilodon (tigre diente de sable) y restos de glossotherium, gliptodonte, scelidotherium, lestodon, megaterio y panochtus.

El recorrido por las dos salas incluye cuadros explicativos de las eras geológicas. Sábados y domingos de 17 a 20.

 

Museo de Ciencias Naturales Carlos Darwin (Punta Alta, B. Blanca)

Reúne 13 mil piezas en cinco salas, fruto de los numerosos materiales hallados en el Yacimiento Geológico, Paleontológico y Arqueológico de Pehuén Có -donde funciona la Sala de Interpretación Paleontológica Florentino Ameghino-, en la Costa Atlántica bonaerense, a mitad de camino de Monte Hermoso a Bahía Blanca. En la zona abundan las pisadas petrificadas desde hace unos 12 mil años, estampadas en el suelo por megaterios, gliptodontes y mastodontes, entre otras especies.

Lunes a viernes de 8.30 a 17.30; sábados de 10 a 12 y de 16 a 18. Entrada gratis.

 

Parque Temático Costa Salvaje (Partido de La Costa)

Este complejo recreativo abre sus puertas todos los días en verano hasta Semana Santa, en el km 314 de la ruta 11, entre San Clemente del Tuyú y Las Toninas. En la entrada exhibe réplicas de un tiranosaurio rex y un espinosaurio. Las reproducciones de otros cinco gigantes extinguidos del Jurásico Superior (entre 213 y 144 millones de años atrás) y Cretácico Superior (hace 65 millones de años) esperan en el sector Tierra de Dinos.

 

Museo de la Asociación Paleontológica (Bariloche, Río Negro)

Sobre la costa del lago Nahuel Huapi, conserva restos de un ejemplar de ictiosaurio del cerro Lotena -que habitó los mares jurásicos hace 150 millones de años-, una mandíbula de tiburón del Terciario, huevos y fósiles de dinosaurios de Cinco Saltos, anfibios, plantas e insectos. Lunes a sábados de 15 a 19.

 

Museo Carlos Ameghino (Cipolletti, Río Negro)

Ejemplares de aves, mamíferos y reptiles extinguidos, minerales y fósiles del período Cretácico de la era Mesozoica, como la cabeza de un saurópodo y restos de tetrápodos y un dinosaurio carnívoro que habitaba en la Patagonia. Funciona de lunes a viernes de 9 a 12 y de 15 a 18; sábados y domingos entre las 15 y las 18. La entrada es gratuita.

 

Fuente: Los Andes, Por Cristian Sirouyan