Esta belleza netamente mendocina es un atractivo para turistas y pescadores. Preparate para recorrer en esta nota a la Laguna del Diamante.

La Reserva Natural Laguna del Diamante se encuentra en el Departamento de San Carlos, a 100 kms. de su ciudad cabecera, y a 200 kms. de la capital mendocina. Cubre un área de unos 14,1 km², con una profundidad máxima de 70 m. Su lecho es el cráter de un volcán extinto abierto en el centro de una meseta de piedra basáltica rodeada de cerros de gran altura y belleza, de los cuales se destaca el volcán Maipo, el titán de la laguna.

Fue creada a fin de conservar el espejo de agua de alta montaña que da nombre al lugar. La Reserva Natural Laguna del Diamante se extiende a través de amplios campos de escorias volcánicas, los cuales dan un imponente marco a las aguas cristalinas de la laguna, constituyendo un paisaje de espectacular belleza. Es una de las fuentes de agua dulce más importantes de la provincia, y alimenta al río Diamante. La recuperación hídrica se debe a las aguas de deshielo procedentes de los glaciares de la zona, a las precipitaciones y a las aguas del arroyo El Gorro, que la alimenta.

Debe su nombre a la figura romboidal del volcán Maipo que se refleja en sus aguas. El paisaje, espléndido y agreste, fue descrito por Antoine de Saint-Exupéry en su libro Viento, arena y estrellas.

Con una vasta historia, el río Diamante, que vierte sus aguas en la laguna homónima, hasta la llegada de los españoles fue un límite natural entre dos grupos aborígenes que habitaban la zona: los huarpes, al norte, y los cazadores recolectores puelches chiquillanes, al sur. Las actividades en común de estos pueblos originarios se centraban en la caza del guanaco y del ganso de la cordillera. En el verano utilizaban piedras volcánicas para secar la carne en forma de charqui, con el objetivo de abastecerse para afrontar los crudos inviernos.

Junto a la laguna se ubica el Observatorio de Rayos Cósmicos dependiente de la Universidad Nacional de Cuyo, un proyecto pionero de observación astronómica. Un lugar de ensueño para observar el cielo límpido del paisaje.

El sinuoso trayecto que lleva hasta la laguna del diamante invita al visitante a recorrer desde la ruta provincial 101, por el puesto Alvarado, Cruz Casa de Piedra, Vegas de los Avestruces, Vegas del Yaucha, Pampa de los Paramillos y Pampa de la Laguna, donde se ubican las lagunas Barrosa y Diamante. En todo el recorrido se puede disfrutar de la naturaleza virgen de Mendoza.

Si querés disfrutar de esta maravilla y de su maravilloso entorno la Reserva Natural Laguna del Diamante está abierta de 7 a 17 para quienes ingresan por el día y de 7 a 19 para quienes se quedan más de un día.

Fuente: Diario Los Andes
05/02/2015

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